
Una imagen tomada en los vestuarios del Camp Nou en 2007 se convirtió este jueves en el símbolo más poderoso de la final del Mundial 2026: Lionel Messi, con 20 años, bañando a un bebé de seis meses llamado Lamine Yamal, quien este domingo lo enfrentará en la definición del torneo representando a España.
La sesión fotográfica fue parte de un calendario solidario que el diario catalán Sport producía desde 2004 junto a la Fundación FC Barcelona y UNICEF, con el objetivo de visibilizar programas de apoyo a la infancia.
La familia de Yamal llegó al estadio azulgrana gracias a un sorteo benéfico que UNICEF organizó en el barrio de Rocafonda, en Mataró, localidad natal del extremo.
«UNICEF hizo un sorteo en el barrio donde vivía la familia de Lamine. Se anotaron para tomarse una foto en el Camp Nou con un jugador del Barça. Y ganaron el sorteo», explicó Joan Monfort, el fotógrafo que capturó las imágenes, en declaraciones a la agencia Associated Press.
El jugador asignado a la familia fue Messi por puro azar. Monfort, que llevó la bañerita de su propia hija, toallas y un patito de goma para crear la escena, recordó que el encuentro no fue sencillo al principio: «Messi es una persona bastante introvertida, tímida. Salía del vestuario y de repente se encontró en otro vestuario con una tina de plástico llena de agua y un bebé adentro. Al principio ni siquiera sabía cómo sostenerlo».
Fue precisamente el patito de goma lo que rompió la tensión y permitió capturar las imágenes en las que Messi aparece sonriente junto al bebé y su madre, Sheila Ebana. Monfort calificó esas fotos como «las más famosas que he tomado en mi vida, con diferencia» y añadió a la agencia EFE: «No hay dinero que pague una foto como esa».
Las imágenes permanecieron inéditas durante más de 16 años. Fue el padre de Yamal, Mounir Nasraoui, quien las publicó en julio de 2024, en la previa al partido de España ante Alemania por los cuartos de final de la Eurocopa, con la frase «el comienzo de dos leyendas». La viralización fue inmediata y se potenció con el gol de Yamal ante Francia en la semifinal de ese torneo.
Nasraoui describió el encuentro como «una coincidencia de la vida» y, cuando un periodista sugirió que parecía «una bendición de Leo a su hijo», respondió con humor: «O una bendición de Lamine hacia Messi».
El propio Yamal reconoció en una entrevista con el periodista Gerard Romero en el programa Jijantes que «ni era consciente en ese momento de que estaba con Messi» y explicó por qué la familia tardó tanto en hacerla pública: «Nunca lo hemos sacado a la luz porque al final no queríamos las comparaciones de Leo y yo».
Sobre esas comparaciones, el extremo fue directo: «No creo que a nadie le moleste ser comparado con el mejor jugador de la historia, pero al final son cosas que te restan porque nunca vas a ser como él».
El FC Barcelona resumió la historia en un comunicado oficial publicado este jueves: «El azar hizo que los caminos de Leo Messi y Lamine Yamal se cruzaran por primera vez. La suerte y la casualidad se alinearon para hacer posible ese momento mágico en el que una leyenda azulgrana del fútbol mundial tuvo entre sus brazos a un joven talento del Barça llamado a seguir sus pasos».
Argentina llegó a la final del Mundial tras vencer a Inglaterra 2-1 en semifinales el martes en Atlanta, con un pase de Messi para el gol de Lautaro Martínez en el tiempo añadido. España, por su parte, eliminó a Francia 2-0 el lunes en Dallas, con Yamal como figura.
Durante el Mundial, al mostrarle la foto en una entrevista, Yamal respondió con una sonrisa: «Sí, he crecido un poco, y creo que Leo también. Espero que ocurra. Me encantaría enfrentarme a Messi en una final de la Copa del Mundo, ya que no se pudo en la Finalísima». El deseo se cumplió: la final entre Argentina y España está programada para el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey.
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