El presidente Donald Trump afirmó ayer desde el Despacho Oval que el pueblo cubano desea la presencia de Estados Unidos en la isla y prometió ocuparse de Cuba una vez que concluya la gestión de la crisis con Irán, según declaraciones recogidas por la prensa.
«La gente allí quiere que estemos presentes. Lo desean muchísimo», dijo Trump ante los periodistas, en respuesta a preguntas sobre la situación en Cuba.
El mandatario describió su plan con una metáfora directa: «Nos ocuparemos de la República Islámica de Irán y, tan pronto como eso termine, de regreso haremos una pequeña parada rápida. Nos encargaremos de ello».
Al ser preguntado si el régimen cubano estaba cerca de colapsar, Trump fue contundente: «Más o menos colapsó».
El presidente también fue claro sobre el destino del régimen: «Tenemos planes muy buenos para Cuba. Creo que ustedes saben que tenemos que deshacernos del régimen. Era un régimen muy egoísta, muy cruel».
Ante la pregunta de si sus sanciones buscan acelerar ese colapso, Trump lo negó: «No. Lo único que queremos es que sea un país bien administrado, que pueda alimentar a su gente», respondió, calificando a Cuba de «nación fallida».
Trump atribuyó la debilidad actual del régimen al corte del flujo venezolano: «Durante años recibieron mucho dinero de Venezuela. Recibían petróleo, recibían dinero», señaló, describiendo la relación entre ambas dictaduras como la de «guardaespaldas».
El mandatario dedicó también parte de sus palabras a la comunidad cubanoamericana, afirmando que el 95% de los cubanos votó por él y describiéndolos como «personas increíbles, enérgicas, emprendedoras». «Algunos de los empresarios más ricos de Miami son cubanos. Son extraordinarios. Y voy a cuidar muy bien de ellos», añadió.
Trump prometió además permitir que los cubanoamericanos regresen a la isla e inviertan en ella: «Voy a permitir que regresen a su tierra. Quieren volver a estar con sus familias. Han sido tratados muy mal por Cuba. Pero nosotros vamos a tratar bien a Cuba».
Las declaraciones se producen en un momento de presión máxima de Washington sobre La Habana. El mismo jueves, Estados Unidos sancionó al Ministerio de las Fuerzas Armadas de Cuba (MINFAR), a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), entre otras entidades del régimen.
Este viernes vencía además el plazo fijado por Washington para que empresas extranjeras cortaran sus vínculos con GAESA, el conglomerado militar que controla la economía cubana, bajo amenaza de sanciones secundarias.
El 28 de mayo, Axios reveló que la administración se prepara para un posible colapso del régimen cubano este verano y que el Comando Sur realizó ejercicios de simulación multiagencial ante escenarios de disturbios en la isla. Funcionarios de la administración declararon entonces que «todo está sobre la mesa» respecto a Cuba, aunque descartaron una invasión inminente.
Archivado en:
