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El reo Chadwick Scott Willacy, de 58 años, fue ejecutado en la noche del martes en la Prisión Estatal de Florida, cerca de Starke, por el crimen de su vecina Marlys Mae Sather, a quien roció con gasolina y prendió fuego viva en 1990 para robarle.
Willacy recibió una inyección de tres fármacos —un sedante, un paralizante y uno que detiene el corazón— y fue declarado muerto a las 6:15 p.m., convirtiéndose en la quinta ejecución realizada en Florida en lo que va de 2026, informó la agencia AP.
El crimen ocurrió el 5 de septiembre de 1990 en Palm Bay, condado de Brevard, cuando Sather regresó a su casa durante su pausa para almorzar y sorprendió a Willacy robando en la vivienda.
Según los registros judiciales, Willacy golpeó a la mujer en la cabeza con un objeto contundente, fracturándole el cráneo, y luego le ató las manos y los tobillos con alambre y cinta adhesiva.
Tras intentar estrangularla con el cable de un teléfono sin lograrlo, la roció con gasolina y le prendió fuego. La autopsia determinó que Sather, de 56 años, murió por inhalación de humo, lo que confirmó que aún estaba viva cuando fue incendiada.
Willacy también robó el automóvil de la víctima, joyas, cheques y monedas, y usó su tarjeta en un cajero automático para retirar dinero en efectivo.
Fue condenado a muerte en 1991 tras ser declarado culpable de asesinato en primer grado, allanamiento de morada, robo e incendio provocado.
En 1994, el Tribunal Supremo de Florida ordenó una nueva audiencia de sentencia por un error procesal, y en 1995 un nuevo jurado recomendó la pena capital por 11 votos contra uno.
El gobernador Ron DeSantis firmó la orden de ejecución el 13 de marzo de 2026, y tanto el Tribunal Supremo de Florida como el de Estados Unidos rechazaron las últimas apelaciones del condenado.
Antes de recibir la inyección letal, Willacy hizo una breve declaración en la que pidió disculpas a su propia familia, instó a sus "hermanos en el corredor de la muerte" a mantenerse fuertes y mantuvo su declaración de inocencia.
"A la familia de la víctima: espero que esto les traiga paz. Si es así, eso es bueno. Pero esto no es lo correcto.", señaló Willacy antes de que bajaran las cortinas en la sala de ejecución.
Florida ya había establecido un récord histórico de 19 ejecuciones en el estado, y aún hay otra ejecución programada en Florida para el 30 de abril.
Por su parte, los hijos de la víctima emitieron un comunicado expresando que "Hemos esperado 36 años y medio para que se hiciera justicia para nuestra madre. Nuestra madre, Marlys Mae Sather, debería ser recordada como una hija, esposa y madre hermosa y amorosa; madre de tres hijos, abuela de cinco, bisabuela de cinco, tía, prima y amiga".
En el texto se señalaba que la víctima había perdido a su esposo a causa del cáncer en julio de 1990, "apenas unas semanas antes de ser asesinada".
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