La ex eurodiputada de Ciudadanos Soraya Rodríguez defendió este jueves que la Ley de Nietos española es, ante todo, un acto de reparación y no una maniobra electoral. Así lo explicó durante una entrevista con Tania Costa para CiberCuba en la que analizó el encendido debate político que rodea las consecuencias de la aplicación de la norma en España.
«Fundamentalmente, la Ley de Nietos es un elemento de justicia histórica y de reconciliación de un país democrático con su pasado dictatorial, con una larga dictadura que sufrimos. Eso es lo más importante. Por lo tanto, la Ley de Nietos es un elemento de justicia», afirmó Rodríguez con rotundidad.
La ex diputada socialista y ex secretaria de Estado de Cooperación Internacional argumentó que los descendientes de exiliados que solicitan la nacionalidad española simplemente recuperan lo que les correspondería de no haber sido sus familias expulsadas de España por razones políticas o ideológicas durante la dictadura franquista.
«Todos los que solicitan la nacionalidad porque son hijos de exiliados hubieran sido españoles si sus abuelos o sus padres no hubieran tenido que huir», subrayó, añadiendo: «Que vengan, que tengan la nacionalidad española».
Frente a la polémica desatada en 2026, con elecciones generales previstas para 2027, Rodríguez fue tajante al calificar la controversia de interesada: «Se ha montado una enorme escandalera y tiene razones, desde mi punto de vista, de oportunismo político y no puramente objetivas».
La ex eurodiputada recordó que el plazo de solicitudes estuvo vigente durante dos años y cerró en octubre de 2025 sin que nadie alertara de perturbaciones en el censo electoral: «La Ley de Nietos lleva ya aprobada muchos años y el proceso de solicitud de nacionalidad española finalizó el pasado octubre de 2025 y había estado vigente dos años más... durante este tiempo no ha pasado nada».
Rodríguez también rechazó las acusaciones del Partido Popular, que ha calificado el proceso de «ingeniería electoral». «Resulta bastante ridículo que un partido que es partido de gobierno, que gana elecciones, esté cuestionando el sistema electoral que le da a él mayorías», señaló, criticando que el PP siga «la estela de la extrema derecha de Vox» al cuestionar una norma que en su momento apoyaron tanto populares como socialistas.
Rodríguez consideró igualmente infundado el argumento de que los nuevos nacionalizados votarán en bloque a un partido concreto. «Me parece absurdo y ridículo que cualquier partido político vaya a pensar que todos los que van a votar van a votar al Partido Socialista o van a votar al Partido Popular».
La ex eurodiputada apuntó, además, que una parte significativa de quienes solicitaron la nacionalidad lo hicieron por razones de movilidad profesional, no electorales. «Mucha de la gente que ha solicitado esta nacionalidad española lo quiere hacer también porque quiere ser ciudadano europeo. Le va a facilitar la movilidad por Europa, la instalación profesional en cualquier país europeo y, a lo mejor, en lo que no está pensando es en votar».
A fecha de la entrevista, casi dos millones y medio de solicitudes habían sido presentadas, aunque los expedientes finalizados rondaban los 400,000-450,000. Cuba concentra más de 350,000 trámites iniciados, lo que ha alimentado acusaciones adicionales sobre el papel del régimen cubano en la gestión documental.
Rodríguez cerró su defensa de la norma apelando a la solidez institucional española y al significado profundo de la ley. «El sistema electoral español es muy sólido» y «hay muchísimos españoles a los que nos reconforta la Ley de Nietos porque es un acto de justicia de un estado democrático en relación a un proceso de dictadura que duró 40 años».
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