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Un funcionario de ETECSA reconoció públicamente que la infraestructura de telecomunicaciones en Cuba no puede mantenerse operativa más de 24 horas sin suministro eléctrico, una admisión que evidencia hasta qué punto la crisis energética está afectando los servicios de telefonía e internet en la isla.
Gustavo López Cruz, jefe del departamento comercial de ETECSA en Sancti Spíritus, explicó en declaraciones a Radio Vitral que los prolongados apagones y la escasez de combustible para los grupos electrógenos han colocado a la empresa en una situación cada vez más difícil.
«La realidad es que no es posible mantener esta tecnología funcionando más de 24 horas sin energía de la red», afirmó.
La declaración llega en un momento en que numerosas localidades cubanas enfrentan cortes eléctricos de hasta 18 horas diarias, mientras algunas comunidades han permanecido durante semanas con un servicio eléctrico extremadamente limitado.
Según López Cruz, los apagones constituyen hoy la principal causa de las interrupciones en la telefonía fija, la telefonía móvil y el acceso a internet.
En la provincia de Sancti Spíritus, solo 21 de las 70 centrales y gabinetes telefónicos disponen de grupos electrógenos de respaldo, una situación que deja vulnerables a más de 288,000 líneas móviles y a unos 11,400 clientes del servicio Nauta Hogar.
El problema, sin embargo, se extiende a todo el país. Datos ofrecidos por la propia empresa indican que los cortes eléctricos dejan fuera de funcionamiento cerca del 47,5 % de las radiobases móviles y el 56,5 % de los gabinetes de telecomunicaciones a nivel nacional.
El directivo explicó además que las baterías de respaldo sufren constantes averías debido a ciclos de carga incompletos provocados por la inestabilidad del sistema eléctrico. A ello se suma la menor generación de energía solar durante los meses de lluvia y alta nubosidad.
«Hemos realizado ajustes en la programación porque, ante periodos tan extensos sin corriente, los equipos no logran un rendimiento óptimo; se activan alarmas que los desconectan por completo, y por eso hay quejas de que realmente no hay disponibilidad de los servicios», reconoció.
Ante el deterioro de la situación, ETECSA ha acelerado la instalación de sistemas fotovoltaicos en varios municipios del país como alternativa de emergencia.
Uno de los ejemplos se encuentra en Jobabo, Las Tunas, donde fueron instalados 54 paneles solares de 620 vatios junto a un banco de baterías capaz de sostener la infraestructura de telecomunicaciones durante siete u ocho horas. Sin embargo, ese tiempo está muy por debajo de las más de 24 horas que la propia empresa considera necesarias para enfrentar los apagones actuales.
Parte de estos equipos procede de una donación china compuesta por 5,000 sistemas fotovoltaicos valorados en más de 114 millones de dólares. De ese total, 2,671 unidades fueron destinadas a centros considerados estratégicos en 168 municipios del país, incluidas 240 para instalaciones de ETECSA.
No obstante, las limitaciones persisten. Las regulaciones de la Oficina Nacional para el Control del Uso Racional de la Energía (ONURE) impiden que las baterías se recarguen utilizando la red eléctrica convencional, por lo que dependen exclusivamente de la energía solar, una condición que reduce su eficacia durante los prolongados periodos de apagón.
La crisis también ha expuesto estas infraestructuras a nuevos problemas. En Santiago de Cuba se han reportado al menos tres robos de paneles solares entre mayo y junio de este año, incidentes que dejaron sin respaldo energético varios nodos de telecomunicaciones y afectaron a más de 560 usuarios.
Mientras tanto, la empresa se ha visto obligada a priorizar la protección de algunos puntos considerados esenciales para el funcionamiento de la red nacional. En Sancti Spíritus, los esfuerzos se concentran en mantener operativas las instalaciones de la cabecera provincial, Trinidad y Cabaiguán, mientras numerosas comunidades rurales quedan incomunicadas durante los apagones más prolongados.
El deterioro de la infraestructura ocurre además en un contexto en el que Cuba registra una de las peores conexiones de internet de América Latina. Según el índice global de Speedtest, la isla ocupa el último lugar de la región, con una velocidad promedio de apenas 7.21 Mbps.
La fragilidad del sistema quedó nuevamente expuesta en marzo de 2026, cuando un apagón masivo provocó una caída del 65 % del tráfico nacional de internet y el restablecimiento completo de los servicios tardó cerca de 29 horas.
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Energética en Cuba y su Impacto en ETECSA
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué ETECSA no puede sostener sus servicios más de 24 horas sin electricidad?
La infraestructura de ETECSA depende en gran medida del suministro eléctrico, y los sistemas de respaldo como generadores y baterías no son suficientes para mantener los servicios más de 24 horas. Los prolongados apagones y la falta de combustible para los grupos electrógenos han exacerbado esta situación en toda Cuba.
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¿Cómo están afectando los apagones a los servicios de telecomunicaciones en Cuba?
Los apagones son la principal causa de interrupciones en la telefonía fija, móvil y el acceso a internet. Cerca del 47,5 % de las radiobases móviles y el 56,5 % de los gabinetes de telecomunicaciones quedan fuera de servicio durante los cortes eléctricos, afectando a miles de usuarios en todo el país.
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¿Qué medidas está tomando ETECSA para enfrentar la crisis energética?
ETECSA ha comenzado a instalar sistemas fotovoltaicos en varios municipios como medida de emergencia. Sin embargo, estos sistemas solo pueden proporcionar respaldo durante unas pocas horas y dependen completamente de la energía solar, lo que limita su eficacia durante los prolongados apagones.
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¿Cuál es el impacto de los apagones prolongados en la vida cotidiana en Cuba?
La vida cotidiana en Cuba se ve gravemente afectada por los apagones, con interrupciones que pueden durar más de 20 horas. Esto impacta no solo los servicios de telecomunicaciones, sino también sectores críticos como la salud, la educación, y el transporte, dejando a la población sin alternativas fiables.
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