Un incendio de grandes proporciones arrasó este domingo con un negocio privado ubicado en la intersección de las calles Agua Dulce y San Benigno, en el municipio El Cerro de La Habana, según videos difundidos en redes sociales por la usuaria Irma Lidia Broek.
Las autoridades cubanas no han emitido ninguna declaración oficial sobre el siniestro, sus causas, los daños exactos ni la posible existencia de víctimas.
Las imágenes, grabadas durante la noche, muestran llamas de color naranja y rojo intenso elevándose sobre estructuras de baja altura, con una densa columna de humo rojizo cubriendo el cielo del barrio. La publicación acumuló más de 10,000 visualizaciones en pocas horas.
En la grabación se escucha a un testigo decir: «Es que aquí no hay ni carro bombero», lo que apunta a una respuesta de emergencia muy limitada ante la magnitud del fuego.
La magnitud del siniestro fue tal que el olor a quemado se percibió en zonas alejadas del lugar. Un usuario comentó en la publicación: «La peste a quemao se siente aquí en Tulipán y Ayestarán», una zona distante del municipio Cerro.
Vecinos y clientes del negocio reaccionaron con consternación. Una usuaria escribió: «Que tristeza, es ese negocio he comprado varios artículos de excelente calidad y son muy amables. Mi apoyo a su personal». Por su parte, otra lamentó que los trabajadores «quedarán sin su trabajo» y expresó su pena por las pérdidas materiales de los dueños.
La publicación original atribuye el riesgo de este tipo de siniestros a «accidentes eléctricos o explosiones de motorinas» en el contexto de la crisis energética que padece la isla.
El incendio se produce en un escenario de crisis múltiple. La Habana sufre apagones que superan las 12 horas diarias, con déficits de generación eléctrica que en el pico nocturno rebasan los 1,700 MW.
A eso se suma una severa escasez hídrica: más de 248,000 personas en la capital carecen de suministro regular de agua, y los barrios del propio municipio Cerro figuran entre los más afectados.
Esa combinación —cortes prolongados que obligan al uso de motorinas y generadores improvisados, junto a la falta de agua que complica la extinción de incendios— crea condiciones de alto riesgo para negocios privados que operan en la precariedad.
Según datos de febrero de 2026, el 96% de las Mipymes cubanas están afectadas por la crisis de combustible, en un sector que agrupa unas 11,300 empresas autorizadas.
El municipio El Cerro es uno de los más densamente poblados de La Habana, con infraestructura envejecida y alta vulnerabilidad ante emergencias.
En Cuba no existe un sistema de seguros privados consolidado para negocios, por lo que la destrucción de una Mipyme supone, en la práctica, la pérdida irreversible de la inversión de sus propietarios y el empleo de sus trabajadores.
No es la primera vez que un incendio destruye activos de una Mipyme en la isla: en julio de 2025, la rastra de un negocio privado vinculado a Transmarco fue calcinada en Ciego de Ávila.
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