Cuba recortó al mínimo sus trenes y ni así logra evitar los retrasos en los viajes

Pasajeros esperan junto a un tren nacional en Cuba. © Facebook/Eduardo Rodríguez Dávila
Pasajeros esperan junto a un tren nacional en Cuba. Foto © Facebook/Eduardo Rodríguez Dávila

La escasez de combustible en Cuba continúa golpeando el transporte interprovincial hasta el punto de provocar retrasos en los trenes nacionales y afectaciones en otros servicios, pese al drástico recorte de frecuencias aplicado por el propio gobierno desde junio para ajustarse a la limitada disponibilidad de diésel.

El Ministerio del Transporte reconoció este lunes, en una nota informativa publicada en sus redes sociales, que durante las últimas semanas no ha podido garantizar con normalidad los horarios programados debido precisamente a la falta de combustible.

«En las últimas semanas se han presentado afectaciones en los horarios de circulación de los trenes y, en menor medida en las salidas de las embarcaciones y los ómnibus, por no contar en el momento oportuno con el combustible necesario para los servicios», admitió el organismo.

El reconocimiento resulta especialmente significativo porque llega cuando el transporte nacional ya funciona bajo frecuencias extremadamente reducidas desde el pasado 18 de junio.

Los trenes nacionales pasaron entonces a operar apenas una salida cada 16 días hacia Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Bayamo-Manzanillo, mientras Ómnibus Nacionales quedó limitado a tres frecuencias semanales desde La Habana hacia las capitales provinciales.

Aun con ese esquema mínimo, el combustible disponible no alcanza para garantizar que los servicios salgan a la hora prevista.

Según datos divulgados en julio, los recortes representaron una caída del 74% en las operaciones mensuales de los trenes nacionales en comparación con los períodos de mayor funcionamiento del ferrocarril cubano.

Las consecuencias de la falta de combustible han recaído directamente sobre los viajeros.

El propio Ministerio reconoció que los retrasos obligaron a adoptar «acciones para garantizar la permanencia de los pasajeros en las estaciones», una formulación que evidencia que viajeros que ya habían acudido a las terminales tuvieron que permanecer allí mientras esperaban por la salida de sus medios de transporte.

El comunicado, sin embargo, no precisa cuántos trenes, ómnibus o embarcaciones resultaron afectados, cuánto tiempo tuvieron que esperar los pasajeros, cuáles fueron las rutas con mayores retrasos o si algunos servicios terminaron cancelados.

Tampoco ofrece una previsión sobre cuándo podría estabilizarse el suministro de combustible.

Una de las medidas anunciadas este lunes refleja precisamente la incertidumbre que rodea la planificación del transporte: los pasajes solo podrán reservarse con tres días de antelación.

El propio Ministerio reconoce que la decisión está relacionada con «las dificultades con el suministro de combustible para asegurar el cumplimiento de las salidas programadas».

En la práctica, la reducción del plazo evidencia las dificultades de las autoridades para garantizar con mayor anticipación que un tren, ómnibus o embarcación dispondrá del combustible necesario para realizar el viaje previsto.

La falta de diésel no es, sin embargo, el único problema reconocido por el organismo.

En el mismo comunicado, el Ministerio admitió que el mecanismo utilizado desde junio para distribuir los escasos boletos generó «causas y condiciones para la ocurrencia de hechos de corrupción e indisciplinas en la asignación de las capacidades».

Las irregularidades, sumadas al «deficiente manejo de las reservaciones en algunos territorios», provocaron además una paradoja difícil de explicar en un país donde conseguir un pasaje interprovincial se ha convertido en una odisea: algunos servicios salieron sin ocupar todas sus plazas disponibles.

El problema se produjo principalmente en los trenes y en la conexión marítima con la Isla de la Juventud.

Ante las dificultades acumuladas, el Ministerio decidió modificar nuevamente el sistema de comercialización y devolver la venta de pasajes a las agencias de la Empresa Viajero en todos los municipios donde existan esas oficinas.

A partir del miércoles 12 de agosto, las agencias comenzarán a vender capacidades para viajes programados desde el día 15. Las plazas que no sean comercializadas previamente podrán adquirirse el mismo día de la salida en las estaciones correspondientes.

La aplicación Viajando, entretanto, continuará fuera de servicio mientras se realizan trabajos técnicos, sin que las autoridades hayan anunciado una fecha para su reactivación.

Detrás de los retrasos, los recortes y la incertidumbre sobre las salidas permanece una crisis de combustible que se ha extendido a prácticamente todos los sectores de la vida cotidiana en Cuba.

En mayo, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, admitió que Cuba no disponía de diésel ni fueloil, en medio de una grave contracción de los suministros energéticos.

Un mes antes, Naciones Unidas había advertido sobre las consecuencias de la insuficiencia de combustible para servicios esenciales, con impactos sobre el transporte, la salud, el abastecimiento de agua y la distribución de alimentos.

Preguntas frecuentes sobre la crisis de combustible y el transporte en Cuba

CiberCuba te lo explica:

¿Por qué hay retrasos en los trenes y otros medios de transporte en Cuba?

Los retrasos en los trenes y otros medios de transporte en Cuba son causados principalmente por la escasez de combustible. A pesar de los recortes drásticos en las frecuencias de los servicios, la falta de diésel sigue impidiendo que los trenes y otros servicios cumplan con los horarios programados, afectando a miles de pasajeros en la isla.

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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para enfrentar la crisis de transporte?

El gobierno cubano ha implementado varias medidas, como la reducción drástica de las frecuencias de trenes y ómnibus y la asignación de pasajes a través de comisiones provinciales. Se ha limitado la venta de pasajes a solo tres días de antelación debido a la incertidumbre en el suministro de combustible. Además, se está promoviendo el uso de triciclos eléctricos y ecomóviles como parte de una transformación energética a largo plazo.

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¿Cómo ha afectado la crisis de combustible a los viajeros en Cuba?

La crisis de combustible ha tenido un impacto significativo en los viajeros en Cuba. Muchos pasajeros han enfrentado retrasos prolongados y han tenido que esperar en las estaciones sin certeza de cuándo saldrán sus transportes, lo que ha complicado la planificación de viajes y ha generado malestar entre la población. Además, las irregularidades en la asignación de pasajes han favorecido la corrupción en algunos casos.

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¿Qué problemas adicionales enfrenta el sistema de transporte en Cuba además de la falta de combustible?

Además de la falta de combustible, el sistema de transporte en Cuba enfrenta problemas como el deficiente manejo de las reservaciones y la corrupción en la asignación de pasajes. La infraestructura ferroviaria también está deteriorada, con un alto porcentaje de vías que requieren mantenimiento y una baja disponibilidad de locomotoras en funcionamiento.

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