Ministro de Energía admite que hay comunidades en Cuba con 105 días sin electricidad

El ministro Vicente de la O Levy durante su intervención Foto © Captura de video Facebook / Canal Caribe

El ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy, reconoció este miércoles ante la Asamblea Nacional que hay comunidades y asentamientos poblacionales que han llegado a estar hasta 105 días consecutivos sin electricidad.

«Hay comunidades, hay asentamientos poblacionales que han tenido hasta 105 días sin electricidad, porque son transformadores especiales, porque son circuitos que son de los voltajes viejos», dijo Levy ante los diputados, con una calma que contrastó brutalmente con la emergencia humanitaria que describía.

En su intervención, recogida por las cámaras de Canal Caribe, el ministro admitió sin rubor que el país no recibe combustible y que no hay perspectivas de que eso cambie.

Las declaraciones se produjeron durante la sesión ordinaria del parlamento cubano, convocada para debatir un paquete de 176 reformas económicas agrupadas en 23 ejes —entre ellas la autorización de banca privada, la eliminación del límite de 100 trabajadores para las mipymes y la apertura al capital extranjero—, mientras millones de cubanos sobreviven sin luz, sin agua y sin perspectivas.

El ministro atribuyó los cortes prolongados a los daños en transformadores de voltajes antiguos, muy difíciles de adquirir en el mercado internacional, y al robo sistemático de aceite de transformadores.

«Ese robo de aceite de transformadores que está sucediendo a diario, la cantidad de aceite que nos han robado casi es similar a lo que estamos produciendo en igual periodo que nos roban», afirmó.

Lo que De la O Levy omitió decir es que ese robo es, en sí mismo, un síntoma de la desesperación: cubanos que desmantelan infraestructura industrial para sobrevivir o vender los insumos, destruyendo en el proceso la red que podría devolverles la luz.

Sobre el combustible, el ministro fue igualmente descarnado: «Combustibles no tenemos y no avizoramos que haya combustible en los volúmenes que necesita nuestra economía».

Precisó que la economía cubana requiere 8 millones de toneladas de combustible al año, la mitad destinada a generación eléctrica, y remató: «Nosotros hoy no recibimos combustible, absolutamente nada».

Ante quienes pudieran pensar que el régimen guarda alguna reserva, De la O Levy fue tajante: «Hay quien piensa que hay una reservita de energía guardada para resolver algo, pero eso es prácticamente imposible, técnicamente imposible. No hay energía para repartir».

El historial de este ministro es un catálogo de promesas rotas y declaraciones que minimizan el sufrimiento de la población.

En mayo de 2024 calificó los apagones de «soportables», cuando el oriente y el centro del país sufrían cortes de hasta 20 horas diarias.

En septiembre de ese año prometió que Cuba tendría «al menos un minuto» de generación sin combustible importado en 2025 —promesa que nunca se cumplió— y reconoció que la estrategia del gobierno para el verano había «fracasado».

En julio de 2025 admitió ante la Asamblea que los apagones continuarían. En mayo de 2026 reconoció el «profundo malestar ciudadano» y describió la situación como «tan aguda, crítica». Sin embargo, este jueves decidió volver a normalizar una anomalía de tal calibre como la existencia de poblaciones en Cuba sin suministro eléctrico durante 105 días.

Los números del colapso respaldan cada palabra. El 24 de julio, la afectación eléctrica rozó otro récord histórico con 2.315 MW, cerca del máximo de 2.341 MW registrado el 8 de julio.

A lo largo de este mes, el Sistema Eléctrico Nacional sufrió al menos cuatro colapsos totales. En Matanzas se registraron cortes de más de 87 horas consecutivas; en Holguín, circuitos con hasta 39 horas sin electricidad.

Ante todo eso, Levy ofreció como solución una frase que resume la impotencia del régimen: «El camino es largo, es soberano, es con el desarrollo del combustible cubano con el crudo nacional y las renovables».

Y por último, para quienes denuncian que los cortes no se distribuyen con equidad, el ministro tuvo otra respuesta memorable: «No hay desigualdad, hay errores».

COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.

Sigue leyendo 👇

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada