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Cuba atraviesa en 2026 su crisis más severa desde el Período Especial de los años noventa, y un análisis publicado esta semana en War on the Rocks plantea una pregunta que cada vez más analistas se hacen: ¿Está el régimen de Díaz-Canel al borde del colapso, o volverá a resistir como lo hizo Fidel Castro hace tres décadas?
El analista Charles Larratt-Smith sostiene que la captura de Nicolás Maduro por fuerzas especiales estadounidenses el 3 de enero fue, en realidad, el primer eslabón de una estrategia diseñada para desmantelar el régimen cubano. "La cooptación del régimen venezolano es un medio para desmantelar el régimen de Cuba", dijo.
Aunque los datos apuntan a un deterioro acelerado —crisis energética, colapso económico y aumento de protestas—, el escenario no es concluyente.
A diferencia de los años noventa, el régimen enfrenta una presión externa más coordinada y una sociedad más desgastada, pero aún conserva herramientas clave de control, como el aparato represivo y el dominio económico de GAESA.
La incógnita no es si Cuba está en crisis, sino si esa crisis ha superado el umbral que históricamente le ha permitido resistir al régimen de los Castro. Por ahora, el equilibrio entre presión y control sigue abierto, sin un desenlace definitivo.
El fin del suministro de petróleo venezolano a Cuba
El día de la captura de Maduro, los envíos de combustible subsidiado desde Venezuela a Cuba —entre 26,000 y 35,000 barriles diarios— se evaporaron. También México suspendió sus propios envíos el 29 de enero, cuando Trump firmó la Orden Ejecutiva 14380, declarando emergencia nacional e imponiendo aranceles a cualquier país que suministre crudo a la isla.
Estados Unidos interceptó siete tanqueros y bloqueó durante un tiempo el petróleo ruso. El New York Times calificó la medida como el primer bloqueo efectivo a Cuba desde la Crisis de los Misiles de 1962.
El resultado de la estrategia sobre el sistema eléctrico ha sido devastador. El déficit de generación alcanzó 1,885 MW en horas pico el 25 de marzo, con apagones superiores a 18 horas diarias en varias provincias. La termoeléctrica Antonio Guiteras colapsó el 5 de marzo, y diez de las 16 unidades termoeléctricas del país estaban fuera de servicio ese mismo mes.
La presión energética ha detonado una ola de protestas sin precedentes
En enero se registraron 953 protestas y expresiones críticas, con 395 desafíos directos al Estado, la cifra mensual más alta de la historia según el Observatorio Cubano de Conflictos.
Desde el 7 de marzo, cacerolazos y manifestaciones se extendieron desde La Habana hasta Ciego de Ávila, Matanzas, Santiago de Cuba y Morón, donde manifestantes dañaron la sede del Partido Comunista.
El cuadro económico es igualmente sombrío en Cuba
El PIB cubano ha caído un 23% desde 2019, con una proyección de -7,2% para 2026. El turismo cayó un 9,2% en enero, con 24,255 visitantes menos que en el mismo mes de 2025. Más de 600,000 cubanos han abandonado la isla desde 2022, vaciando al país de parte de su población más joven y activa.
La comparación con el Período Especial revela diferencias que hacen la situación actual potencialmente más grave. En los años noventa, Cuba partía de una base económica relativamente sólida y logró una recuperación parcial en tres años. Hoy, la crisis se acumula sobre tres décadas de deterioro continuo.
El país produce actualmente mucho menos que durante los peores años del Período Especial, y la tendencia de la economía es de caída imparable desde 2017. Además, el régimen ya no cuenta con el capital político ni el "carisma" de Fidel Castro para mover a su favor la opinión pública internacional.
Algunos factores de resistencia persisten en Cuba
El aparato represivo del Estado sigue operativo. GAESA, el holding empresarial controlado por la familia Castro, mantiene el control de los sectores económicos rentables. Y la dirección política ha iniciado negociaciones discretas con Washington.
El gobierno de Estados Unidos confirmó que esas conversaciones continúan, aunque con más de 240 sanciones adicionales ya impuestas.
La arquitectura de la estrategia para derrocar al régimen cubano lleva la firma de Marco Rubio, secretario de Estado e hijo de inmigrantes cubanos.
Larratt-Smith señala que Rubio "aprendió que la única forma de debilitar a cualquiera de los dos regímenes era cortar los sólidos lazos bilaterales que garantizaban su supervivencia colectiva." Su condición para cualquier normalización es categórica: "El sistema de gobierno de Cuba tiene que cambiar."
Trump, por su parte, ha sido más directo. "Cuba fallará muy pronto".
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Actual en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es la causa principal de la crisis energética en Cuba en 2026?
La crisis energética en Cuba en 2026 se debe principalmente a la interrupción del suministro de petróleo desde Venezuela, agravada por sanciones de Estados Unidos que han bloqueado otras fuentes de crudo. La captura de Nicolás Maduro y la Orden Ejecutiva 14380 han cortado la llegada de combustible que Cuba necesita desesperadamente para generar electricidad y sostener su economía.
¿Cómo ha afectado la falta de petróleo a la vida cotidiana en Cuba?
La escasez de petróleo ha llevado a apagones prolongados, parálisis del transporte y dificultades para cocinar, obligando a muchos cubanos a usar leña y carbón. Con apagones que superan las 18 horas diarias en algunas provincias, la crisis afecta el acceso al agua, la conservación de alimentos y el funcionamiento de servicios básicos.
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para enfrentar la crisis energética?
El gobierno cubano ha instado a la población a utilizar métodos alternativos de cocción como la leña y el carbón, reflejando la gravedad de la crisis. Aunque ha iniciado negociaciones discretas con Estados Unidos, no ha logrado asegurar nuevas fuentes de petróleo significativas para aliviar la situación.
¿Cuál es el impacto económico de la crisis en Cuba?
La crisis ha provocado una caída del PIB cubano del 23% desde 2019 y se proyecta una contracción adicional del 7.2% para 2026. La economía, ya debilitada por décadas de mala gestión, enfrenta ahora el éxodo de su población joven y activa, lo que agrava aún más las dificultades económicas.
¿Podría esta crisis llevar al colapso del régimen cubano?
La combinación de presiones internas y externas ha puesto al régimen cubano en una situación crítica. Sin embargo, el aparato represivo del Estado y el control de sectores económicos por parte de GAESA aún ofrecen resistencia. Las negociaciones en curso con Estados Unidos podrían influir en el desenlace, pero el futuro del régimen es incierto.
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