
Vídeos relacionados:
El presidente Donald Trump firmó este viernes una nueva orden ejecutiva que prohíbe la entrada a Estados Unidos a todas las personas vinculadas al régimen cubano y amplía las sanciones económicas contra funcionarios, colaboradores y familiares adultos de quienes sean designados bajo la medida, según el texto publicado por La Casa Blanca.
La orden, titulada «Imponiendo Sanciones a los Responsables de la Represión en Cuba y de Amenazas a la Seguridad Nacional y la Política Exterior de Estados Unidos», se apoya legalmente en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), la Ley Nacional de Emergencias y la sección 212(f) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1952, que autoriza al presidente a suspender la entrada de extranjeros cuando considera que su ingreso perjudica los intereses del país.
El documento establece que las políticas del régimen cubano «continúan constituyendo una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos» y que «no solo están diseñadas para perjudicar a Estados Unidos, sino que también son repugnantes a los valores morales y políticos de las sociedades libres y democráticas».
La prohibición de entrada aplica tanto a inmigrantes como a no inmigrantes, y alcanza a quienes operen o hayan operado en sectores clave de la economía cubana: energía, defensa, metales y minería, servicios financieros y seguridad. También quedan incluidos líderes, funcionarios, altos ejecutivos y miembros de consejos de administración del gobierno cubano, así como quienes hayan cometido graves abusos de derechos humanos o actos de corrupción relacionados con el régimen.
Uno de los aspectos más amplios de la medida es la extensión de las sanciones a los familiares adultos de cualquier persona designada bajo la orden, lo que supone un endurecimiento significativo respecto a medidas anteriores. Además, la orden prohíbe que ciudadanos estadounidenses realicen donaciones a personas sancionadas y establece que no es necesario notificar previamente a los designados, dado que «podrían transferir fondos o activos de forma instantánea».
La orden también autoriza sanciones secundarias contra instituciones financieras extranjeras que realicen o faciliten transacciones significativas con personas designadas. El Secretario del Tesoro podrá prohibirles el acceso a cuentas corresponsales en Estados Unidos o bloquear directamente sus activos en territorio estadounidense. La implementación queda delegada en el Secretario de Estado y el Secretario del Tesoro.
Esta nueva medida es el último paso de una escalada sostenida de presión que la administración Trump ha mantenido contra Cuba desde el inicio de su segundo mandato. El 20 de enero de 2026, primer día de regreso a la Casa Blanca, Trump reincorporó a Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo. Nueve días después, firmó la Orden Ejecutiva 14380 declarando la emergencia nacional por la amenaza que representa el régimen cubano, argumentando su alineación con Rusia, China e Irán.
Desde entonces, la administración ha implementado decenas nuevas sanciones contra Cuba, ha interceptado al menos siete tanqueros con destino a la isla y suspendido transferencias de Western Union. Los aranceles petroleros a terceros países que suministraban crudo a Cuba llegaron a reducir las importaciones energéticas cubanas entre el 80% y el 90%, aunque el Tribunal Supremo los declaró ilegales en febrero de 2026 y Trump tuvo que eliminarlos.
En julio de 2025, Estados Unidos ya había sancionado directamente a Miguel Díaz-Canel y sus familiares bajo la Sección 7031(c) de la Ley de Asignaciones del Departamento de Estado, y también sancionó a los ministros de las FAR y el MININT, Álvaro López Miera y Lázaro Alberto Álvarez Casas, respectivamente. Ese mismo mes, Trump actualizó el Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional n.º 5, prohibiendo la entrada a ministros, viceministros y miembros del Consejo de Estado y de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
La orden del 1 de mayo de 2026 consolida y amplía todo ese marco, extendiendo la prohibición de entrada más allá de los altos funcionarios para abarcar a cualquier persona vinculada al régimen, e incorporando por primera vez sanciones secundarias contra entidades financieras extranjeras que operen con personas designadas, lo que supone una presión adicional sobre los socios internacionales del gobierno cubano.
Preguntas frecuentes sobre la nueva orden de Trump contra el régimen cubano
CiberCuba te lo explica:
¿Qué implica la nueva orden ejecutiva firmada por Trump contra Cuba?
La orden prohíbe la entrada a Estados Unidos de personas vinculadas al régimen cubano y amplía las sanciones económicas contra funcionarios y colaboradores. También extiende las sanciones a los familiares adultos de las personas designadas y autoriza sanciones secundarias contra instituciones financieras extranjeras que realicen transacciones significativas con los sancionados.
¿Qué sectores de la economía cubana se ven afectados por las sanciones de Estados Unidos?
Las sanciones afectan a sectores clave de la economía cubana, específicamente energía, defensa, metales y minería, servicios financieros y seguridad. También están sujetas a sanciones las personas involucradas en estos sectores, así como aquellas que hayan cometido abusos de derechos humanos o actos de corrupción relacionados con el régimen.
¿Qué consecuencias económicas tiene la nueva orden para Cuba?
La nueva orden ejecutiva refuerza las sanciones económicas, bloqueando los bienes e intereses de personas vinculadas al régimen cubano en Estados Unidos. Esta medida, junto con la prohibición de entrada, intensifica la presión económica sobre Cuba, que ya enfrenta una crisis económica severa con apagones prolongados y una contracción del PIB proyectada en un 7,2% para 2026.
¿Cómo afecta esta orden a las relaciones internacionales de Cuba?
La orden fortalece el aislamiento diplomático de Cuba al advertir que los países que colaboren con La Habana enfrentan sanciones. Esto busca cortar los vínculos internacionales que sostienen al régimen cubano y disuadir nuevas alianzas estratégicas, especialmente con países considerados hostiles por Estados Unidos.
Archivado en: