El régimen cubano anunció este martes que a partir del viernes 15 de mayo, a las 00:00 horas, los precios de venta de combustibles en divisas dejarán de ser fijos y únicos en todo el país.
Según el comunicado oficial del Ministerio de Finanzas y Precios, «los precios de venta en divisas de los combustibles se actualizarán, hacia la alza o la baja, de acuerdo con los costos reales de cada operación específica», lo que significa que cada estación de servicio podrá fijar su propio precio según el proveedor, los fletes, la ruta, los seguros y las fluctuaciones del mercado internacional.
El Ministerio precisó que «en lo adelante coexistirán diferentes precios minoristas de combustibles publicados en las estaciones de servicio, que responderán al costo real de importación de cada actor económico». Los pagos solo podrán realizarse en divisas, no en pesos cubanos.
En su programa semanal en CiberCuba, el economista Elías Amor calificó la medida como «típica de orientación de la economía hacia el mercado» y explicó su impacto práctico: donde los precios sean más bajos, acudirán más conductores, lo que permitirá a esa gasolinera negociar mayores volúmenes con sus proveedores y abaratar aún más el combustible.
«Fíjate que cuando tú le abres una puerta a la economía de mercado, automáticamente surge la competitividad, surgen los precios y surge el valor añadido», señaló.
Sin embargo, Amor advirtió que «siempre en las decisiones del régimen castrista hay gato encerrado, y aquí lo hay evidentemente». Su principal preocupación es que las mipymes que gestionen las gasolineras sean empresas próximas a los órganos de poder del Estado. «Este negocio no se lo van a dar a cualquiera. Evidentemente, es un negocio muy bueno», afirmó.
El economista señaló, además, que el combustible podrá comprarse en Estados Unidos y transportarse a Cuba en pequeños envases. «Se acabó lo del barco de petróleo ruso, eso ya se acabó», dijo, en referencia a la donación de un barco de combustible procedente de Rusia.
Amor fue categórico al atribuir el origen de la medida no al régimen, sino a presiones externas: «Estoy convencido de que esta medida no es de la creación del régimen comunista. Esta medida sale de las conversaciones entre el Departamento de Estado de Estados Unidos y el equipo de negociadores que van de Cuba para ahí, que les están pidiendo que tomen medidas en la línea de abrir la economía, liberalizarla».
El riesgo, según Amor, es que las nuevas mipymes gestoras resulten ser «pequeños tentáculos vinculados a ese consorcio que se llama GAESA», el opaco conglomerado empresarial del Ejército cubano que controla aproximadamente el 60% de la economía y que el pasado 7 de mayo fue objeto de nuevas sanciones estadounidenses.
«Si las mipymes que gestionan las gasolineras son desvinculadas de los órganos de poder del Estado, pues bienvenido sea todo esto», concluyó.
La medida llega en un contexto de crisis energética sin precedentes. El litro de gasolina en el mercado informal cubano pasó de entre 700 y 1,500 pesos en enero de 2026 a unos 6,000 pesos —equivalentes a unos 12 dólares— en mayo, mientras que en el canal oficial dolarizado el precio supera ligeramente un dólar por litro con un límite de 20 litros por persona.
Desde febrero de 2026, el gobierno autorizó a mipymes la importación directa de combustible por primera vez en casi setenta años, y Estados Unidos exportó a Cuba más de 11,6 millones de dólares en combustibles durante el primer trimestre de 2026, con marzo representando el 75,6% del total.
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