Un recorrido por uno de los mercados más concurridos de La Habana terminó reflejando una de las contradicciones cotidianas que enfrentan los cubanos. En un video publicado en Facebook, el cubano Yâïmy Fonseca denunció que ninguno de los vendedores de la plaza de la Virgen del Camino acepta pagos mediante transferencia bancaria porque los constantes apagones impiden verificar las operaciones.
La grabación, que supera las 40,000 reproducciones, muestra puestos con carne, pollo, arroz y otros alimentos, mientras el autor pregunta a los comerciantes si es posible pagar por Transfermóvil o Enzona. La respuesta, según asegura, fue la misma en todos los casos.
«Ninguna de esta gente acepta transferencia. Nadie aquí acepta transferencia... Lo que sí te puedo decir es que en toda la Virgen del Camino nadie acepta transferencia. La justificación es que no hay corriente», afirma Fonseca durante el video.
La escena ilustra un problema que se ha vuelto habitual en buena parte del país. Sin electricidad, las plataformas de pago electrónico dejan de funcionar, los mensajes de confirmación no llegan y los vendedores no tienen forma de comprobar que el dinero fue recibido antes de entregar la mercancía.
Pero el rechazo a las transferencias responde también a otra realidad: muchos negocios privados prefieren cobrar en efectivo porque el dinero depositado en cuentas bancarias resulta difícil de retirar debido a la persistente escasez de efectivo en el sistema financiero cubano.
En distintas provincias la situación se repite. En mayo de este año, datos de Sancti Spíritus indicaban que menos del 10 % de los negocios privados aceptaban pagos digitales, mientras que en ferias agropecuarias de municipios habaneros como La Lisa y El Cotorro prácticamente ningún establecimiento utilizaba ese mecanismo. En los pocos casos en que se admite, algunos comercios aplican recargos que pueden alcanzar el 20 %, una práctica prohibida por las autoridades.
El problema evidencia las dificultades de la política de bancarización impulsada por el gobierno cubano desde agosto de 2023 mediante la Resolución 111, que buscó extender el uso de los pagos electrónicos en medio de la escasez de efectivo. Aunque el propio régimen reconoció en 2024 las limitaciones de esa estrategia, los obstáculos persisten y se han agravado durante 2026.
La crisis energética, considerada la más severa de las últimas décadas, ha complicado aún más el funcionamiento del sistema. El pasado 16 de junio, la Unión Eléctrica informó una disponibilidad de apenas 995 megavatios frente a una demanda de 2,620 MW, con un déficit superior a los 1,600 MW, mientras en algunas zonas del país los apagones han superado las 50 horas consecutivas.
A ello se suma la falta de liquidez en los bancos. En abril, la agencia EFE reportó filas de hasta seis horas en sucursales habaneras, donde numerosos jubilados aguardaban para retirar sus pensiones. Ese mismo mes, el gobierno provincial de Granma reconoció que carecía de los 400 millones de pesos necesarios para pagar a más de 111,000 pensionados.
Aunque el gobierno anunció en junio un paquete de 176 medidas económicas, entre ellas la autorización de la banca privada, sus efectos aún no se reflejan en la vida diaria de los cubanos.
Fonseca resumió esa frustración en el mensaje que acompañó su publicación: «¿De qué sirve tener el dinero en el banco si cada día es más difícil extraerlo? Y cuando intentas pagar por transferencia, muchos lugares no la aceptan. La vida diaria en Cuba se ha convertido en una lucha constante».
Preguntas frecuentes sobre la crisis de bancarización en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué los vendedores en Cuba no aceptan transferencias bancarias?
Los vendedores en Cuba no aceptan transferencias bancarias principalmente debido a la falta de electricidad, lo que impide el funcionamiento de las plataformas de pago digitales como Transfermóvil o EnZona. Además, la escasez de efectivo y la falta de confianza en las transacciones electrónicas contribuyen a esta situación. Muchos negocios privados también evitan las transferencias porque necesitan efectivo para reponer mercancías, ya que sus proveedores no aceptan pagos digitales.
Publicidad
¿Cuál es la situación de la bancarización en Cuba?
La bancarización en Cuba ha fracasado en la práctica, a pesar de los esfuerzos del gobierno por implementar pagos digitales. La crisis energética, la escasez de efectivo y la desconfianza en las plataformas electrónicas han hecho que menos del 10% de los negocios privados acepten transferencias. Además, algunos comerciantes aplican recargos ilegales por pagos electrónicos, lo que desincentiva su uso.
Publicidad
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para enfrentar la crisis económica?
El gobierno cubano ha anunciado 176 medidas para enfrentar la crisis económica, incluyendo la autorización de banca privada. Sin embargo, estas medidas no han tenido un impacto inmediato en la vida cotidiana de los ciudadanos, quienes continúan enfrentando dificultades para acceder a sus recursos financieros.
Publicidad
¿Cómo afecta la crisis de bancarización a la población cubana?
La crisis de bancarización afecta gravemente a la población cubana, especialmente a los jubilados y a quienes dependen de transferencias electrónicas para acceder a sus fondos. Las largas colas en los bancos, la falta de efectivo y los apagones dificultan aún más el acceso al dinero, convirtiendo la vida cotidiana en una lucha constante por satisfacer necesidades básicas.
Publicidad
Archivado en:
