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Tres años después de que el gobierno lanzó su política de bancarización obligatoria, en agosto de 2023, el periódico oficial Venceremos de Guantánamo admitió este viernes que la crisis del efectivo "ha dejado de ser una dificultad bancaria para convertirse en un problema social", al tiempo que insistió en el fracaso de una medida que prometía modernizar la economía cubana.
La paradoja que describe el medio oficialista es brutal, y es que ciento de miles de cubanos reciben su salario puntualmente en tarjetas pero no pueden convertirlo en capacidad real de compra, porque los comercios rechazan las transferencias, los cajeros están vacíos y el dinero físico circula principalmente en circuitos informales.
"Más preocupante aún es que el problema ya no parece limitarse a la disponibilidad de dinero físico. También refleja una crisis de confianza. El consumidor duda de que podrá utilizar sus medios de pago; el comerciante busca mecanismos alternativos para garantizar liquidez, y la población percibe que las soluciones continúan sin llegar a la velocidad que exige la realidad", subrayó el medio.
El caso del periodista jubilado Arturo Chang, de 74 años, es la más reciente muestra del colapso. En días recientes Chang intentó pagar 10 panes en el negocio privado 24.7 de Santa Clara con 100 billetes de cinco pesos, dinero que el propio banco estatal le había entregado como pensión.
La empleada lo rechazó con una respuesta que resume la arbitrariedad del sistema: "Esto es privado y el dueño puede tomar esa decisión".
Chang cobra una pensión máxima de 3,653 pesos cubanos mensuales, equivalente a menos de 10 dólares.
"Sin carbón porque había que ir a buscarlo, con un apagón de casi 24 horas, los equipos de frío vacíos, esos panes y una lata de spam, eran la esperanza para el almuerzo", escribió en el periódico Trabajadores.
El mismo jueves, el Banco de Crédito y Comercio (Bancec) de Ciego de Ávila emitió un comunicado exigiendo a mipymes y cuentapropistas el cese inmediato del rechazo de billetes de cinco, 10 y 20 pesos, calificándolo de "flagrante violación de los derechos de los ciudadanos".
La respuesta ciudadana fue inmediata: "Si es una ley, no hace falta ningún llamado de conciencia. Lo que corresponde es aplicarla sin mano blanda".
Los números confirman el fracaso estructural. De acuerdo con un sodeo en mayo, menos de 10 % de las mipymes y trabajadores privados en Sancti Spíritus aceptaba transferencias como método de pago habitual.
En Pinar del Río, solo entre 10 % y 12% de unas 700,000 operaciones mensuales se realizaban por vías digitales. A escala nacional, apenas el 3,77% de las transacciones son digitales, pese a más de 26,500 deficiencias detectadas, 15,240 multas y 269 cierres de establecimientos.
En junio, el ciudadano Freddy De León López tardó tres días en retirar apenas 40 % de su salario debido a cajeros sin efectivo y caídas del sistema. Cuando finalmente lo logró, un negocio privado rechazó su pago electrónico.
Más de 50 % de los cajeros automáticos de La Habana ya no funcionaban en mayo, y el Banco Metropolitano habría reducido el límite de retiro a 3,000 pesos por operación, por debajo del propio límite legal de 5,000 pesos fijado en 2023.
La extracción de efectivo "al por ciento", con comisiones de entre 35 % y 50 %, se ha normalizado como única vía de liquidez. En Santiago de Cuba, la policía detuvo en mayo a individuos que cobraban esas comisiones por convertir transferencias en efectivo.
Los más vulnerables cargan con el mayor peso. Más de 1,7 millones de jubilados cobran pensiones de menos de 10 dólares mensuales, carecen en su mayoría de teléfonos inteligentes y hacen colas desde las cinco de la mañana frente a sucursales bancarias.
"Sin dudas, es una cadena en la cual el eslabón que siempre se rompe es el de los clientes, sobre todo, los más envejecidos", escribió Chang.
El régimen aprobó el 19 de junio un paquete de 176 medidas que incluye, por primera vez desde 1959, la autorización de banca privada y la eliminación de límites en extracciones.
Pero estas reformas llegan cuando el sistema bancario ya opera en colapso, y el propio director de políticas macroeconómicas del Banco Central lo admitió en mayo: "Si el pago electrónico no es más fácil de hacer o más rápido que pagar en efectivo, por supuesto que no va a calar".
Preguntas frecuentes sobre la crisis de la bancarización en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es el principal problema que enfrenta la bancarización en Cuba?
El principal problema es la escasez de efectivo y la falta de aceptación de pagos electrónicos en los negocios, lo que provoca que los ciudadanos no puedan convertir su dinero digital en capacidad real de compra. Esta situación se ve agravada por la falta de cajeros automáticos operativos y una infraestructura deficiente que dificulta las transacciones electrónicas.
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¿Cómo afecta la crisis de efectivo a los jubilados en Cuba?
Los jubilados son uno de los grupos más afectados por esta crisis. Con pensiones de menos de 10 dólares mensuales y sin acceso a teléfonos inteligentes, los jubilados deben hacer largas colas desde temprano en la mañana para poder retirar efectivo de los bancos, enfrentándose a la posibilidad de no lograr sacar todo su dinero debido a la escasez de billetes.
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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano ante el fracaso de la bancarización?
El gobierno ha aprobado un paquete de 176 medidas que incluye la autorización de la banca privada y la eliminación de límites en extracciones de efectivo. Sin embargo, estas reformas llegan en un momento en que el sistema bancario ya está colapsado, y no han logrado solucionar los problemas subyacentes de la falta de efectivo y la ineficiencia en los pagos electrónicos.
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¿Qué obstáculos enfrentan los negocios privados con la bancarización en Cuba?
Los negocios privados en Cuba enfrentan múltiples obstáculos para adoptar los pagos electrónicos, incluyendo la falta de confianza en la rapidez de estas transacciones, el hábito arraigado de usar efectivo, y la necesidad de operar en efectivo para evitar rastros fiscales. Además, la falta de aceptación de transferencias electrónicas por parte de sus proveedores complica aún más su funcionamiento.
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