La historia de Ramón Vargas no comienza en Venezuela, sino en Cuba, la tierra donde nació su madre y donde aprendió, a fuerza de escasez y represión, lo que significa vivir bajo una dictadura.
Ella, con la experiencia del castrismo grabada en la memoria, le advirtió a su hijo lo que venía: que el régimen de Caracas acabaría repitiendo el mismo modelo de miseria, censura y falta de libertades.
Según contó el propio Vargas al portal La Voz de Asturias, al principio no tomó en serio las advertencias maternas.
Sin embargo, los años le dieron la razón: la economía se desplomó, la inseguridad se disparó y la vida se volvió invivible.
“Jamás imaginé que lo que había pasado en Cuba iba a suceder en Venezuela, siendo además un país con una de las riquezas petroleras más grandes del mundo”, reconoció el emprendedor, de 52 años, que terminó huyendo de dos dictaduras: la que marcó a su familia y la que lo obligó a emigrar.
En 2017, después de casi una década tramitando documentos y soñando con un futuro distinto, Ramón dejó su hogar y se marchó primero a las Islas Canarias, donde comenzó de cero.
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Más tarde se reunió con su familia: su pareja, su hijo, sus padres y sus hermanas.
“Al final todos tuvimos que emigrar”, recuerda con pesar, aunque convencido de que fue la decisión correcta.
Cinco años después, y movido por el amor, se mudó al norte de España. Fue en Oviedo, capital de Asturias, donde empezó a reconstruir su vida y es el actual dueño de La Pollería de Otero.
Allí, entre montañas y el aire húmedo del Cantábrico, el cubano encontró un paisaje que le recordaba a Mérida, la ciudad venezolana donde creció: “Tenemos más o menos una temperatura similar, no tan frío en invierno”, comenta.
También descubrió la calidez de los asturianos, a quienes define como “gente muy chévere y acogedora”.
Con el tiempo, su experiencia en hostelería —heredada de su padre, de origen vasco, que llegó a tener 14 negocios— lo llevó a abrir La Pollería de Otero, un pequeño local con cocina a la vista donde Ramón combina los sabores de la gastronomía española, venezolana y cubana.
Desde arepas hasta tequeños, pasando por arroces, paellas y fideuás, el plato estrella es su pollo asado con salsa de sidra, un guiño a la tradición asturiana.
“Solo un domingo puedo vender entre 50 y 60 unidades”, dice orgulloso.
El camino, sin embargo, no fue fácil. Invirtió miles de euros, pidió préstamos, y reformó un viejo local para convertirlo en su casa de comidas.
“Las ayudas que dicen que existen, nunca las vi”, confiesa.
Pero con esfuerzo y sabor casero, su negocio creció hasta convertirse en un punto de referencia del barrio de Otero, donde ya tiene una clientela fiel que llega incluso desde Gijón y Mieres.
“Mientras pueda pagar los préstamos y vivir tranquilo, seguiré cocinando”, dice Vargas, que aún no piensa en jubilarse.
Su sueño, asegura, es abrir un restaurante donde sirva sus platos en mesa y compartir con los comensales la historia de su vida, marcada por la lucha, la emigración y la esperanza.
A pesar de todo, no pierde la ilusión de volver algún día a una Venezuela libre, ni de visitar la Cuba de su madre, cuando ambas dictaduras sean solo un mal recuerdo.
“Quiero regresar cuando se pueda vivir con libertad y sin miedo”, afirma, convencido de que su historia, como la de tantos exiliados, es una lección de resistencia y renacimiento.
Preguntas frecuentes sobre el éxito de Ramón Vargas en Oviedo
¿Cómo logró Ramón Vargas establecer su negocio en Oviedo?
Ramón Vargas logró establecer su negocio en Oviedo gracias a su experiencia en hostelería y al esfuerzo personal. Invirtió miles de euros, pidió préstamos y reformó un viejo local para convertirlo en La Pollería de Otero, un lugar que combina sabores de la gastronomía española, venezolana y cubana.
¿Qué desafíos enfrentó Ramón Vargas al emprender su negocio en España?
Ramón enfrentó desafíos financieros significativos, como la necesidad de invertir una gran cantidad de dinero y solicitar préstamos para reformar un local viejo. Además, tuvo que superar las dificultades propias de empezar de cero en un nuevo país sin recibir las ayudas que generalmente se mencionan.
¿Cuáles son los platos más destacados de La Pollería de Otero?
La Pollería de Otero es conocida por ofrecer una variedad de platos que fusionan distintas culturas gastronómicas. El plato estrella es su pollo asado con salsa de sidra, pero también ofrece arepas, tequeños, arroces, paellas y fideuás, reflejando influencias españolas, venezolanas y cubanas.
¿Qué inspiró a Ramón Vargas a emigrar de Venezuela a España?
Ramón Vargas se vio obligado a emigrar debido a la situación política y económica en Venezuela, que se asemejaba al régimen cubano del que su familia había huido. La inseguridad y el desplome económico en Venezuela lo motivaron a buscar un futuro mejor en España, primero en las Islas Canarias y luego en Oviedo.
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