El Tribunal Municipal Popular de Contramaestre realizó un juicio con carácter «ejemplarizante» por la sustracción de aceite dieléctrico en una subestación eléctrica de la zona de Bungo La Venta, un hecho que provocó una afectación del servicio durante 48 horas a más de 2.000 personas.
Según la información aportada por el telecentro TurquinoTeve este martes, el imputado fue detenido por agentes del orden mientras transportaba la sustancia sustraída. Fue condenado a 12 años de privación de libertad.
En el operativo, del cual no se precisó la fecha, fueron incautados 120 litros de aceite dieléctrico, además de herramientas manuales presuntamente empleadas para cometer el hecho.
La fuente señala que este componente eléctrico es un producto de importación, debido a que no se produce en Cuba.
La sustracción tuvo consecuencias directas sobre el suministro eléctrico: de acuerdo con la información divulgada, más de 2,000 personas de Bungo La Venta y otras zonas aledañas permanecieron afectadas durante 48 horas.
Tras valorar esas afectaciones, calificadas en la información como agravantes, así como los resultados de las investigaciones previas, el Tribunal Municipal Popular de Contramaestre impuso al acusado una sanción de 12 años de privación de libertad.
En el caso, identificado como causa no. 8/2026,se calificó el hecho como sabotaje al sistema electroenergético nacional, una figura penal que eleva drásticamente las sanciones respecto al hurto común.
La Fiscalía Provincial destacó en su publicación que «durante la tramitación de la causa y celebración del acto de juicio oral se cumplieron las garantías procesales y el respeto al debido proceso consagrado en la Constitución de la República de Cuba y en la Ley del Proceso Penal».
El marco legal que sustenta estas condenas es el Dictamen 475/2025 del Tribunal Supremo Popular, emitido en mayo de 2025, que instruye a los tribunales a calificar como sabotaje —bajo el artículo 125 del Código Penal— cualquier robo o daño a componentes del Sistema Electroenergético Nacional.
Las penas previstas van de 7 a 15 años en el tipo base, y pueden escalar hasta 10 a 30 años, privación perpetua de libertad o incluso la pena de muerte en casos agravados.
El aceite dieléctrico cumple funciones de aislamiento y refrigeración en los transformadores; su extracción inutiliza los equipos y puede provocar cortes de electricidad de días o semanas.
En el mercado negro cubano, el producto robado se revende como lubricante o combustible sustituto para maquinaria agrícola, a precios de entre 500 y más de 1,000 pesos cubanos por litro.
El caso de Contramaestre no es aislado. Desde mayo de 2026, se han celebrado juicios ejemplarizantes similares en Artemisa, donde se propusieron 12 años por 70 litros robados; en Isla de la Juventud, con ocho años de condena por 60 litros; y en Ciego de Ávila, con penas de 7 a 12 años por sabotaje eléctrico.
Contramaestre acumula antecedentes en este tipo de delito: en diciembre de 2024 ya fue detenido un vecino por vender aceite sustraído de transformadores en el mismo municipio.
La dimensión del problema quedó expuesta ante la Asamblea Nacional el 29 de julio de 2026, cuando el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, admitió que el robo de aceite de transformadores ocurre «a diario» y que la cantidad sustraída es «casi similar» a la que Cuba produce en el mismo período.
El funcionario también reconoció que hay comunidades en la isla que han permanecido hasta 105 días sin electricidad por daños en transformadores difíciles de reemplazar.
A pesar de la campaña de juicios ejemplarizantes, el problema no cede: el 17 de agosto se reportaron nuevos robos de aceite de transformadores en Santiago de Cuba, lo que evidencia que las condenas severas no han logrado frenar una práctica impulsada por la desesperación económica y la escasez estructural que padece la isla.
Preguntas frecuentes sobre el robo de aceite dieléctrico en Cuba y sus consecuencias legales
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el robo de aceite dieléctrico se considera sabotaje en Cuba?
En Cuba, el robo de aceite dieléctrico se clasifica como sabotaje debido a las graves afectaciones que causa al sistema electroenergético nacional. Según el Dictamen 475/2025 del Tribunal Supremo Popular, estos actos no se consideran hurto común, sino un daño a infraestructuras críticas. Las penas por este delito pueden variar de 7 a 30 años de prisión y, en casos graves, llegar a cadena perpetua o pena de muerte.
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¿Cuáles son las consecuencias del robo de aceite dieléctrico en las comunidades cubanas?
El robo de aceite dieléctrico provoca cortes de electricidad prolongados, afectando a miles de personas. La sustracción de este aceite inutiliza los transformadores, lo que puede dejar a comunidades enteras sin electricidad durante días o semanas. Además, su extracción es peligrosa, ya que puede causar explosiones y muertes, como ha ocurrido en casos recientes.
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¿Cómo se comercializa el aceite dieléctrico robado en Cuba?
El aceite dieléctrico robado se revende en el mercado negro cubano como lubricante o combustible sustituto para maquinaria. Los precios de venta fluctúan entre 500 y más de 1,000 pesos cubanos por litro, dependiendo de la demanda y la escasez de combustibles en la isla.
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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para frenar el robo de aceite dieléctrico?
El gobierno cubano ha intensificado las sanciones por el robo de aceite dieléctrico mediante juicios «ejemplarizantes» y aplicando el Dictamen 475/2025. Estas medidas incluyen penas severas de prisión para los acusados de sabotaje eléctrico, con el objetivo de disuadir a potenciales delincuentes de cometer estos delitos. A pesar de estas acciones, el problema persiste debido a la desesperación económica y la escasez estructural en Cuba.
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