El abogado de Inmigración Willy Allen respondió este lunes a una de las preguntas más urgentes de la comunidad cubana: ¿qué consecuencias puede tener para alguien que espera una visa estadounidense aparecer en las listas de la campaña "Mi Firma por la Patria", lanzada por el régimen cubano?
La campaña, organizada por el Partido Comunista de Cuba con motivo del 65 aniversario de la Batalla de Playa Girón, despliega libros de firmas en centros laborales, escuelas y comunidades de toda la isla.
En su programa semanal en CiberCuba, Allen fue directo: firmar bajo coacción gubernamental no debería ser un factor determinante para negar una visa.
"Si firman todas estas cosas, es preocupante cuando van a buscar la visa de residencia, de posición familiar. Puede ser preocupante, pero no me preocupa tanto. ¿Por qué? Número uno, son cosas que están forzadas por un gobierno dictatorial. Y se puede siempre explicar", afirmó el abogado.
Sin embargo, Allen sí identificó un riesgo real y menos evidente: el teléfono móvil. "Desde el año pasado, este gobierno puede, no siempre lo hacen, pero siempre pueden mirar tu teléfono para ver tus contactos sociales. Qué es lo que tú has puesto, qué es lo que tú sigues, qué es lo que tú dices, lo que tú pones", advirtió.
El abogado recordó, además, que ya hay casos documentados: "Hay personas que han viajado a los Estados Unidos y cuando llegan aquí les han pedido ver su teléfono y ver los contactos que tienen. Hasta le ha pasado a un ciudadano americano", dijo.
Sobre quienes solicitan asilo en EE.UU. mientras su familia en Cuba firma el documento, Allen fue categórico: no afecta el caso. "Bueno, nada. La que está en los Estados Unidos eres tú. La que eres diferente eres tú. La que está firmando los documentos eres tú. La que pide asilo eres tú. No son ellos".
Fue más lejos aún: "Si tu familia ha sido forzada a firmar para poder trabajar, comer o estudiar en Cuba, es un ejemplo que te ayuda a ti en tu asilo".
El abogado también criticó duramente la práctica de la embajada estadounidense en Cuba de negar visas a personas por el simple hecho de haber trabajado en el sector estatal.
"La embajada americana en Cuba yo creo que ha cometido muchas injusticias. Porque cualquier persona que trabaja en Cuba tiene que tener una forma de trabajar por el gobierno", señaló.
Esta crítica cobra especial peso en el contexto actual: el Departamento de Estado suspendió indefinidamente las visas de inmigrante para cubanos desde el 21 de enero de 2026, no hay visas de turismo disponibles para cubanos en ninguna parte del mundo, y el parole de reunificación familiar fue cancelado en diciembre de 2025.
"Una farsa"
Opositores como José Daniel Ferrer, Lara Crofs, Manuel Cuesta Morúa y Miryorly García calificaron la campaña firmas de farsa y llamaron a no participar.
Esta no es la primera vez que el régimen recurre a este mecanismo: en septiembre de 2025 organizó una recogida masiva de firmas en apoyo a Nicolás Maduro, con denuncias de coacción en escuelas y entidades como la Unión Eléctrica y CUPET.
Allen cerró su análisis con una reflexión sobre la presión que enfrentan quienes viven en Cuba: "En este momento respirar aire en Cuba puede tener un impacto negativo en la embajada americana. Pero son cosas que uno puede explicar y pelear". Y añadió: "Yo no voy a poner mi opinión de lo que debe o no debe hacer una persona que está viviendo en la porquería que es Cuba hoy. Yo no voy a poner esa presión a nadie".
Allen también mencionó que Cuba tiene un plazo de aproximadamente dos semanas —que vencería alrededor del 25 de abril— para llegar a algún acuerdo con EE.UU., lo que genera expectativas sobre posibles cambios en la política interna del país.
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