Sandro Castro, nieto del dictador Fidel Castro, prometió ayer revelar secretos sobre el entorno de Los Aldeanos y finalmente no dijo nada: su historia en Instagram resultó ser puro humo, sin una sola revelación concreta sobre el conflicto que enfrenta a Aldo el Aldeano y El B.
Todo comenzó el martes cuando Sandro publicó una historia que encendió las redes: «Creo que hablaré de la Aldea o mejor dejo las cosas en la Caja de Pandora», frase que fue interpretada como una amenaza velada de exponer información comprometedora sobre el círculo de Aldo, en plena escalada del enfrentamiento público entre los dos exintegrantes del dúo.
La historia que publicó este miércoles en Instagram no abrió ninguna caja. Sandro elogió a ambos raperos, criticó al entorno de Aldo y terminó invitando a todo el mundo al Malecón.
«A mí me gusta abrir las cajas Pandora y las cajas que no son Pandora», arrancó, para luego decir que Los Aldeanos «merecen mucho respeto» y que «son ídolos» de muchos jóvenes cubanos. Sobre El B fue directo: «Bian es una persona con valores de principio».
Sin embargo, sobre Aldo fue más ambiguo: «Aldo es una persona que siempre fue más fácil para obtener sus éxitos. Siempre cuando aquí tocaban en lugares culturales era Aldo el que daba la cara».
Lo más sustancial de toda la historia fue su crítica al entorno de Aldo: «Todo el piquete que está al lado de Aldo es tremenda cochinada, tremenda hipocresía. Lo mismo cantan pa' un bando que para otro, lo mismo dan información de todo tipo, son tremendos guatacones descarados».
Y cerró con una invitación que resume perfectamente el nivel de sus revelaciones: «Vamos todo el mundo al Malecón a tomarnos un cubalibre y unas Cristal».
La intervención de Sandro se produce en el contexto de la polémica que estalló el lunes cuando El B rompió 12 años de silencio con un video en el que acusó a Aldo de haberlo atacado a él y a su pareja Lía durante todo ese tiempo a través de su entorno, con campañas de difamación en transmisiones en vivo.
El B anunció tener preparados casos legales: «Caso por ciberacoso, caso por amenaza, caso por difamación».
El núcleo más sensible del conflicto es la figura de Mariela Cartaya Oltuski, exmujer de Aldo y madre de su hijo, quien según publicaciones periodísticas sería prima de «El Cangrejo», identificado como Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro e hijo de Déborah Castro Espín y del general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, exjefe de GAESA.
El B afirmó que en 2014 no sabía quién era Mariela ni sus vínculos con la familia Castro. Aldo respondió mostrando fotos con Mariela y negando haberla ocultado.
Sandro, que reposteó en su historia una foto de Aldo con Mariela, fue leído por muchos como una intervención desde el lado de la élite castrista. Pero su historia no aportó nada nuevo al debate: ni confirmó ni desmintió los vínculos familiares señalados, ni reveló ningún secreto sobre la Aldea.
Su único consejo fue que ambos raperos «deben sentarse de frente» y resolver sus problemas internamente, «porque entre tanto tiempo que estuvieron juntos es feo que estén haciendo estos problemas públicos».
Para sorpresa de nadie, la Caja de Pandora de Sandro Castro resultó estar como su persona: completamente vacía.
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