
Vídeos relacionados:
Miguel Díaz-Canel publicó este jueves en X un mensaje en el que acusó al gobierno de Estados Unidos de castigar al pueblo cubano «de modo sistemático y despiadado», al tiempo que condicionó la aceptación de 100 millones de dólares ofrecidos por Washington a que este cumpla con «las prácticas universalmente reconocidas para la ayuda humanitaria».
El mensaje del gobernante cubano llega en respuesta a la oferta de 100 millones de dólares que el Secretario de Estado Marco Rubio reveló el 8 de mayo desde Roma, un día después de reunirse con el Papa León XIV en el Vaticano, donde Cuba fue tema central.
«Si verdaderamente hay disposición del gobierno estadounidense a brindar ayuda en los montos que anuncia y en plena conformidad con las prácticas universalmente reconocidas para la ayuda humanitaria, no encontrará obstáculos ni ingratitud de parte de Cuba, por muy inconsecuente y paradójico que resulte el ofrecimiento a un pueblo que, de modo sistemático y despiadado, el propio gobierno estadounidense castiga colectivamente», escribió Díaz-Canel.
El gobernante identificó como prioridades urgentes los «combustibles, alimentos y medicinas», y añadió que la situación humanitaria es «fríamente calculada e inducida» por Washington.
Díaz-Canel también recurrió al argumento habitual del régimen al afirmar que «podría aliviarse el daño de un modo más fácil y expedito con el levantamiento o alivio del bloqueo», eludiendo así la responsabilidad de 67 años de dictadura comunista en el colapso económico de la isla.
El Departamento de Estado formalizó la oferta el 12 de mayo, especificando que la ayuda se canalizaría exclusivamente a través de la Iglesia Católica, Cáritas y organizaciones no gubernamentales independientes, sin intermediación del Estado cubano.
Esa condición es precisamente la que incomoda al régimen, que históricamente ha controlado la distribución de recursos externos.
El congresista cubanoamericano Carlos Giménez fue directo al respecto: «El régimen solo quiere seguir haciendo lo de siempre: robarse la ayuda y lucrar al revendérsela al pueblo».
La postura oficial cubana ha oscilado en pocos días.
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla calificó la oferta de «mentira de 100 millones de dólares» el 12 de mayo, pero este jueves suavizó su postura y declaró estar «dispuesto a escuchar las características del ofrecimiento».
El giro coincide con una crisis energética y alimentaria de proporciones históricas.
Cuba enfrenta un déficit energético proyectado de más de 2,000 MW para el pico nocturno, y los apagones afectaron al 65% del territorio el 12 de mayo.
En abril de 2026, solo llegó uno de los ocho buques de combustible que el régimen dice necesitar mensualmente, tras perder casi simultáneamente los suministros de Venezuela, Rusia y México.
El 33.9% de los hogares cubanos reportó hambre en 2025, según el Food Monitor Program.
EE.UU. ya había entregado seis millones de dólares en ayuda humanitaria a través de Cáritas, distribuidos entre familias del oriente cubano, lo que desmiente el argumento del régimen de que Washington no tiene voluntad real de ayudar.
Rubio fue categórico este jueves al valorar las perspectivas de cambio: «No creo que podamos cambiar la trayectoria de Cuba mientras estas personas estén a cargo del régimen».
Archivado en: