El abogado, politólogo y exministro boliviano Carlos Sánchez Berzain advirtió este martes que cualquier acción de Estados Unidos sobre Cuba responderá a imperativos de seguridad nacional, y afirmó que en este momento «está en curso un ultimátum» respaldado por medidas legales, políticas, internacionales y militares.
Sánchez Berzain, director del Interamerican Institute for Democracy, lo expresó con claridad en una entrevista con Tania Costa: «Estados Unidos no va a hacer esto por una obra de caridad a los cubanos, ha de hacer esto por su propio interés. Porque después de 67 años de ser atacado directa e indirectamente por la dictadura de Cuba ha llegado la hora de que esto se termine. Y como consecuencia de eso va a devolver la libertad al pueblo cubano».
Para sustentar su argumento, el exministro trazó un recorrido histórico de las agresiones del régimen cubano contra Washington.
Sánchez Berzain señaló que fue la dictadura cubana la que provocó la crisis de los misiles de 1962, al convertir la isla en plataforma del comunismo soviético con la instalación de misiles que casi desencadenaron la Tercera Guerra Mundial.
A eso sumó que Fidel Castro proclamó abiertamente que el narcotráfico era un instrumento de lucha antiimperialista, y que en los años 60 Cuba impulsó la creación de todas las guerrillas latinoamericanas: las FARC, los ejércitos de liberación nacional, los Tupamaros, los Montoneros, Sendero Luminoso y el MRTA.
En el siglo XXI, Sánchez Berzain identificó la migración forzada como el principal mecanismo de guerra híbrida desplegado por el régimen cubano y sus aliados.
«Hay países mucho más dañados que Estados Unidos por la migración forzada como elemento de la guerra híbrida. Mire Colombia. Hay más de un millón y medio de venezolanos. Mire el Perú. Mire la disputa entre Perú y Chile peleándose por expulsar a los venezolanos y ninguno los quiere», señaló.
Bajo ese marco, el exministro rechazó que Washington deba justificar una eventual operación sobre Cuba. «No le pida a Estados Unidos justificativo para hacer una operación sobre Cuba. Mire la realidad objetiva».
Su análisis coincide con las medidas adoptadas por la Administración Trump. El 29 de enero de 2026, Trump firmó la Orden Ejecutiva 14380 declarando emergencia nacional, calificando a Cuba como «amenaza inusual y extraordinaria» a la seguridad nacional e imponiendo aranceles a países que le suministren petróleo.
Meses después, el 1 de mayo de 2026, Trump firmó la Orden Ejecutiva 14404, que amplió las sanciones con la congelación de activos de funcionarios cubanos, la prohibición de su entrada a Estados Unidos y la extensión de esas medidas a sus familiares adultos.
La Administración Trump justifica la presión señalando que Cuba alberga operaciones de inteligencia hostiles, coopera militarmente con Rusia, China e Irán, y da refugio a grupos como Hezbolá y Hamás.
Sánchez Berzain describió las opciones que, a su juicio, contempla el ultimátum en curso: desde la entrega pacífica del poder con garantías de impunidad para la familia Castro y Díaz-Canel, hasta «una recuperación forzada de la soberanía del pueblo cubano».
El exministro resumió el eje de toda la cuestión en una sola frase: «El tema se llama seguridad nacional de los Estados Unidos. Eso es todo».
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