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La histórica libreta de abastecimiento cubana —el sistema de racionamiento creado por Fidel Castro en los años 60— ha colapsado hasta el punto de ser prácticamente inútil para la supervivencia diaria, según un reportaje de la agencia AP que documenta el estado crítico de las bodegas estatales en La Habana.
En abril, los únicos productos disponibles en una bodega del centro de La Habana con 5,000 clientes asignados eran arroz, azúcar y chícharos partidos.
Más de dos docenas de artículos —yogur, pasta, jabón— figuran en carteles viejos pero llevan meses sin aparecer en los estantes. El bodeguero José Luis Amate López no tuvo un solo cliente en casi dos semanas. «Ningún cubano puede realmente sobrevivir con los productos de la libreta», declaró.
La situación que describe AP coincide con lo que cinco provincias cubanas enfrentan en niveles críticos de inseguridad alimentaria: La Habana, Matanzas, Cienfuegos, Guantánamo y Santiago de Cuba.
Ana Enamorado, de 68 años, solo pudo comprar chícharos partidos y un kilogramo de azúcar en su bodega asignada el mes pasado. Su salario y pensión suman 8,000 pesos cubanos, equivalentes a apenas 16 dólares mensuales.
Frente a eso, un cartón de 30 huevos cuesta unos 3,000 pesos, dos libras de carne picada rondan los 900 pesos y una libra de harina de maíz vale 200 pesos. «En la libreta no hay casi nada», dijo. «Prácticamente vivimos del aire».
«Ahora hay que recortarse, comer una vez al día y vivir de los recuerdos», agregó Enamorado, quien recuerda cuando su mesa incluía cerdo, cordero, fricasé, tostones y moros y cristianos.
El pan normado también se ha reducido a la mitad. Lázaro Cuesta, de 56 años, recibe diariamente dos panecillos pequeños para él y su esposa. «Antes eran 80 gramos y costaban 5 centavos. Ahora son 40 gramos y cuestan 75 centavos», dijo.
«Y la calidad es peor». Cuesta sobrevive gracias a 200 dólares mensuales que le envían familiares desde el exterior. «Si no fuera por las remesas», dijo llevándose la mano al cuello, «a ahorcarse».
Aproximadamente el 60% de los cubanos recibe remesas, pero Rosa Rodríguez, de 54 años, no es una de ellos. En abril, lo único que obtuvo en su bodega fue una donación de cuatro libras de arroz. Gana 4,000 pesos —unos ocho dólares— al mes.
«Todo escasea aquí, todo, hasta ese maldito pan que nos dan», dijo. «Si compras frijoles, no puedes comprar azúcar. Si me jubilo, me muero».
Cuba importa hasta el 80% de los alimentos que consume, pero el régimen ya no tiene fondos para sostener ese sistema.
William LeoGrande, profesor de la Universidad Americana y experto en Cuba, señaló que el gobierno «echó a perder» la unificación monetaria de 2021, generando una inflación que persiste porque el Estado gasta mucho más de lo que ingresa.
«Simplemente ya no tienen dinero para hacerlo», afirmó.
Esta crisis supera en percepción popular al llamado Período Especial de los años 90, cuando el colapso soviético devastó la economía cubana.
En aquella etapa, los cubanos perdieron entre el 5% y el 25% de su peso corporal según estudios médicos.
Muchos que vivieron ese período dicen que la situación actual es peor que el Período Especial.
El propio Díaz-Canel reconoció este domingo ante comunistas extranjeros reunidos en La Habana que Cuba «comerá lo que seamos capaces de producir», una frase que resume la aceptación oficial del colapso sin ofrecer soluciones inmediatas.
En febrero, el régimen anunció la llamada «Opción Cero» y prometió siete libras de arroz mensual por persona, pero ese plan de contingencia extrema no se ha cumplido en la práctica. A
partir de abril, el gobierno eliminó los subsidios generales a los productos de la canasta normada, sustituyéndolos por subsidios focalizados —una transformación estructural de un sistema que lleva más de seis décadas vigente.
La crisis de la libreta de abastecimiento tiene un reflejo brutal en las cifras: las muertes por desnutrición aumentaron un 74,42% entre 2022 y 2023, pasando de 43 a 75 fallecidos, según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba.
Los comediantes cubanos ya le han puesto letra al desastre: el personaje «Pánfilo» canta en un video reciente: «Ponle la libreta en un cementerio, porque ya está lista para enterrar».
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Alimentaria en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué ha colapsado la libreta de abastecimiento en Cuba?
La libreta de abastecimiento en Cuba ha colapsado porque el régimen ya no tiene fondos para sostener el sistema de racionamiento, lo que ha llevado a una escasez crítica de productos básicos. Estos problemas se ven agravados por la inflación generada tras la unificación monetaria de 2021, donde el Estado gasta mucho más de lo que ingresa.
¿Cuál es la situación actual de la alimentación en Cuba?
La situación alimentaria en Cuba es crítica, con niveles de inseguridad alimentaria que superan al Período Especial de los años 90. Cinco provincias enfrentan niveles críticos de sobrevivencia alimentaria, y el acceso a productos básicos como arroz, azúcar y chícharos es limitado y está racionado.
¿Cómo afecta la inflación en Cuba a la disponibilidad de alimentos?
La inflación en Cuba ha erosionado el poder adquisitivo de los cubanos, haciendo que los productos básicos sean inalcanzables para la mayoría. El costo de la canasta básica supera con creces los ingresos mensuales promedio, obligando a las familias a recurrir al mercado informal donde los precios son aún más altos.
¿Qué impacto tiene el colapso del sistema de distribución estatal en la vida diaria de los cubanos?
El colapso del sistema de distribución estatal ha provocado que los cubanos enfrenten una lucha diaria por conseguir alimentos básicos. Las largas filas, la escasez de productos y la mala calidad de los pocos alimentos disponibles son parte de la vida cotidiana, agravando las condiciones de vida en la isla.
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