El abogado y banquero internacional cubano Alberto Luzárraga afirmó este viernes, en una entrevista con CiberCuba, que la Isla clasifica en 10.5 en una escala de dificultad del uno al 10 para cualquier proceso de transición económica, describiendo a Cuba como un país destruido que enfrenta una complejidad sin precedentes.
Luzárraga, radicado en Miami y con maestría en Leyes de Harvard, hizo estas declaraciones un día después de participar en un simposio sobre la Ley Helms-Burton organizado por Patria de Martí, en el que abordó las complejidades de las reclamaciones de propiedades confiscadas y los retos de una eventual privatización en la isla.
"De una escala de 1 a 10, Cuba clasifica en 10.5. Es difícil", dijo el experto en banca, quien tiene experiencia directa gestionando privatizaciones de empresas confiscadas en América Latina durante los años 80 y 90.
Para Luzárraga, el problema central es que los dos requisitos básicos de cualquier proceso privatizador están ausentes en Cuba: "Para que haya un proceso de privatización tiene que haber un proceso de estabilidad jurídica que no la hay en Cuba. Tiene que haber un proceso de tranquilidad social que tampoco la hay".
El experto fue categórico al señalar que la situación cubana no tiene parangón con otros procesos de transición: "Realmente en Cuba hay que crearlo todo", afirmó, subrayando que la isla carece de mercado de valores y de infraestructura institucional básica.
Luzárraga también advirtió que las privatizaciones no pueden aplicarse de forma uniforme, y puso como ejemplo el caso de las fincas agrícolas confiscadas.
"No es lo mismo privatizar una finca que tuvo un señor y que la está cultivando el mercado... que a su bisnieto que resulta que ahora vive en el estado de Washington y es ingeniero de computación y no le interesa para nada sembrar tomate ni tener una finca", explicó.
En ese segundo caso, propone una solución práctica: "Vamos a entregarle la finca, ponerle en subasta pública a un señor que le interese sembrar tomate y tú recibirás el producto de la subasta menos los impuestos que tengas a pagar o los gastos que sean pertinentes".
Una auditoría a fondo de las empresas estatales
Respecto a las empresas estatales, el banquero fue directo: "Lo primero que habría que hacer en Cuba es hacer una auditoría a fondo de las empresas estatales y ver cuáles sirven y cuáles no sirven".
En ese diagnóstico incluyó a GAESA, el conglomerado militar que controla entre el 40% y el 70% de la economía cubana, abarcando turismo, remesas, telecomunicaciones y comercio.
"Hay este conglomerado GAESA que es el que administra una serie de empresas que maneja el ejército y algunas de ellas probablemente ganen dinero porque tienen ciertos monopolios", señaló, dejando claro que ese modelo de rentabilidad sin eficiencia real forma parte del problema, no de la solución.
El contexto en que se producen estas declaraciones es el de una Cuba en caída libre: el PIB se contrajo un 5% en 2025, acumulando una caída del 23% desde 2019, y The Economist Intelligence Unit proyecta una contracción adicional del 7,2% para 2026.
El peso cubano sufrió la mayor devaluación oficial del mundo en 2025 —un 242%—, con el dólar cotizando a más de 515 pesos en el mercado informal. Los apagones superan las 20-25 horas diarias y más de 600,000 cubanos han emigrado desde 2022.
Luzárraga no ocultó el impacto emocional que le produce la situación: "Lo que veo ahora es un país destruido. Francamente a mí me duele muchísimo cada vez que veo esos vídeos. Yo tuve la suerte, aunque era joven, de poder viajar toda la isla y veo a veces lugares que yo conocía en un estado de desasiego y destrucción que me parten el corazón".
En la misma entrevista, el experto propuso la dolarización inmediata como primera medida urgente, citando los modelos de Ecuador y Panamá, y resumió con una frase la lógica que paraliza cualquier inversión: "La economía siempre está escuchando por dónde respira la gente. Cuando la gente está nerviosa, el dinero no se mueve".
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Económica y la Transición en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué Cuba es calificada con un 10.5 en dificultad para la transición económica?
Cuba enfrenta una complejidad sin precedentes para cualquier proceso de transición económica debido a la falta de estabilidad jurídica y tranquilidad social. Además, el país carece de un mercado de valores y de infraestructura institucional básica, lo que complica aún más la situación.
¿Qué papel juega GAESA en la economía cubana y por qué es considerado un problema?
GAESA, el conglomerado militar que controla entre el 40% y el 70% de la economía cubana, es considerado parte del problema porque opera gracias a monopolios que le garantizan rentabilidad, pero no por eficiencia real. Esto impide una verdadera privatización y transformación económica en la isla.
¿Por qué se propone la dolarización como solución a la crisis monetaria en Cuba?
La dolarización es vista como la única vía rápida para frenar el colapso monetario en Cuba, siguiendo modelos como los de Ecuador y Panamá. Dolarizar permitiría estabilizar el valor del dinero y crear un entorno más seguro para la inversión, algo esencial ante la devaluación extrema del peso cubano.
¿Qué se entiende por "deuda odiosa" y por qué es relevante para Cuba?
La deuda odiosa se refiere a las obligaciones contraídas por un régimen ilegítimo y corrupto, que no deberían ser pagadas por un gobierno de transición, ya que fueron adquiridas sin el consentimiento del pueblo y sin beneficios para este. Esta doctrina es relevante para Cuba ya que el régimen actual ha acumulado deudas en condiciones cuestionables.
¿Cuál es el papel de la diáspora cubana en una eventual transición económica?
La diáspora cubana puede ser fundamental para financiar la transición económica en Cuba. Se estima que un "Plan Marshall" para la isla podría requerir entre 6,000 y 10,000 millones de dólares en su primera fase, donde la diáspora, junto con el gobierno de Estados Unidos, jugaría un papel crucial en este proceso de reconstrucción económica.
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