Vídeos relacionados:
El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, publicó una extensa respuesta al Secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, a quien acusó de actuar «sin evidencia alguna» al señalar al gobierno cubano como despilfarrador de recursos.
El intercambio se produce dos días después de que Rubio, desde Roma, revelara que EEUU ofreció 100 millones de dólares en ayuda humanitaria a Cuba, oferta que el régimen habría rechazado por negarse a que la distribución se realizara sin intermediarios estatales o militares.
Cossío calificó esa propuesta de «sucio negocio político» y rechazó que Rubio pretenda «justificar así el castigo colectivo vigente contra todo el pueblo cubano y la posibilidad de agresión militar».
En su publicación, el viceministro enumeró las áreas en que Cuba, según él, ha priorizado sus inversiones: el sistema eléctrico nacional, fuentes renovables, telecomunicaciones, atención a comunidades vulnerables, producción de alimentos, infraestructura hidráulica, desarrollo de medicamentos y vacunas contra el COVID «en tiempo récord», turismo, ensamblaje de vehículos eléctricos y materiales de construcción.
Cossío argumentó que todo esto ocurre bajo lo que llamó una «intensa guerra económica impuesta por EEUU y reforzada en los últimos 10 años», y defendió el mantenimiento gratuito de los servicios de salud y educación, describiendo a Cuba como «un país en paz, en el que se disfruta el orden y la tranquilidad ciudadana, algo que se ha convertido en lujo para varias naciones».
La respuesta incluyó un contrataque directo contra Washington: «El país que representa el Secretario de Estado, el más rico y poderoso del mundo, dedica sus recursos nacionales a incrementar la riqueza de la élite plutocrática que lo gobierna, y desatar guerras y conflictos en todos los continentes».
Cossío afirmó además que 40 millones de ciudadanos estadounidenses no tienen acceso a servicios de salud, que la educación es «incosteable o reconocidamente insuficiente para la mayoría», y que «se normalizan los tiroteos en escuelas y sitios públicos con víctimas mortales».
El canciller cubano Bruno Rodríguez ya había calificado el viernes la oferta de Rubio de «fábula», preguntando públicamente: «¿Dónde están, a qué los dedicaría?»
Este cruce de declaraciones se enmarca en una escalada sostenida de tensiones entre La Habana y la administración Trump-Rubio a lo largo de 2026. En enero, Cuba calificó de «acto de guerra» la posibilidad de un bloqueo naval para cortar las importaciones de petróleo.
En marzo, Rubio exigió abiertamente un cambio de régimen, sistema y modelo económico en la isla, afirmando que «el éxito del cubano está fuera de su país». En abril, el régimen llevó sus quejas ante la ONU sobre el «cerco marítimo» impuesto por Washington.
Cossío ha sido el portavoz más activo del Ministerio de Relaciones Exteriores en redes sociales durante este período, usando Facebook y X para responder directamente a Washington.
El pasado 28 de marzo llegó a desafiar a EEUU a «permitirle al gobierno cubano colapsar sin intervención externa» si lo considera incompetente, y reconoció por primera vez la existencia de presos políticos en Cuba, calificándolos como «asunto interno no negociable».
En su publicación de este domingo, Cossío cerró con una afirmación que resume la postura oficial del régimen: «La corrupción de la élite gobernante no la pueden esconder, ni siquiera con el monopolio oligárquico de los medios de comunicación».
Archivado en: