El régimen cubano ha lanzado una campaña mediática sin precedentes para mejorar la imagen de GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.), el conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas, en medio de las sanciones impuestas por Estados Unidos.
El paso más reciente fue un reportaje emitido por Canal Caribe el miércoles, que mostró a «empresarios del GAE» reunidos con productores agropecuarios de Mayabeque para impulsar sociedades mixtas al amparo del Decreto-Ley 114.
Este tipo de cobertura es completamente nueva. Hasta ahora, GAESA había sido un misterio para los cubanos. El conglomerado operaba sin transparencia pública, sin auditorías, sin balances publicados, y los medios oficiales nunca lo habían mostrado interactuando con productores nacionales ni explicando su rol en la economía interna.
El funcionario de rango más destacado en el reportaje fue Juan Sera, vicepresidente comercial de CIMEX, empresa subsidiaria de GAESA.
Sobre el financiamiento, Sera declaró: «Todo lo que logremos financiar para la red en USD también tendrá una salida en CUP que permitirá poco a poco dar opciones para compras en moneda nacional. Este tipo de eventos los hacemos constantemente. Hicimos otro hace poco en Artemisa. Poco a poco se darán los pasos».
Maury Hechavarría, viceministro de la Agricultura, afirmó que el esquema de encadenamiento productivo «garantiza mercado y reorganiza los flujos de financiamiento para adquirir insumos». Aseguró que están dirigidos a cubrir las necesidades de los productores agropecuarios, y reconoció abiertamente: «Eso no lo habíamos hecho nunca antes».
Uno de los elementos más llamativos de esta campaña es el cambio de nombre de GAESA. Los medios oficiales han comenzado a referirse al conglomerado como «GAE», eliminando las siglas «S.A.» —es decir, su condición de sociedad anónima— sin que exista ninguna modificación jurídica documentada que respalde ese cambio.
Analistas lo interpretan como una maniobra discursiva para distanciar al grupo de su imagen negativa internacional tras las sanciones de Estados Unidos contra el conglomerado militar cubano.
La campaña se desencadenó directamente por la presión estadounidense. El 1 de mayo, el presidente Donald Trump firmó la Orden Ejecutiva 14404 que identificó a GAESA como objetivo central de sanciones.
El 7 de mayo, el secretario de Estado Marco Rubio formalizó sanciones directas contra el conglomerado. El 5 de junio venció el plazo para que empresas extranjeras cortaran vínculos con GAESA, tras lo cual el grupo quedó bloqueado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Fue precisamente el 2 de junio cuando el régimen rompió por primera vez su silencio histórico sobre GAESA a través de un reportaje en Granma, defendiendo al conglomerado pero sin publicar cifras ni auditorías.
Días después, GAESA comenzó a presumir de proyectos de viviendas con datos igualmente escasos en la televisión nacional y ahora muestran su colaboración con agricultores para vender comida en dólares al pueblo, con la misma promesa de siempre: «Esto permitirá en el futuro el acceso a más productos en moneda nacional».
El marco legal que el régimen usa para presentar a GAESA/GAE como promotor de la producción nacional es el Decreto-Ley 114, publicado en la Gaceta Oficial el 3 de marzo de 2026 y en vigor desde abril.
La norma permite por primera vez la creación de sociedades de responsabilidad limitada mixtas entre entidades estatales y no estatales. Antes de esta ley, las relaciones entre ambos sectores se limitaban a contratos de compraventa o de servicios.
Lo que el reportaje omite es tan revelador como lo que muestra. GAESA controla aproximadamente el 40% de la economía cubana, incluyendo turismo, comercio minorista en divisas, remesas, logística, aduanas y puertos.
Investigaciones independientes estiman sus activos en al menos 17,900 millones de dólares, con más de 14,467 millones depositados en bancos, aunque nunca ha publicado auditorías ni balances públicos.
El conglomerado fue creado en la década de 1990 como mecanismo de las Fuerzas Armadas para generar divisas. El economista Elías Amor atribuye la creación a un proyecto impulsado por Marino Murillo, quien años después lideró la Tarea Ordenamiento, otra reforma económica que agravó la crisis y provocó una pérdida significativa del poder adquisitivo de los cubanos.
GAESA puede hacer todos los reportajes que quiera en la televisión nacional, pero eso no cambia su naturaleza: es una sociedad anónima militar y el régimen prefiere que los cubanos no la identifiquen como tal.
Preguntas frecuentes sobre la campaña mediática de Cuba para mejorar la imagen de GAESA
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el régimen cubano está tratando de mejorar la imagen de GAESA?
El régimen cubano ha lanzado una campaña mediática para mejorar la imagen de GAESA debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos que han afectado al conglomerado militar. Esta estrategia busca aliviar la presión internacional y mejorar la percepción pública de GAESA dentro de Cuba.
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¿Qué significa el cambio de nombre de GAESA a GAE?
El cambio de nombre de GAESA a GAE, eliminando las siglas "S.A.", es una maniobra discursiva para distanciar al grupo de su imagen negativa internacional tras las sanciones de Estados Unidos. Sin embargo, no hay ninguna modificación jurídica documentada que respalde este cambio.
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¿Cuál es el papel de GAESA en la economía de Cuba?
GAESA controla aproximadamente el 40% de la economía cubana, administrando sectores estratégicos como turismo, comercio minorista, remesas, logística, aduanas y puertos. Es considerado el núcleo financiero del régimen y su influencia es crucial para el sostenimiento económico del sistema político cubano.
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¿Cómo afecta la Orden Ejecutiva 14404 a GAESA?
La Orden Ejecutiva 14404, firmada por Donald Trump, identificó a GAESA como objetivo central de sanciones, lo que ha llevado a empresas extranjeras a cortar vínculos con el conglomerado y ha intensificado la presión económica sobre el régimen cubano.
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