
Vídeos relacionados:
Vecinos del edificio Focsa, uno de los íconos arquitectónicos de La Habana, han denunciado públicamente el deterioro acelerado del inmueble, con techos del garaje con hormigón desprendido, varillas de acero expuestas, ascensores rotos y basura acumulada en varios pisos, mientras la administración a cargo alega no tener fondos para reparaciones básicas.
El diario independiente 14ymedio publicó este sábado una denuncia enviada de forma anónima por residentes del edificio, quienes afirmaron haber ocultado su identidad "por precaución". El documento responsabiliza directamente a la Empresa Inmobiliaria Cimex S.A., encargada de administrar el inmueble desde hace décadas.
La denuncia plantea una interrogante que resume el malestar de los residentes: ¿cómo es posible que un edificio que genera más de un millón de dólares anuales en ingresos por alquileres carezca de recursos para el mantenimiento de sus instalaciones?
"La desidia y el abandono pululan en el edificio", afirman los residentes en su denuncia, antes de señalar que desde hace tiempo perciben "altos signos de corrupción" entre quienes gestionan el inmueble.
Las fotografías difundidas por los vecinos muestran un panorama alarmante: en el garaje, grandes secciones del techo presentan el recubrimiento completamente desprendido, con pedazos de hormigón en el suelo y armaduras metálicas oxidadas al descubierto, incluso sobre plazas donde permanecen vehículos estacionados.
En las escaleras interiores se aprecian grietas, zonas abiertas y varillas expuestas en áreas de circulación diaria. Cuartos internos aparecen convertidos en depósitos de bolsas negras, cartones y residuos sin orden ni limpieza.
De los siete elevadores del edificio, solo dos funcionan con regularidad, uno en el lobby y otro de servicio. Los residentes hacen colas interminables para subir a sus apartamentos, y la situación se agrava durante los frecuentes apagones, cuando varias personas han quedado atrapadas dentro de las cabinas por falta de combustible para el grupo electrógeno.
La crisis eléctrica golpea con especial dureza al Focsa porque el edificio es completamente eléctrico, nunca se instaló una red de gas.
"Porque nunca se hizo las instalaciones del gas, todo aquí es eléctrico", explicó una arquitecta en redes sociales. Eso significa que cocinar, usar los ascensores y el suministro de agua dependen enteramente de la corriente. El 9 de junio, el edificio estuvo 23 horas sin electricidad y, cuando regresó la luz, solo duró una hora y unos minutos.
"Doy fe. Y está prohibido cocinar con gas. Todo en el edificio es con electricidad, en pagones y muchos ancianos. Hay ancianos hasta en el piso 29", escribió la arquitecta al tanto de la situación en la edificación. Otra residente añadió: "Los viejitos se están muriendo de hambre porque no pueden cocinar".
La basura es otro foco de alarma. Según la denuncia, apenas existen contenedores para desechos y la pestilencia se extiende por varios niveles. En días recientes, contenedores y pilas de residuos acumulados en el jardín se incendiaron y solo la intervención de los bomberos logró extinguir el fuego.
En febrero, un incendio en el sótano del Focsa movilizó a los bomberos. Los vecinos advierten que la mayoría de los extintores no funciona y que el antiguo sistema contra incendios por bombas de agua está inservible.
Los residentes también cuestionan inversiones que describen como fallidas o directamente fraudulentas. La remodelación del lobby, ejecutada hace más de cinco años, instaló aires acondicionados que nunca se usaron y una cortina de aire que jamás funcionó.
Una supuesta reparación capital de los ascensores anunció el cambio de cabinas, motores, cables y puertas, pero según los vecinos solo se sustituyeron los cables y algunas piezas menores. "¿A dónde fue a parar el dinero invertido?", preguntan.
Para atender un edificio de 36 pisos, 373 apartamentos, garajes de dos plantas y áreas comerciales, solo existen tres trabajadores.
El deterioro del Focsa no es un caso aislado. La Habana pierde aproximadamente 1,000 edificaciones al año y al cierre de 2025 había 185,348 inmuebles en mal estado en la capital, de los cuales 46,158 requerían reforma capital.
En 2025, los derrumbes causaron al menos seis muertes. El abandono del histórico hotel Lincoln, en Centro Habana, al igual que otras edificaciones habaneras, sigue el mismo patrón.
Un comentario ciudadano en redes sociales resumió la inquietud de muchos. "Así empezó el edificio que se derrumbó en Miami, por el deterioro de su garaje soterrado y terminaron aplastados. Que tomen cartas en el asunto. Sino dentro de poco se desploma".
Preguntas frecuentes sobre el deterioro del edificio FOCSA y la gestión de Cimex
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es el estado actual del edificio FOCSA en La Habana?
El edificio FOCSA está en un estado de deterioro acelerado, con problemas como desprendimientos de hormigón, basura acumulada, ascensores rotos y falta de mantenimiento general. Los residentes han denunciado estas condiciones alarmantes y la falta de acciones por parte de la administración.
Publicidad
¿Por qué la administración del FOCSA no realiza el mantenimiento necesario?
A pesar de generar más de un millón de dólares anuales en ingresos por alquileres, la administración, a cargo de la Empresa Inmobiliaria Cimex S.A., alega no tener fondos para reparaciones básicas. Los residentes sospechan de corrupción y mala gestión por parte de los encargados del inmueble.
Publicidad
¿Cómo afectan los apagones al FOCSA y sus residentes?
El edificio FOCSA depende completamente de la electricidad para sus servicios básicos, como ascensores, cocinas y suministro de agua. Los apagones prolongados, algunos de hasta 23 horas, colapsan estos servicios, dejando a los residentes en situaciones críticas.
Publicidad
¿Qué riesgos presentan las condiciones actuales del FOCSA?
Las condiciones actuales del FOCSA, como los desprendimientos de hormigón y los ascensores rotos, representan un riesgo significativo para la seguridad de los residentes. Además, la acumulación de basura y el fallo del sistema contra incendios aumentan el peligro de incendios y problemas sanitarios.
Publicidad
¿Qué acciones han tomado los residentes del FOCSA ante esta situación?
Los residentes han denunciado públicamente el estado del edificio y la falta de acción de la administración. Han enviado denuncias anónimas a medios independientes y han recurrido a redes sociales para visibilizar el problema, buscando presionar a las autoridades para que tomen medidas.
Publicidad
Archivado en: