
La crisis energética y del abastecimiento de agua en Cuba continúa agravándose. Mientras la Unión Eléctrica (UNE) prevé para este miércoles un déficit récord de 2.380 MW, que podría dejar sin servicio eléctrico de forma simultánea a cerca del 74 % del país, vecinos de La Habana y Camagüey multiplican sus denuncias por la falta de electricidad y agua potable, una combinación que está haciendo insostenible la vida cotidiana.
La afectación prevista supera los anteriores máximos registrados los días 5 y 17 de julio y confirma el deterioro del Sistema Eléctrico Nacional, que durante este mes ha sufrido varios colapsos y déficits históricos.
En La Habana, la crisis eléctrica tiene un efecto inmediato sobre el suministro de agua. Alrededor del 87 % del sistema de distribución depende de estaciones de bombeo eléctricas, por lo que cada apagón deja sin servicio a cientos de miles de personas.
Durante julio, más de 500,000 habaneros han resultado afectados por la falta de agua, un incremento significativo frente a los 376,055 reportados en mayo y los 200,000 registrados en abril.
En medio de ese panorama, las redes sociales se han convertido en el principal espacio para expresar la desesperación de quienes enfrentan la crisis.
Marielsy Gamboa, residente en San Pedro, municipio Cotorro, publicó un mensaje que refleja el agotamiento de muchas familias cubanas.
«Nos estamos muriendo por favor, que los países se junten y hagan algo, qué duro es esto, estoy escribiendo sin parar de llorar. Pidiendo una intervención divina, mi Dios todo poderoso, perdónanos, ya no aguantamos más».
La mujer denunció que el servicio eléctrico llega apenas por instantes.
«La corriente viene como si fuera una discoteca, tres minutos y la quitan; así se pasan tres horas y después se la llevan completa».
También aseguró que las reclamaciones ante la Empresa Eléctrica y las autoridades no han obtenido respuesta.
«Ni siquiera podemos irnos de este país porque no tenemos dinero; si lo tuviéramos, ya nos hubiéramos ido», escribió, llegando incluso a ofrecer su vivienda a cambio de dos pasajes para salir de Cuba.
Meses sin agua corriente
La situación no es diferente en el reparto Alberro, también en Cotorro. Allí, Indira Miyar asegura que permanece sin agua desde hace varios meses.
«Hasta cuándo es la falta de respeto y la falta de consideración», escribió en redes sociales.
Según denunció, las pipas de agua solo abastecen determinados edificios «donde vive alguien importante o donde pagan», mientras numerosas familias con niños pequeños, adultos mayores y personas enfermas continúan esperando.
La escasez también ha disparado los precios del mercado informal. De acuerdo con denuncias publicadas en grupos de Facebook de La Habana, una pipa de agua puede alcanzar los 60.000 pesos cubanos, una cifra inalcanzable para la mayoría de los hogares si se compara con el salario mínimo mensual de 3.210 pesos. Incluso un tanque plástico de 55 galones se comercializa entre 2.000 y 2.500 pesos.
Camagüey también enfrenta graves problemas
En Camagüey, el desabastecimiento responde a averías eléctricas provocadas por las intensas lluvias de los últimos días.
El medio estatal Cadena Agramonte informó que la estación de bombeo Cubano-Búlgara, principal fuente de suministro para la ciudad, permanece fuera de servicio debido a fallas en el sistema eléctrico.
El director de mantenimiento de la Empresa de Acueducto, Osmany Muñoz Lezcano, confirmó que la instalación «no ha podido incorporarse al sistema de abasto en el territorio» y que los problemas eléctricos aún no han sido resueltos.
Como consecuencia, únicamente algunas zonas bajas de la capital camagüeyana reciben agua desde los embalses Pontezuela y Máximo, aunque en volúmenes insuficientes para cubrir la demanda.
Una crisis que alcanza a millones de cubanos
La situación trasciende estas dos provincias. Según cifras oficiales, alrededor de 2,7 millones de cubanos carecen de acceso regular al agua potable y cerca de 10 millones reciben el servicio de forma intermitente.
Julio de 2026 se ha convertido, además, en el peor mes del año para el sistema eléctrico nacional. El país sufrió cuatro colapsos de la red durante el mes y el pasado 10 de julio registró un déficit de 2.341 MW, cifra que este miércoles volverá a ser superada.
Sin soluciones de fondo
Hasta el momento, el Gobierno no ha presentado medidas capaces de revertir la crisis.
El primer ministro, Manuel Marrero Cruz, atribuyó el deterioro de la situación al embargo estadounidense, al que calificó de «genocidio». Por su parte, Miguel Díaz-Canel pidió «organizar mejor» los apagones, aunque sin anunciar un plan para solucionar los problemas estructurales del sistema eléctrico.
Las autoridades han prometido incorporar seis unidades termoeléctricas que aportarían unos 400 MW adicionales de generación, una capacidad que el propio Gobierno reconoce insuficiente para cubrir la demanda nacional.
Mientras tanto, el llamado de Marielsy Gamboa resume el sentimiento de miles de cubanos que viven entre apagones, falta de agua y calor extremo.
«Auxilioooooooo, ojalá y esto llegara a la ONU. ¿A quién le importa Cuba?», escribió, antes de pedir que su publicación se compartiera «para que llegue donde tenga que llegar».
Preguntas frecuentes sobre la crisis de agua y electricidad en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es la magnitud del déficit eléctrico en Cuba?
El déficit eléctrico en Cuba ha alcanzado niveles récord, superando los 2,341 MW, lo que ha dejado sin electricidad a cerca del 74 % del país de forma simultánea. Este colapso energético se ha agravado en los últimos meses, sin que el gobierno ofrezca soluciones efectivas.
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¿Cómo afecta la falta de electricidad al suministro de agua en Cuba?
El suministro de agua en Cuba está directamente afectado por la falta de electricidad, ya que el 87 % del sistema de distribución depende de estaciones de bombeo eléctricas. Cada apagón deja sin agua a cientos de miles de personas, agravando la crisis humanitaria en la isla.
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¿Qué ha hecho el gobierno cubano para solucionar la crisis eléctrica?
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha presentado soluciones efectivas para revertir la crisis eléctrica. Aunque prometió incorporar seis unidades termoeléctricas, reconoce que no serán suficientes para cubrir la demanda nacional. La respuesta oficial ha sido atribuir la crisis al embargo estadounidense, sin abordar los problemas estructurales.
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¿Cómo están reaccionando los cubanos ante la crisis de agua y electricidad?
Los cubanos están expresando su desesperación y agotamiento a través de las redes sociales y protestas. Testimonios de ciudadanos muestran el impacto emocional y físico que la crisis tiene sobre sus vidas, con denuncias sobre la pérdida de alimentos, el calor insoportable y la falta de agua. Además, ha habido un aumento significativo en las manifestaciones públicas de descontento.
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