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El periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, publicó este viernes un editorial titulado «No habrá perdón ni olvido» en el que advierte que Cuba no perdonará ni olvidará a quienes promuevan una invasión militar contra la isla.
El artículo nombra directamente a funcionarios cubanoamericanos de la administración Trump como los principales responsables de impulsar un conflicto armado, como los congresistas Mario Díaz-Balart, Carlos Giménez y María Elvira Salazar, al Secretario de Estado Marco Rubio y al exfuncionario Mauricio Claver-Carone.
«Ellos son los principales promotores de la guerra, los que mienten e inventan para justificar y desatar un conflicto bélico de incalculables consecuencias», afirma el editorial.
El texto acusa a ese grupo de fabricar pretextos para convencer al presidente Donald Trump, al Pentágono y a la opinión pública de que Cuba representa una amenaza para Estados Unidos, y los responsabiliza de las muertes que pudieran derivarse de un eventual ataque, incluyendo las de civiles, mujeres, niños y ancianos.
El editorial también alude al ataque del 3 de enero de 2026 en Venezuela, durante el cual 32 militares y agentes cubanos murieron mientras custodiaban a Nicolás Maduro, y pregunta retóricamente sobre la «cuota de responsabilidad» de los promotores de la guerra en esas muertes.
Los restos de esos militares fueron repatriados a La Habana el 15 de enero con una ceremonia oficial del Partido Comunista.
El editorial se produce en un contexto de escalada retórica y militar sin precedentes. Trump ha realizado múltiples amenazas públicas contra Cuba en las últimas semanas: el 16 de marzo declaró «creo que tendré el honor de tomar Cuba»; el 27 de marzo dijo en Miami Beach «Cuba es la siguiente, pero finjan que no lo hubiera dicho»; y el 5 de mayo volvió a amenazar con desplegar el portaaviones USS Abraham Lincoln frente a las costas cubanas hasta que el régimen se rinda.
El 2 de mayo, Trump firmó una orden ejecutiva declarando a Cuba «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional de Estados Unidos, a la que Díaz-Canel respondió afirmando que «ningún agresor doblegará a Cuba».
Rubio, por su parte, apareció frente a un mapa de Cuba durante una reunión clave en la sede del Comando Sur en Doral, Florida, bajo el lema «¡Paz a través de la Fuerza!», y declaró a Fox News en abril que espera que «Cuba caiga pronto».
Esta semana, Estados Unidos desplegó personal adicional hacia el Comando Sur en medio de la escalada de tensiones, mientras que Washington mantiene todas las opciones sobre la mesa sin descartar una acción militar.
El canciller cubano Bruno Rodríguez advirtió este viernes que un ataque a Cuba resultaría en un «baño de sangre», en línea con el tono del editorial de Granma, que concluye: «Las estadísticas del genocidio silencioso del bloqueo y la guerra económica contra Cuba no recogerán nunca todo el daño humano ocasionado por un castigo colectivo que amenaza ahora en convertirse en un baño de sangre masivo».
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