Trump abre un nuevo frente contra el régimen con sanciones a CUPET

EE.UU. sanciona a CUPET, la petrolera estatal cubana, bajo la Orden Ejecutiva 14404. Rubio acusa al régimen de usar la energía para reprimir al pueblo.



CUPET © Facebook/CUPET
CUPET Foto © Facebook/CUPET

Vídeos relacionados:

La administración de Donald Trump abrió este jueves un nuevo frente de presión contra el régimen cubano al sancionar a la estatal Unión Cuba-Petróleo (CUPET), la empresa que controla la importación, refinación y distribución de combustibles en la isla y que constituye una pieza clave para el funcionamiento de la economía nacional.

La medida fue anunciada por el secretario de Estado, Marco Rubio, en virtud de la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Trump el pasado 1 de mayo, y convierte a CUPET en la segunda gran entidad estatal cubana alcanzada por este nuevo esquema de sanciones, después del conglomerado militar GAESA.

Según explicó Rubio, la decisión responde al papel que desempeña el sector energético dentro de la estructura de poder del régimen.

«Las élites comunistas cubanas han instrumentalizado la energía como herramienta de control social y lucro cleptocrático», afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense.

El Departamento de Estado acusó además a las autoridades cubanas de utilizar el combustible disponible para sostener privilegios de la élite gobernante y de los aparatos de seguridad, mientras la población enfrenta prolongados apagones y escasez.

«El régimen ha robado y acaparado el combustible disponible, utilizándolo para el avión privado de los Castro, las fuerzas de seguridad empleadas para reprimir al pueblo cubano, para mantener iluminados hoteles turísticos vacíos y para transportar personas en autobuses para protestas falsas», señaló Rubio.

La sanción llega apenas un día después de que saliera a la luz un acuerdo entre la empresa estadounidense Vanguard Energy y una entidad importadora cubana para utilizar instalaciones de CUPET en operaciones de suministro de combustible hacia la isla.

El proyecto contemplaba envíos superiores a 250,000 barriles de gasolina y diésel por viaje y fue descrito por medios estadounidenses como el mayor plan de exportación de combustible desde Estados Unidos hacia Cuba en más de seis décadas.

Sin embargo, pocas horas después de conocerse la operación, el Departamento de Estado aclaró que no había otorgado ninguna autorización especial y recordó que las sanciones contra el régimen cubano permanecen plenamente vigentes.

Con la inclusión de CUPET en la lista de entidades sancionadas, todos sus bienes e intereses en Estados Unidos quedan bloqueados. Además, empresas extranjeras, bancos y otras instituciones financieras que mantengan relaciones comerciales con la compañía podrían exponerse a sanciones secundarias, ampliando significativamente el alcance de la medida.

La decisión refuerza la estrategia de presión impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca. El pasado 7 de mayo, Washington sancionó a GAESA, el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas cubanas y considerado uno de los principales pilares económicos del régimen.

Desde entonces, la administración estadounidense ha insistido en que continuará ampliando las sanciones contra entidades y personas vinculadas al aparato de poder cubano.

La ofensiva llega en un momento especialmente delicado para la isla. La crisis energética se ha agravado durante los últimos meses, con déficits récord de generación eléctrica y apagones que en algunos territorios superan las 20 horas diarias.

El deterioro de las condiciones de vida ha alimentado además un creciente malestar social y un aumento de las protestas ciudadanas en distintas regiones del país.

Al anunciar las nuevas sanciones, Rubio dejó claro que Washington considera el sector energético uno de los próximos campos de batalla en su estrategia contra La Habana.

«El presidente Trump desea un nuevo futuro para el pueblo cubano con mayor libertad y oportunidades económicas y políticas. Hasta entonces, continuaremos atacando la capacidad del régimen comunista para utilizar su comercio de energía para promover su agenda corrupta y reprimir violentamente al pueblo cubano», afirmó.

Con CUPET en la mira, la Casa Blanca extiende ahora su presión desde el sector militar y turístico hacia el corazón del sistema energético cubano, abriendo un nuevo capítulo en su ofensiva contra el régimen.

COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.

Sigue leyendo

Sigue bajando para leer más noticias.

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada