Una cubana identificada como Yenia Cubanita Mayea salió corriendo con sus últimos 180 pesos al escuchar que vendían pan «por la libre» en su zona, y lo contó todo en un video publicado en Facebook que refleja la desesperación cotidiana de millones de cubanos ante la escasez de uno de los alimentos más básicos.
«Solo escuché que dijeron van a vender pan por la libre. Pues agarré los únicos 180 pesos que tenía y me mandé a correr para allá», relata la mujer en el reel de 44 segundos, grabado bajo un sol de mediodía y sin bolsa para cargar la compra.
Con ese dinero alcanzó para exactamente dos panes a 90 pesos cada uno, un precio que ella misma califica de aceptable en el contexto actual: «Por lo menos es más barato que lo que los venden los panaderos».
Lo que más llama la atención del video es la razón por la que había pan ese día: la corriente eléctrica llegó al barrio, algo que la protagonista describe como una rareza. «Están viniendo pan ahora aprovechando que viene la corriente, pero eso es raro», dice.
Yenia también revela que en todo el mes anterior no se vendió pan en su zona, salvo el día 30 de abril, víspera del 1ro de mayo, y ese pan era «de la cota», que según ella «parece una chancleta».
La escena no es un caso aislado. La libreta de abastecimiento en Cuba ha colapsado hasta niveles sin precedentes, con bodegas que apenas ofrecen tres productos y raciones de pan reducidas a la mitad: de 80 gramos a 40 gramos por unidad, con el precio subiendo de cinco centavos a 75 centavos.
En Villa Clara, desde febrero, el pan de bodega quedó restringido solo para menores de 13 años y mayores de 65 por falta de combustible, mientras que en Guantánamo la harina llegaba en mulos y el pan se cocía con leña.
Los precios varían según la región pero todos apuntan en la misma dirección: en La Habana, bolsas de ocho panes se vendían a 500 pesos en el mercado informal en abril; en Cienfuegos el precio llegó a 150 pesos por pieza de 200 gramos; en la Isla de la Juventud, el pan liberado se vendía a 110 pesos por la misma cantidad.
La crisis tiene raíces estructurales: Cuba importa hasta el 80% de los alimentos que consume, y durante el primer semestre de 2025 el Ministerio de la Industria Alimentaria recibió solo el 55% del trigo previsto. A eso se suman los apagones que paralizan las panaderías y la falta de combustible para hornos y transporte, factores que el régimen prometió estabilizar sin resultados concretos.
En ese contexto, una funcionaria del Poder Popular en Manicaragua, Villa Clara, generó indignación al celebrar en Facebook la ausencia de pan y promover la yuca como alternativa, afirmando que «esta ausencia de pan ha traído múltiples beneficios» para la salud de la población.
Mientras funcionarios celebran la escasez, cubanos como Yenia salen corriendo con sus últimos pesos al primer rumor de que hay pan, sin bolsa, bajo el sol del mediodía, agradecidos de que por una vez no haya cola, como si eso fuera ya una forma de suerte.
Hace apenas semanas, otra cubana denunciaba en un video viral el calvario de tres semanas sin pan en bodega, una imagen que se repite en cada provincia de la isla y que el régimen no ha podido —ni parece dispuesto a— resolver.
Preguntas frecuentes sobre la crisis del pan en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué es tan difícil conseguir pan en Cuba actualmente?
La dificultad para conseguir pan en Cuba se debe a una combinación de factores como la falta de harina de trigo importada, los apagones que paralizan las panaderías, y la escasez de combustible para los hornos y el transporte. Estos problemas estructurales han llevado a una crisis en la producción y distribución de este alimento básico.
¿Qué ha causado el aumento del precio del pan en Cuba?
El aumento del precio del pan en Cuba está relacionado con la escasez de insumos y la inflación. El país importa gran parte de sus alimentos y, debido a una reducción en la recepción de harina de trigo y otros problemas logísticos, los costos han incrementado. Esto se suma a la ineficiencia del sistema estatal para garantizar el suministro regular a la población.
¿Cómo afecta la crisis del pan el día a día de los cubanos?
La crisis del pan afecta el día a día de los cubanos al limitar el acceso a un alimento básico, lo que obliga a muchas personas a buscar alternativas en el mercado informal a precios elevados. La reducción en la cantidad y calidad del pan disponible impacta directamente en la alimentación diaria, especialmente de los sectores más vulnerables.
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano ante la escasez de pan?
A pesar de las promesas del régimen de estabilizar la producción, no se han visto resultados concretos para resolver la escasez de pan. Las soluciones propuestas, como priorizar la producción para ciertos grupos de edad, han sido insuficientes y no han aliviado la situación general de desabastecimiento que enfrenta la población.
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