
El Consejo de la Administración Municipal de San Luis, en la provincia de Santiago de Cuba, anunció este viernes precios de referencia para la venta minorista de productos básicos, tras una sesión extraordinaria celebrada la víspera ante lo que la propia nota oficial describió como «el incremento indiscriminado del precio del aceite y otros productos como el arroz, el pollo y el huevo en el comercio minorista», informó CMKC Radio Revolución.
Los valores acordados son: aceite hasta 2,200 pesos por unidad, pollo hasta 600 pesos la libra, arroz importado hasta 750 pesos el kilogramo, arroz nacional hasta 250 pesos la libra y huevo hasta 120 pesos por unidad.
Las autoridades se apresuraron a matizar con una precisión semántica que no pasa desapercibida: «Se aclara que no se trata de un precio topado, sino del resultado de la evaluación económica realizada sobre los costos y gastos de comercialización». Dicho de otro modo, no es un tope, pero quien venda por encima puede enfrentar el cierre temporal del establecimiento hasta por tres meses, el decomiso y venta forzosa del producto, y multas conforme a la legislación vigente. La diferencia, al parecer, es solo de nombre.
La reacción en redes sociales mezcló alivio cauteloso con un escepticismo que resume el estado de ánimo de la población cubana ante este tipo de anuncios. «Cuando lo vea lo creo», escribió una internauta. Otra fue más extensa: «Del dicho al hecho hay un gran trecho, veremos si se cumple no solamente en San Luis sino en todo Santiago de Cuba». Una tercera reclamó sin rodeos: «Que se cumpla y no se quede en el discurso, porque el pueblo no puede más».
El escepticismo tiene fundamento histórico. En junio de 2026, el propio presidente Miguel Díaz-Canel reconoció que los topes de precios anteriores «provocaron escasez, desvíos hacia la ilegalidad y menor recaudación». En julio de 2023, el ministro de Finanzas y Precios Vladimir Regueiro Ale había admitido ante el Parlamento que esas mismas medidas habían sido un fracaso, en un contexto de inflación interanual del 45%.
Paradójicamente, la escalada que ahora San Luis intenta frenar fue desencadenada por una decisión del propio régimen: la Resolución 150/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, publicada el 20 de junio, eliminó los topes minoristas para aceites comestibles importados y derogó el límite anterior de 990 pesos por litro. Desde entonces, el aceite protagonizó una escalada incontrolable: de unos 1,500 pesos en abril pasó a superar los 4,000 pesos en agosto, con picos de hasta 7,000 pesos. Una internauta de la capital provincial lo resumió sin eufemismos: «Y Santiago de Cuba la cabecera ¿qué? Llevo días comiendo hervido, aquí la botella 6,000».
San Luis no actúa en solitario, aunque tampoco con demasiada originalidad. Guantánamo fijó el 5 de agosto un precio de referencia idéntico de 2,200 pesos para el aceite, con la misma fórmula de «no es tope sino referencia por costos», y Holguín hizo lo propio días después en Moa y Banes. Una internauta lo notó: «Me parece que es un copia y pega de la nota oficial que salió de Guantánamo, solo que cambian los teléfonos».
El antecedente guantanamero tampoco invita al optimismo: en febrero de 2026, un ejercicio similar en Guantánamo resultó en 1,538 multas y 162 ventas forzosas sin que los precios se estabilizaran de forma duradera.
Decenas de comentaristas reclamaron que la medida se extienda a Santiago de Cuba capital, Palma Soriano, Granma y Cienfuegos, y varios señalaron que incluso los precios «de referencia» resultan inalcanzables: un cartón de 30 huevos a 120 pesos la unidad costaría 3,600 pesos, más de un salario mínimo mensual. «De todas formas está todo muy caro, no se corresponde con los salarios y pensiones de jubilados», apuntó una internauta. Otra fue directa sobre el origen del problema: «El problema lo crearon ellos al liberar los precios y establecer la libre oferta y demanda». Un comentarista advirtió sobre el riesgo de que la historia se repita: «Ahora a hacerlo cumplir con sistematicidad para que no suceda como siempre, que se disipan las acciones y hasta los propios inspectores se corrompen».
Preguntas frecuentes sobre la fijación de precios en San Luis, Santiago de Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuáles son los nuevos precios de referencia para productos básicos en San Luis?
El Consejo de la Administración Municipal de San Luis ha fijado precios de referencia para varios productos básicos: el aceite hasta 2,200 pesos por unidad, el pollo hasta 600 pesos la libra, el arroz importado hasta 750 pesos el kilogramo, el arroz nacional hasta 250 pesos la libra, y el huevo hasta 120 pesos por unidad. Estos precios no son topes, pero las ventas por encima pueden resultar en sanciones.
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¿Qué consecuencias enfrentan los vendedores que superen los precios de referencia en San Luis?
Aunque los precios no son topes, los vendedores que superen estos precios de referencia pueden enfrentar el cierre temporal del establecimiento hasta por tres meses, decomisos y ventas forzosas de productos, además de multas conforme a la legislación vigente.
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¿Por qué hay escepticismo en la población sobre el cumplimiento de estos precios?
El escepticismo se debe a antecedentes de medidas similares que no han logrado estabilizar los precios de forma duradera. La población teme que, como en ocasiones anteriores, las medidas no se cumplan efectivamente, resultando en escasez y precios aún más altos en el mercado informal.
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¿Cómo ha influido la eliminación de topes de precios en la situación actual?
La eliminación de los topes de precios, como los del aceite y el arroz, ha desencadenado un aumento descontrolado de precios en el mercado. Esto ha llevado a que productos básicos como el aceite alcancen precios muy altos, poniendo presión adicional sobre los consumidores cubanos cuyos ingresos no han aumentado proporcionalmente.
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