¿Por qué Cuba no puede copiar el modelo chino? La respuesta te sorprenderá



Cuba Foto © CiberCuba

Cuba no puede replicar el modelo económico de China o Vietnam, y las razones van mucho más allá del embargo estadounidense: son culturales, estructurales y, sobre todo, políticas.

El análisis parte de la primera entrevista en la televisión estadounidense del mandatario cubano Miguel Díaz-Canel, emitida el pasado domingo en el programa "Meet the Press" de NBC News, donde el representante del régimen argumentó que la diferencia fundamental entre la isla y el país asiático radica en la duración del embargo. 

China y Vietnam también estuvieron bajo sanciones de Estados Unidos, pero esas presiones duraron apenas una década, mientras que Cuba lleva más de 60 años bajo el embargo, se justificó Díaz-Canel, pero para los economistas y politólogos la verdadera respuesta está en otra parte.

"Cuba no ha cogido el modelo chino vietnamita porque los cubanos no somos chinos", es una admisión que el propio sistema hace sobre sus limitaciones.

El argumento cultural es el primero en aparecer en los análisis sobre el tema. El Partido Comunista Chino es una continuación modernizada de la estructura mandarinal milenaria, basada en obediencia y autoridad jerárquica.

"El actual Partido Comunista es lo que eran antes los mandarines... Transformado en otra cosa. Es parte de su cultura. Nosotros nunca hemos sido así", señala el análisis.

La cultura cubana, en cambio, opera bajo una lógica distinta. "Nosotros somos más relajados. Más liberales en todo sentido. Como muy conservadores que podamos ser en esto y en aquello, somos más liberales. No, no es posible", concluye el análisis sobre la viabilidad de trasplantar ese modelo a la Isla.

Pero la cultura no es el único obstáculo. Existe una razón estructural igualmente decisiva: la escala. China tiene una cantidad de recursos para crear su propia lógica económica y proyectarse al mundo, mientras Cuba carece de la masa crítica de población, recursos y capacidad productiva que permitió a China y Vietnam absorber los shocks de sus reformas.

El régimen lo sabe, y por eso eligió otro camino: el rentismo. "Ellos han sabido siempre que sin una dinámica económica distinta no era posible el bienestar. Y optaron por una economía rentista para no tener que dar esos niveles de autonomía. Para no ser debilitados políticamente", explica el análisis.

La fórmula fue sencilla y devastadora: "Yo le brindo a la Unión Soviética servicios políticos y ellos me dan dinero. Yo le brindo asesoramiento a Chávez y ellos me dan petróleo. Ese es rentismo."

Ese modelo permitió al régimen evitar reformas reales durante décadas, pero tiene fecha de vencimiento. La URSS desapareció en 1991 y el flujo venezolano se agotó progresivamente desde 2019. Cuba no tiene hoy un nuevo patrón que financie su inmovilismo.

Dentro del propio sistema, sin embargo, no todos han visto las cosas igual. Cuando Fidel Castro rechazó una reforma económica en el Congreso de 1982, las Fuerzas Armadas comenzaron a construir su propio aparato económico, hoy materializado en GAESA, el conglomerado militar que controla turismo, comercio minorista y banca, con activos estimados en más de 18,000 millones de dólares.

"Para las Fuerzas Armadas, el control pasa por el bienestar también. Y para el partido, si hay que sacrificar el bienestar por el control, hay que sacrificarlo. Ahí hay dos sensibilidades distintas", señala el análisis.

Esa divergencia abre una pregunta que el análisis deja planteada: ¿podría haber dentro de la cúpula militar cubana figuras dispuestas a apoyar una transición? El análisis no lo afirma, pero tampoco lo descarta, y apunta que esa diferencia de sensibilidades existe desde hace décadas.

El debate cobra mayor relevancia en el contexto actual. Díaz-Canel prometió en marzo de 2026 un modelo económico cubano "mejor que China", combinando planificación centralizada con elementos de mercado, pero sin reformas estructurales profundas.

El jurista y politólogo Roberto Veiga, director de Cuba Próxima, señaló que esas declaraciones forman parte de la gestión de negociaciones que parecen avanzar entre La Habana y Washington, aunque el régimen no ha abandonado sus líneas rojas.

Mientras tanto, Cuba mantiene apenas un 20-30% de su economía en el sector privado, frente al 60% que representa en China según datos del Banco Mundial.

COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.





¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.


Siguiente artículo:

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada