
Inspectores del régimen cubano realizaron este lunes un operativo en la Plaza Cultural Aguilera, céntrico espacio comercial de Santiago de Cuba conocido popularmente como «el Subway», donde varios trabajadores por cuenta propia fueron sancionados por no tener habilitado el pago mediante transferencias electrónicas.
Las multas comienzan en 16,000 pesos cubanos, una cantidad considerable para pequeños comerciantes que, además, denuncian una contradicción de fondo: el Estado los obliga a cobrar digitalmente mientras buena parte de sus proveedores exige efectivo o divisas para venderles las mercancías que necesitan reponer.
El operativo fue denunciado por el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada, quien compartió imágenes de inspectoras recorriendo el área, tomando notas y conversando con vendedores.
En la Plaza Cultural Aguilera funcionan numerosos puestos bajo carpas y estructuras sencillas en los que se comercializan ropa, calzado y artículos para el hogar, entre otros productos.
«¿Cómo obligarlos a recibir dinero mediante transferencia cuando buena parte de las mercancías que necesitan reponer deben comprarlas con efectivo o divisas?», cuestionó Mayeta Labrada al informar sobre las sanciones.
La pregunta resume uno de los principales problemas que enfrentan los pequeños negocios ante la política de bancarización impulsada por el gobierno: recibir dinero en una cuenta no garantiza después disponer del efectivo necesario para mantener funcionando el negocio.
Multas mientras conseguir efectivo se convierte en una odisea
La fiscalización en Santiago de Cuba no es un hecho aislado. Durante agosto, las autoridades han intensificado los operativos contra negocios privados por incumplimientos relacionados con precios, documentación y medios electrónicos de pago.
El pasado 14 de agosto, una jornada de inspecciones en Centro Habana terminó con 232 negocios fiscalizados, 363 multas, 15 cierres y 11 ventas forzosas.
En Sancti Spíritus, entre el 4 y el 15 de agosto, las autoridades impusieron más de 200 multas y ordenaron al menos cinco cierres.
La ofensiva contra los establecimientos que incumplen las normas de bancarización viene de años anteriores. Datos oficiales divulgados en 2025 por el diario Granma daban cuenta de 15,240 multas y 269 cierres de establecimientos por irregularidades detectadas durante las inspecciones
Ahí radica una de las mayores contradicciones de la ofensiva oficial.
Mientras el gobierno exige a los comerciantes aceptar transferencias y otros medios electrónicos, retirar dinero de los bancos se ha convertido en una tarea cada vez más complicada para los cubanos.
En junio, el Banco Metropolitano redujo en La Habana de 5,000 a 3,000 pesos el límite de extracción por operación, en un contexto en el que más de la mitad de los cajeros automáticos de la capital se encontraban fuera de servicio.
La situación llegó a tal punto que el Banco Central de Cuba (BCC) anunció medidas extraordinarias para enfrentar la falta de efectivo, entre ellas la introducción de billetes de 2,000 y 5,000 pesos y la eliminación temporal de determinados límites para pagos en efectivo.
Sin embargo, esas decisiones no han resuelto una crisis de liquidez que continúa afectando tanto a consumidores como a comerciantes.
«Esos deben tener buenos padrinos»
Las denuncias sobre el operativo en Santiago de Cuba también pusieron sobre la mesa otro reclamo habitual: la aparente desigualdad con la que se aplican las regulaciones.
Usuarios en redes sociales aseguraron que al menos dos mipymes ubicadas en la propia zona de Aguilera tampoco aceptarían transferencias, pero no habrían sido sancionadas durante la fiscalización.
«Esos deben tener buenos padrinos», comentó un usuario.
Otros señalaron que las autoridades deberían exigir las mismas condiciones a los proveedores mayoristas, pues muchos de ellos tampoco aceptan pagos electrónicos.
Para los cuentapropistas, el problema forma un círculo difícil de romper: el Estado les exige cobrar mediante transferencia, pero sus proveedores necesitan efectivo; los bancos, a su vez, no siempre pueden entregarles ese efectivo.
Un usuario llevó la contradicción hasta las propias sanciones impuestas por los inspectores.
«¿Y ya los multados pueden ir a pagar sus multas en transferencia? Porque eso es otra de las paradojas de esta situación», ironizó.
El programa de bancarización fue impulsado por el gobierno cubano en agosto de 2023 con el objetivo declarado de reducir el uso del efectivo, extender los pagos electrónicos y aumentar el control sobre los flujos económicos.
Tres años después, las autoridades continúan intentando extenderlo mediante inspecciones, multas y cierres de establecimientos, mientras persisten problemas básicos que dificultan su aplicación en la vida cotidiana.
La falta de efectivo, los cajeros fuera de servicio, las restricciones para retirar dinero y un mercado de abastecimiento en el que numerosos proveedores exigen pagos físicos colocan especialmente a los pequeños comerciantes en una situación difícil.
Preguntas frecuentes sobre las multas a cuentapropistas en Cuba por pagos electrónicos
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué los cuentapropistas en Santiago de Cuba están siendo multados?
Los cuentapropistas están siendo multados por no tener habilitado el pago mediante transferencias electrónicas. El gobierno cubano ha implementado una política de bancarización que obliga a los comerciantes a aceptar pagos electrónicos. Sin embargo, muchos cuentapropistas enfrentan dificultades para cumplir con esta normativa porque sus proveedores exigen pagos en efectivo o divisas, lo que genera un conflicto en sus operaciones diarias.
Publicidad
¿Cuáles son las consecuencias de no aceptar pagos electrónicos en Cuba?
Las consecuencias incluyen multas, cierres de negocios y ventas forzosas. Las multas pueden ascender a 16,000 pesos cubanos o más, y los negocios que reinciden en no aceptar pagos electrónicos se enfrentan a la posibilidad de cierres temporales o permanentes, además de la suspensión de sus licencias comerciales.
Publicidad
¿Por qué es difícil para los cuentapropistas en Cuba cumplir con la bancarización?
Es difícil debido a la escasez de efectivo y la falta de aceptación de transferencias por parte de proveedores. Aunque el gobierno cubano impulsa la bancarización, muchos proveedores no aceptan pagos electrónicos, lo que obliga a los cuentapropistas a utilizar efectivo. Además, retirar dinero de los bancos se ha vuelto complicado debido a restricciones y falta de efectivo en los cajeros automáticos.
Publicidad
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para facilitar la bancarización?
El gobierno ha implementado medidas como la introducción de billetes de mayor denominación y la eliminación de ciertos límites de pagos en efectivo. En julio, el Banco Central de Cuba anunció la eliminación del límite de 5,000 pesos para pagos en efectivo entre actores económicos y la introducción de billetes de 2,000 y 5,000 pesos para enfrentar la falta de efectivo, aunque la crisis de liquidez persiste.
Publicidad
Vídeos relacionados:
Archivado en: