Sandro Castro, nieto del dictador Fidel Castro, afirmó en un live de redes sociales que las relaciones entre Cuba y Estados Unidos no habrían llegado al punto actual de deterioro si su abuelo siguiera vivo, en declaraciones que ponen implícitamente en tela de juicio la capacidad del liderazgo actual del régimen para manejar la presión de Washington.
El video, grabado el domingo junto al creador de contenido conocido como 'El Guajiro de Tiktok', muestra a Sandro usando jerga cubana para referirse a Fidel como «la piedra» y «el tanque», términos de admiración en el argot popular.
«¡Mi hermano, eso era el tanke, eso era el tanke!», dijo Sandro levantando el puño en señal de respeto a su abuelo. «No se hubieran ido las tallas tan patrás (sic)», dijo, en una frase que equivale a decir que las cosas no se habrían deteriorado tanto con Estados Unidos.
Las palabras de Sandro llegan en un momento de presión sin precedentes sobre el régimen. El pasado jueves, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó al ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y añadió a su lista a Miguel Díaz-Canel, su esposa Lis Cuesta Peraza, Manuel Anido Cuesta, Alejandro Castro Espín y Raúl Alejandro Castro Calis.
Desde enero de 2026, la administración Trump ha acumulado más de 240 sanciones contra Cuba, incluyendo una orden ejecutiva firmada el 1 de mayo que amplió el congelamiento de activos y extendió las medidas a familiares adultos de funcionarios designados.
A eso se suma que Estados Unidos preparó una imputación federal contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, con cargos que incluirían conspiración para asesinar a nacionales estadounidenses.
Las declaraciones de Sandro se suman a sus palabras de meses anteriores, cuando criticó abiertamente al gobierno de Díaz-Canel. En una entrevista con CNN en marzo, dijo que «el presidente no está haciendo un buen trabajo» y que «la mayoría de los cubanos quiere capitalismo, no comunismo». En abril, en entrevista con NBC, pidió cambios profundos en Cuba: «mercado libre», «menos burocracia» y «un poco más de democracia».
Ahora, al evocar a Fidel como el líder que habría sabido contener el avance de Washington, Sandro sugiere que el problema no es el sistema que su abuelo construyó, sino quienes lo administran hoy.
Por otra parte, este lunes también se conoció que su discoteca Bar EFE en La Habana lleva dos semanas cerrada por la crisis energética y el impacto de las sanciones estadounidenses, lo que sitúa sus declaraciones en un contexto personal de pérdidas directas.
En el mismo live, Sandro intentó cerrar con un mensaje de optimismo: «Siempre hay salida, y cuando hay algo malo después viene lo bueno». Una frase que, en medio del mayor cerco internacional que ha enfrentado el régimen en décadas, suena más a deseo que a certeza.
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