Donald Trump llegó este lunes a la cumbre del G7 en Évian-les-Bains, Francia, respaldado por el anuncio de un memorando de entendimiento firmado con Irán, y de inmediato puso a Ucrania en el centro de su agenda diplomática como siguiente prioridad.
El movimiento vuelve a postergar el foco explícito sobre Cuba, que Trump había situado repetidamente como el tercer paso de su secuencia geopolítica tras Venezuela e Irán.
Trump cierra Irán y abre el frente ucraniano
En declaraciones conjuntas con el presidente francés Emmanuel Macron como antesala a la cumbre -prevista para celebrarse del 15 al 17 de junio bajo presidencia francesa- Trump anunció que EE.UU. e Irán firmaron un memorando de entendimiento para poner fin al conflicto en el Golfo Pérsico y reabrir el estrecho de Ormuz, aunque no precisó cuándo se haría público el texto.
Con ese frente en vías de cierre, Trump anunció que dirigirá su atención hacia Ucrania y el Líbano.
«Hemos tenido una muy buena conversación ayer con el presidente Zelenski y el presidente Putin, y creo que quizá podamos hacer algo. Realmente lo creo. Ambos están abiertos a ello», declaró Trump ante los medios junto a Macron.
La sesión de este martes -la más cargada de la cumbre- se centra en paz y seguridad en Ucrania, con una reunión de trabajo entre Trump y el presidente ucraniano Volodímir Zelenski.
Sin embargo, Moscú ya enfrió las expectativas: Zelenski propuso un encuentro directo con Putin en el G7, pero Rusia respondió que «no está preparada» para negociar.
Al menos 11 personas murieron este lunes en ataques aéreos rusos sobre ciudades ucranianas, y uno de los bombardeos dañó la catedral ortodoxa de la Dormición de Kiev, inscrita en el Patrimonio Mundial de la Unesco.
Macron expresó en la televisión francesa TF1 su esperanza de convencer a Trump de aumentar la presión sobre Rusia.
«Lo que quiero en el fondo es ver que los estadounidenses dicen: estamos con ustedes, vamos a continuar ayudando a Ucrania, vamos a meter más presión contra Rusia», dijo el presidente francés.
Esa declaración de Macron, que visiblemente sitúa a Ucrania como la prioridad inmediata del diálogo transatlántico, es precisamente la que retrasa cualquier giro de atención hacia Cuba.
Cuba: Siempre la siguiente, nunca la actual
El giro hacia Ucrania reaviva una pregunta que flota sobre el Caribe desde hace meses: ¿y Cuba para cuándo?
La secuencia había sido anunciada con inusual claridad.
El 5 de marzo, Trump le dijo a Marco Rubio en la Casa Blanca: «Tu próximo proyecto será Cuba».
El 27 de marzo, en el FII Priority Summit de Miami Beach, fue más directo: «Construí este gran Ejército. Dije que nunca tendría que usarlo, pero a veces tienes que hacerlo. Y Cuba es la siguiente, por cierto, pero finjan que no dije eso, por favor».
El 4 de junio, desde el Despacho Oval, prometió: «Me gusta hacer una cosa a la vez. Nos ocuparemos de la República Islámica de Irán y, en cuanto eso esté resuelto, de regreso haremos una pequeña parada. Nos ocuparemos de eso».
Ahora, con la firma formal del tratado de paz con Irán prevista para el viernes 19 de junio en Ginebra y Ucrania ocupando el centro de la agenda, Cuba queda una vez más en la sala de espera.
La isla no puede esperar
Mientras la diplomacia de Trump avanza por otros frentes, Cuba atraviesa una crisis de proporciones históricas.
La captura de Nicolás Maduro el 3 de enero cortó entre 26,000 y 70,000 barriles diarios de crudo venezolano —el 80-90% de las importaciones cubanas- lo que ha generado apagones interminables y un déficit de generación cuyo récord supera los 2,100 megavatios.
Desde enero de 2026, la administración Trump ha impuesto más de 240 sanciones contra el régimen, incluyendo sanciones secundarias contra GAESA y, el pasado 11 de junio, medidas contra CUPET, la petrolera estatal cubana.
El 28 de mayo, Axios reveló que la administración se prepara para un posible colapso del régimen «tan pronto como este verano», y el Comando Sur ha realizado ejercicios de simulación para escenarios de disturbios.
Sin embargo, mientras Trump negocia la paz para Ucrania, los cubanos siguen esperando.
Preguntas Frecuentes sobre la Diplomacia de Trump y la Situación en Cuba y Ucrania
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué Donald Trump prioriza Ucrania sobre Cuba en su agenda diplomática?
Trump ha decidido enfocar sus esfuerzos diplomáticos en Ucrania debido a la urgencia de resolver el conflicto con Rusia, que ha causado miles de muertes y una devastación económica profunda. Aunque había prometido que Cuba sería una prioridad, las negociaciones de paz en Ucrania han tomado el centro de su agenda. La situación en Ucrania es vista como un conflicto de repercusiones globales, mientras que la crisis en Cuba, aunque grave, sigue siendo postergada estratégicamente.
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¿Qué medidas ha tomado Trump contra el régimen cubano?
Trump ha impuesto más de 240 sanciones contra el régimen cubano, incluyendo sanciones secundarias contra empresas clave como GAESA y CUPET, la petrolera estatal. Estas acciones forman parte de una estrategia para presionar al gobierno cubano, que ya enfrenta una crisis energética severa debido a la reducción de envíos de crudo venezolano. El presidente ha declarado que espera el colapso del régimen cubano "tan pronto como este verano".
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¿Qué avances se han logrado en las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania?
Las negociaciones de paz han avanzado, pero enfrentan obstáculos significativos. Aunque Trump ha conseguido que Rusia y Ucrania acuerden un alto al fuego de tres días y un intercambio de prisioneros, las exigencias territoriales de Rusia siguen siendo un punto de discordia. Ucrania rechaza ceder territorios ocupados por Rusia, mientras que Moscú insiste en el reconocimiento de las zonas ocupadas como rusas. Trump ha mostrado disposición a explorar concesiones como parte de un acuerdo, pero el camino hacia una paz duradera sigue siendo complicado.
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¿Cuál es la postura de los líderes europeos sobre el conflicto en Ucrania?
Los líderes europeos, como Emmanuel Macron, desean una mayor presión sobre Rusia y un apoyo continuo a Ucrania. Macron ha expresado su esperanza de que Estados Unidos, bajo el liderazgo de Trump, aumente la presión contra Rusia para lograr la paz. Europa busca una solución justa y duradera al conflicto, mientras mantiene su apoyo económico y militar a Ucrania.
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