
El usuario L. Eduardo Domínguez publicó este lunes en Facebook un análisis que contrasta siete promesas económicas del régimen con la realidad que enfrenta la población cubana, en un recuento que se extendió desde las tiendas en divisas hasta la crisis eléctrica.
«Hoy solo vengo a refrescarles un poquito la memoria, por si acaso a los altos directivos se les olvida lo que prometieron», escribió Domínguez al inicio de una publicación que recorre los principales fracasos de la política económica cubana entre 2019 y 2026.
El primer blanco es la creación de las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC). En julio de 2020, según el oficialista Granma, funcionarios de Tiendas Caribe y CIMEX aseguraron que solo serían 72 establecimientos para artículos de gama media y alta, sin desplazar la oferta en pesos cubanos. Lo que siguió fue lo opuesto: el pollo, el aceite y los artículos de aseo desaparecieron de los mercados en moneda nacional y migraron a los estantes que exigían divisas.
La promesa de que esas divisas captadas reabastecerían el mercado en pesos tampoco se cumplió. «Los mercados en CUP jamás se reabastecieron», afirma Domínguez, quien señala que las propias tiendas MLC terminaron colapsando mientras el régimen ampliaba las ventas directamente en dólares. Para mayo de 2025, al menos 80 tiendas operaban exclusivamente en dólares, muy por encima del límite que las autoridades habían prometido no sobrepasar.
Sobre la dolarización, el contraste es aún más llamativo. En octubre de 2020, el entonces ministro de Economía, Alejandro Gil, declaró ante la Mesa Redonda que «Cuba no dolarizará su economía» y que las tiendas en MLC eran «necesarias pero transitorias». Años después, el propio régimen reconoció una «dolarización parcial y transitoria», mientras el dólar se extendía al comercio, los servicios, las telecomunicaciones y hasta la gasolina.
Otro punto del análisis apunta a la Tarea Ordenamiento de diciembre de 2020, cuya consigna fue «subsidiar personas, no productos». La eliminación de subsidios universales, combinada con una inflación que cerró 2024 en 24,88% interanual según la Oficina Nacional de Estadísticas, dejó a trabajadores y pensionados sin protección económica real. La ONU vinculó esa reforma con el agravamiento de la crisis alimentaria en la Isla.
La sustitución de importaciones, eslogan repetido en cada congreso del Partido Comunista durante décadas, recibe un tratamiento similar. La producción agropecuaria e industrial cubana registró caídas superiores al 30% y 50% respectivamente, y hoy Cuba importa más del 80% de los alimentos que consume, con un gasto cercano a 2,500 millones de dólares anuales.
El «tarifazo» de ETECSA de mayo de 2025 —que limitó las recargas en pesos a 360 mensuales y lanzó planes en dólares— fue justificado por directivos de la empresa como un paso de «autofinanciamiento» para modernizar la infraestructura. Más de un año después, ETECSA recauda millones mientras el servicio se hunde: la telefonía móvil experimenta caídas constantes agravadas por los apagones y la falta de autonomía energética de las radiobases.
El último punto del recuento aborda el programa de 92 parques solares fotovoltaicos anunciado en 2024, con una capacidad total de 2,000 MW. El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, prometió en diciembre de ese año que desde junio de 2025 se cubriría la demanda eléctrica diurna. La realidad de 2026 es otra: el Sistema Eléctrico Nacional registra déficits superiores a 2,000 MW, apagones de entre 30 y 40 horas continuas en La Habana y hasta 70 horas en otras provincias, y al menos seis colapsos totales del sistema en lo que va del año.
Domínguez cerró su publicación con una invitación abierta: «Déjame en comentarios otras promesas incumplidas y las agrego». Los comentarios no tardaron en llegar, con usuarios que añadieron sus propios recuerdos de carencias históricas y coincidieron en que la táctica del régimen ha sido siempre la misma: «hacernos perder el sentido del tiempo» con resoluciones recicladas que nunca se traducen en mejoras reales.
Preguntas frecuentes sobre la realidad económica en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué son las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC) en Cuba?
Las tiendas en MLC son establecimientos que operan exclusivamente en divisas extranjeras, como dólares o euros, y no aceptan pesos cubanos. Fueron introducidas por el régimen cubano en 2020 para captar divisas ante la falta de abastecimiento en las tiendas en pesos cubanos, pero han generado una gran brecha económica, ya que la mayoría de los cubanos recibe su salario en pesos y no tiene fácil acceso a divisas.
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¿Cuál es la situación actual de la dolarización en Cuba?
Aunque el gobierno cubano declaró en 2020 que no se dolarizaría la economía, la realidad ha sido una dolarización parcial, con el dólar extendiéndose a diversos sectores como el comercio, los servicios, e incluso la gasolina. Esta situación ha complicado aún más la vida diaria de los cubanos que no tienen acceso a divisas extranjeras.
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¿Cómo ha afectado la Tarea Ordenamiento a la economía cubana?
La Tarea Ordenamiento, implementada en diciembre de 2020, ha tenido efectos negativos en la economía cubana, incluyendo la eliminación de subsidios universales y un aumento de la inflación. Esto ha dejado a muchos trabajadores y pensionados sin una protección económica real, agravando la crisis alimentaria en la isla.
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¿Qué impacto ha tenido la crisis energética en Cuba?
La crisis energética en Cuba se ha reflejado en apagones prolongados y una falta de autonomía energética. A pesar de la promesa de desarrollar parques solares fotovoltaicos para cubrir la demanda eléctrica, en 2026 el país enfrenta déficits significativos en su Sistema Eléctrico Nacional, lo que ha empeorado las condiciones de vida de la población.
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¿Cuál es la situación del mercado informal de divisas en Cuba?
El mercado informal de divisas en Cuba se caracteriza por una alta volatilidad y falta de estabilidad, especialmente en el caso de la Moneda Libremente Convertible (MLC). Las fluctuaciones constantes reflejan la fragilidad del sistema monetario cubano y la desconfianza generalizada en los instrumentos financieros del régimen.
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