El abogado de inmigración Willy Allen desmontó en una reciente entrevista con Tania Costa, de CiberCuba, uno de los mitos más extendidos entre la comunidad cubana en Estados Unidos: que las deportaciones de cubanos son masivas e indiscriminadas.
"Mira, decíamos que no iban a deportar cubanos y mira cuántos cubanos han deportado", reconoció Allen, pero de inmediato puso las cifras en perspectiva. De los aproximadamente 1.2 millones de cubanos que entraron a Estados Unidos entre 2017 y 2024, el total de deportados ronda los 5,000, una proporción que el abogado califica de mínima.
"Entraron 1.2 millones de cubanos. Entonces sí han deportado. Criminales, no creo que nadie esté sorprendido", afirmó Allen, subrayando que la gran mayoría de los expulsados tienen antecedentes penales o perdieron sus casos de asilo.
El abogado distingue tres grupos principales entre los cubanos deportados. El primero son los cerca de 6,000 enviados a México, de los cuales Allen estima que «el 80% son criminales».
El segundo grupo lo integran quienes viajan en vuelos directos a Cuba, a quienes describe como personas "que entraron después en 2017, perdieron sus casos de asilo o no acudieron a sus audiencias", o no lograron demostrar un "miedo creíble" y nunca tuvieron oportunidad de pelear legalmente su caso.
El tercer grupo, el más pequeño, son cubanos con formulario I-220A —una orden de liberación bajo reconocimiento sin deportación final— que fueron detenidos por errores o decisiones imprudentes. Sobre ellos, Allen fue categórico: "Han deportado a algunos I-220A, sí. Yo diría que son cientos, no miles".
Esta distinción entre el I-220A y el I-220B es clave para entender el riesgo real de cada cubano. Los cubanos con I-220B enfrentan mayor riesgo de deportación porque ya tienen una orden de deportación final, mientras que los portadores de I-220A mantienen su caso abierto.
Los datos oficiales respaldan el análisis de Allen. Desde enero de 2025, la administración Trump deportó 1,901 cubanos, elevando el total de ambos mandatos a 5,286 personas, según registros del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). En lo que va de 2026, ICE completó tres vuelos con 403 cubanos expulsados.
Allen también expresó sorpresa ante dos hechos recientes. Primero, que México haya aceptado a 6,000 cubanos deportados bajo un acuerdo no escrito con Washington, dejándolos en un limbo legal en ciudades como Tapachula y Villahermosa, sin documentos ni posibilidad de regresar a Cuba ni a Estados Unidos. Segundo, que el régimen cubano haya comenzado a aceptar incluso a criminales con condenas graves. El 9 de febrero, Cuba recibió un vuelo con 170 deportados, al menos 50 de ellos con condenas por delitos graves.
El panorama es aún más amplio si se considera que más de 42,000 cubanos tienen órdenes finales de deportación en Estados Unidos, aunque históricamente el régimen se había negado a recibirlos, situación que está cambiando bajo la presión de Trump.
Para los cubanos que sí califican, la Ley de Ajuste Cubano sigue siendo la principal protección disponible, permitiéndoles solicitar residencia permanente tras un año de presencia en Estados Unidos sin necesidad de salir del país. Allen ha defendido activamente en los tribunales que el I-220A equivale a un parole, lo que abriría esa puerta a cientos de miles de cubanos.
"Son un mínimo comparado con el número de cubanos que han entrado a los Estados Unidos y son un mínimo los criminales deportados del número de cubanos con órdenes finales de deportación que viven en los Estados Unidos", concluyó Allen, instando a la comunidad cubana a no dejarse llevar por el pánico, pero sí a consultar con un abogado si tienen un I-220B o han perdido un caso de asilo.
Sobre los I-220B deportados, Allen explicó que "los que han sido devueltos después de marzo del 2017 no son criminales, pero sí pobres infelices que perdieron asilo o miedo creíble en frontera o detención. El número de criminales ha ocurrido desde el 2025 y explota después de junio 2025 con la disponibilidad de enviar a México", concluyó.
Preguntas frecuentes sobre las deportaciones de cubanos y el formulario I-220A
CiberCuba te lo explica:
¿Son masivas las deportaciones de cubanos desde Estados Unidos?
Las deportaciones de cubanos no son masivas ni indiscriminadas. Según el abogado Willy Allen, de los aproximadamente 1.2 millones de cubanos que ingresaron a Estados Unidos entre 2017 y 2024, solo alrededor de 5,000 han sido deportados, principalmente aquellos con antecedentes penales o que perdieron sus casos de asilo.
¿Qué es el formulario I-220A y cuál es su situación actual?
El formulario I-220A es una orden de liberación bajo reconocimiento sin deportación final. Actualmente, los portadores de I-220A están en un limbo migratorio ya que este documento no se considera equivalente a un parole, lo que limita su capacidad de solicitar la residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano. Sin embargo, hay litigios en curso que podrían cambiar esta situación.
¿Cuál es la diferencia entre los formularios I-220A y I-220B?
La diferencia principal es el riesgo de deportación. El I-220A permite mantener un caso abierto sin una orden de deportación final, mientras que el I-220B implica una orden de deportación final, lo que aumenta el riesgo para el portador de ser deportado.
¿Qué influencia tiene el fallo de la Corte de Apelaciones sobre el I-220A?
El fallo de la Corte de Apelaciones del Onceno Circuito abre la puerta para una revisión de las decisiones sobre el I-220A. Aunque no resuelve el limbo migratorio, cuestiona las decisiones previas de la Junta de Apelaciones de Inmigración, lo que podría permitir a ciertos portadores del I-220A solicitar residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano tras una revisión individual.
¿Podría una orden ejecutiva cambiar la situación de los portadores del I-220A?
Una orden ejecutiva podría resolver el limbo migratorio de los portadores del I-220A al reconocer este formulario como equivalente a un parole, permitiéndoles acogerse a la Ley de Ajuste Cubano y obtener residencia permanente en EE.UU.
Archivado en:
