
Donald Trump se dirige esta noche a la nación en un discurso en horario estelar que, según fuentes familiarizadas con el asunto citadas por ABC News, girará en torno al supuesto fraude en las elecciones presidenciales de 2020 y a informes de inteligencia desclasificados sobre presunta injerencia extranjera en esos comicios.
La alocución está prevista para las 9:00 de la noche, hora del Este.
Trump anunció el discurso el lunes pasado a través de sus redes sociales, sin revelar el contenido, pero adelantando que se trataba de «una noticia muy importante».
Lo que Trump ha adelantado
En declaraciones realizadas el martes en el Despacho Oval, el mandatario ofreció algunas pistas sin comprometerse con los detalles.
«El jueves será un día muy importante, porque sin elecciones libres y justas no hay país. También hablaremos de otras cosas. Pero... será un anuncio muy importante», afirmó.
Cuando los periodistas le preguntaron directamente si el mensaje estaría relacionado con las máquinas electorales, Trump optó por la reserva: «Tratará sobre ese tema, y también tendremos un par de cosas más que decir. Pero prefiero guardarlo».
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, no despejó ninguna incógnita.
«La verdad es que nadie sabe aún qué dirá finalmente el presidente Trump, por eso todos deberían estar atentos», señaló en un comunicado.
El fraude electoral de 2020, eje central esperado
Varios medios estadounidenses coinciden en que el discurso incluirá referencias a nuevos informes de inteligencia desclasificados que, de acuerdo con la Casa Blanca, revelarían supuestos planes de países extranjeros para interferir en los comicios.
Trump sostiene desde noviembre de 2020, sin presentar pruebas concluyentes, que las elecciones de ese año -ganadas por Joe Biden- fueron fraudulentas, afirmaciones rechazadas por autoridades electorales, tribunales y revisiones bipartidistas.
Para preparar el terreno, Trump nombró a Bill Pulte, un aliado leal de 38 años sin experiencia en seguridad nacional, como Director de Inteligencia Nacional interino, con la misión de desclasificar documentos sobre las elecciones de 2020.
Sin embargo, durante la primera administración Trump, los propios funcionarios de inteligencia determinaron que la injerencia de Irán, China y Rusia en 2020 no habría cambiado el resultado electoral.
La Corte Suprema frenó parte de la ofensiva electoral de Trump en junio pasado, y la Ley SAVE America -que exige prueba documental de ciudadanía para votar— permanece estancada en el Senado.
La oposición pide a las cadenas que no emitan el discurso
La representante demócrata Alexandria Ocasio-Cortez fue una de las voces más críticas.
«No creo que debamos contribuir a la difusión de mentiras sobre nuestras elecciones. Creo que tenemos la obligación ética de no emitir información que socave nuestras elecciones, que no se base en pruebas ni hechos», dijo Ocasio-Cortez en declaraciones recogidas por The Hill.
Dirigentes demócratas también han acusado a Trump de intentar ejercer control sobre el sistema electoral, y han cuestionado el despido reciente de dos miembros demócratas de una agencia federal encargada de supervisar la imparcialidad de los procesos electorales.
Irán e inmigración, sombras sobre el discurso
Más allá de las elecciones, la sombra de Irán planeará inevitablemente sobre la alocución.
EE.UU. lanzó una cuarta noche consecutiva de ataques contra objetivos iraníes el martes pasado, y la administración notificó formalmente al Congreso la reanudación de hostilidades, otorgando a Trump 60 días adicionales sin necesitar aprobación legislativa.
Sobre Irán, Trump fue tajante en una entrevista con Fox News: «Quieren llegar a un acuerdo, pero cada vez que lo hacen, lo rompen».
Una encuesta de Economist/YouGov revela que el 65% de los estadounidenses desea un acuerdo inmediato para poner fin al conflicto, y el 57% considera que entrar en guerra fue un error.
Un contexto político adverso
El discurso llega en un momento de acumulación de problemas para la Casa Blanca. Según el promedio de encuestas del analista Nate Silver, el 57% de los estadounidenses desaprueba la gestión de Trump, mientras que solo el 40% la aprueba.
Según esa misma encuesta, los demócratas lideran el voto genérico con 5,5 puntos de ventaja de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Analistas consultados por The Hill cuestionan el impacto real que puede tener un discurso presidencial en la era de las redes sociales.
«Es casi como una repetición, aunque el contenido sea diferente. La diferencia entre que aparezca en el Air Force One para hablar con los periodistas o que aparezca para dar un discurso importante es irrelevante para la mayoría de la gente. Simplemente es Trump hablando», señaló Tobe Berkovitz, profesor emérito de la Universidad de Boston especializado en comunicación política.
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