Mike Wirth, director ejecutivo de Chevron, afirmó este domingo que cualquier recuperación a gran escala de la industria petrolera venezolana depende del regreso de los trabajadores calificados que emigraron del país, en una entrevista con el programa 'Face the Nation' de CBS.
Wirth reconoció que Venezuela contaba hace 25 años con una fuerza laboral muy talentosa en el sector, vinculada a la empresa estatal PDVSA, pero que muchos de esos profesionales se han establecido con sus familias en otros países y no tienen garantizado su regreso.
"Es innegable que hace 25 años había una fuerza laboral muy talentosa en nuestra industria en Venezuela, que trabajaba para la empresa estatal, muchos de los cuales se han mudado a otras partes del mundo, trabajan en otros países ahora, han establecido sus vidas, sus familias en esos lugares", declaró el ejecutivo.
Sobre las posibilidades de retorno, Wirth fue cauto: "Creo que veremos a algunas personas que elijan regresar. Creo que probablemente veremos a otras que elijan quedarse donde sea que su vida esté centrada hoy".
Esta advertencia se produce en un momento en que el interés de las empresas petroleras estadounidenses por Venezuela crece de forma acelerada. La semana pasada, un grupo de ejecutivos del sector se reunió con la presidenta interina Delcy Rodríguez en Caracas y exigió garantías de seguridad para invertir en el país, lo que indica que el interés va más allá de Chevron.
En esa misma reunión, Chevron firmó dos grandes acuerdos para expandir operaciones en la Faja del Orinoco, y la compañía ya triplicó sus exportaciones de crudo venezolano a 300,000 barriles diarios en marzo, frente a los 100,000 de diciembre de 2025.
Wirth calificó los cambios en la política petrolera venezolana —incluyendo la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos aprobada en enero— como una señal de avance, aunque con reservas: "Esto impulsa las cosas en una dirección positiva. Aún queda trabajo por hacer. Probablemente no sea suficiente para atraer el nivel de inversión deseado".
El ejecutivo también subrayó el valor estratégico de Venezuela para el suministro energético estadounidense: "Un aumento en la producción allí mejoraría la confiabilidad y el suministro de energía en Estados Unidos".
Este argumento cobra especial peso en el contexto de la crisis energética global desatada por el bloqueo del Estrecho de Ormuz desde el 28 de febrero, que ha interrumpido el 20% del suministro mundial de petróleo.
Wirth confirmó que mantiene conversaciones periódicas con el secretario de Estado Marco Rubio y que el propio domingo había hablado con la administración sobre el suministro energético a mercados estadounidenses.
Sobre el futuro político de Venezuela, señaló: "He escuchado al secretario Rubio decir que ve, a su debido tiempo, las elecciones como parte del plan. Y le tomo la palabra".
La líder opositora María Corina Machado, quien fue entrevistada en una edición anterior del programa, advirtió que los trabajadores del sector petrolero no regresarán a Venezuela hasta que vean una transición democrática real, una posición que coincide en parte con el diagnóstico del propio Wirth sobre la dependencia de la industria respecto a su diáspora calificada.
La administración Trump eliminó a Delcy Rodríguez de la lista de sanciones de la OFAC el 1 de abril y reabrió la embajada en Caracas el 30 de marzo, en el marco de una política de acercamiento orientada a reactivar la producción petrolera venezolana.
Venezuela proyecta inversiones totales de 1,400 millones de dólares en el sector para 2026, frente a los 900 millones del año anterior.
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