Una mujer identificada como Yesi Concepcion publicó en Facebook un video de 46 segundos en el que aseguró que prepararía babosas para comerlas en salsa después de recogerlas tras la lluvia.
El clip acumula más de 67.000 reproducciones y cientos de comentarios, muchos de ellos marcados por el escepticismo, pues la grabación termina sin mostrar el plato terminado ni a la mujer comiendo las babosas.
Mientras aparece picando lo que identifica como babosas sobre una tabla, la mujer explica que salió a buscarlas después de que lloviera y que planeaba prepararlas en salsa para la cena.
«Esto es lo que comeré yo en Cuba, señores, porque no hay nada, no hay carne. O sea, la hay, pero muy cara. Entonces yo voy a preparar mis babosas para hacerlas en salsa», afirma.
Durante la grabación también asegura que acompañará las babosas con «un arrocito blanco, unos tomaticos maduros y unos platanitos maduros», aunque esos alimentos no aparecen en las imágenes.
La publicación provocó un intenso debate en redes sociales, donde numerosos internautas pusieron en duda que la mujer llegara realmente a cocinar y comer las babosas. El principal motivo del escepticismo fue precisamente que el video termina sin mostrar el supuesto plato terminado ni el momento de consumirlo.
«¿Cuándo es el video comiendo?», preguntó una persona. «Pero ¿por qué no terminas el video ya comiendo? Deberías comer para poder creerte», señaló otra. En la misma línea aparecieron mensajes como «Quiero verte comerlas», «Pero no te las comiste» y «Eso es mentira, para creer hay que verla comiendo». Otros reclamaron directamente una continuación: «Queremos la segunda parte comiéndote las babosas».
Las sospechas fueron más allá. Varios internautas interpretaron la escena como una puesta en escena creada exclusivamente para generar interacciones en redes sociales. «Eso es puro contenido, es mentira», opinó uno; «Eso tiene que ser un chiste», comentó otro. También hubo quien resumió su impresión con un «En serio, ¿o es contenido?», mientras otra persona sostuvo: «El hambre en Cuba no lleva a esa situación; esto es más contenido que otra cosa».
Otros fueron todavía más tajantes: «Pienso que es mentira. Si se las come, le creo», afirmó una persona, mientras otra escribió: «Todo mentira. No se ve cuando se la come». «Pobres babosas, sacrificarlas por una mentira», lamentó otro comentario. También se leyó: «No creo que hayas matado esos bichitos solo por contenido». Las reacciones evidencian que una parte significativa del debate no se centró tanto en si alguien podría llegar a comer babosas, sino en la ausencia de imágenes que demuestren que eso ocurrió en este caso concreto.
La escena también generó rechazo y comentarios cargados de humor. «Prefiero comer arroz solo», escribió una persona que aseguró no haber visto nunca que las babosas de patio fueran consideradas alimento. «Yo me como el plátano y los tomates solos», comentó otra. Hubo quien bromeó con que «son muy poquitas, te va a faltar proteína» y otro ironizó: «Eso no da ni para llenarte la muela».
Sin embargo, no todos consideraron inverosímil la posibilidad de comer este tipo de moluscos. Algunos participantes en la discusión señalaron experiencias en otros países. «En España la gente se lo come; yo, cubana, no», escribió una persona. Otra explicó que en España se consumen, aunque matizó que «no son caracoles de la calle, son de criaderos». Desde Italia, otra reacción aseguró que allí existen incluso celebraciones gastronómicas relacionadas con estos moluscos, mientras una internauta residente en Europa comentó que había aprendido a comer alimentos que antes rechazaba, entre ellos los caracoles.
También aparecieron testimonios que aseguraban conocer casos de consumo. «El esposo de una tía mía hace locrios con eso, pero mi tía no se lo come, solo él», contó una persona. Otra afirmó que su esposo sí los había probado. Estas experiencias, sin embargo, no permiten confirmar lo ocurrido en el video ni eliminan una distinción importante señalada por otros participantes: no es lo mismo consumir moluscos criados o preparados para alimentación que recoger babosas silvestres del suelo.
Precisamente, otro foco de la discusión fueron los posibles riesgos para la salud. «Eso es súper peligroso, las babosas tienen un parásito», alertó una persona, mientras otra advirtió que el video podía representar «un grave riesgo si otros lo creen y lo comen». También hubo comentarios que compartieron información sobre la posible presencia de parásitos en babosas silvestres. Esas advertencias no deben tomarse por sí solas como información médica verificada, pero muestran hasta qué punto la publicación despertó preocupación además de incredulidad.
Entre el rechazo y las dudas también aparecieron comentarios que conectaron la escena con la situación alimentaria del país. «Hay necesidad en Cuba, eso se sabe, pero no hay que exagerar», escribió una persona. Otra fue más pesimista: «Al final, en Cuba hay quien eso y más comerá». Una tercera resumió su reacción con una frase mucho más dramática: «Dios mío, sin palabras la situación de allá».
Más allá de que la escena sea auténtica o haya sido concebida para generar contenido —algo que el propio video no permite determinar, pues no muestra a la mujer cocinando ni comiendo las babosas—, la discusión conecta con una crisis alimentaria que sí está ampliamente documentada en Cuba.
La escasez de proteínas y el desplome del poder adquisitivo han dejado en los últimos años imágenes que habrían resultado difíciles de imaginar en otros momentos. Un informe citado por CiberCuba documentó que cubanos han recurrido a la caza de aves silvestres, gatos e iguanas como fuentes de alimento, en medio de una escasez crónica de proteínas.
Los casos concretos también han llegado a las redes sociales. A comienzos de enero de 2026, un video mostró a campesinos cubanos asando un roedor para la cena de Nochevieja. Meses antes, en marzo de 2025, vecinos sacrificaron y comieron un gato abandonado, un episodio que provocó indignación y volvió a poner sobre la mesa hasta dónde puede empujar la falta de alimentos.
La búsqueda de sustitutos no siempre ha implicado recurrir a animales. Durante el Período Especial se hicieron conocidas preparaciones como el bistec de toronja o el picadillo y la ropa vieja elaborados con cáscaras de plátano, recetas de supervivencia que décadas después han vuelto a aparecer en medio de la crisis.
En 2026, las redes han seguido mostrando adaptaciones cada vez más alejadas de la dieta habitual de muchas familias. En junio, una cubana preparó fruta bomba con huevo frito después de quedarse sin arroz.
La ausencia o el elevado precio del arroz, uno de los pilares de la mesa cubana, también ha obligado a modificar hábitos. Algunas familias han sustituido el arroz por purés de yuca, boniato, plátano burro y otras viandas, no necesariamente por preferencia culinaria, sino porque para muchas familias resulta difícil adquirirlo con regularidad.
En agosto, otro video volvió a reflejar esa precariedad cuando una cubana mostró pan con aceite como la opción de comida que tenía disponible. Historias de ese tipo, más allá de su componente viral, retratan la pérdida de diversidad y calidad de la alimentación cotidiana.
Por eso, aunque nada en el video de las babosas permite afirmar que la mujer finalmente las cocinó o se las comió, la controversia no surge en el vacío. La incredulidad de quienes sospechan que se trata simplemente de contenido para redes convive con una realidad documentada: durante años, numerosos cubanos han tenido que eliminar productos básicos de su dieta, sustituir ingredientes tradicionales y, en los casos más extremos, recurrir a animales o preparaciones que antes difícilmente habrían considerado como alimento.
Preguntas frecuentes sobre la crisis alimentaria y los recursos en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué se ha vuelto viral el video de la mujer que aseguró comer babosas en Cuba?
El video de Yesi Concepcion se volvió viral por mostrar una escena inusual y controversial en la que asegura que cocinará babosas en salsa debido a la falta de alimentos en Cuba. La grabación ha generado escepticismo y debate porque no muestra el plato terminado ni el momento en que la mujer consume las babosas, lo que ha llevado a muchos a dudar de su veracidad.
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¿Es común comer babosas en otras partes del mundo?
En algunos países, como España e Italia, el consumo de moluscos como caracoles es parte de la gastronomía local, aunque estos suelen ser criados específicamente para el consumo humano. No es común recoger babosas silvestres para consumirlas debido a los riesgos asociados, como la presencia de parásitos que pueden ser peligrosos para la salud.
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¿Cuál es la situación alimentaria actual en Cuba?
La crisis alimentaria en Cuba se ha intensificado, con escasez de proteínas y un desplome del poder adquisitivo. Muchos cubanos han tenido que recurrir a alimentos no convencionales y sustituir ingredientes tradicionales debido a la falta de productos básicos y el elevado costo de los alimentos en el mercado informal.
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¿Qué riesgos implica consumir babosas silvestres?
Consumir babosas silvestres puede ser muy peligroso para la salud debido a la posible presencia de parásitos que pueden causar enfermedades graves. Es importante ser cauteloso y buscar información médica verificada antes de considerar este tipo de alimentos.
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¿Cómo ha afectado la crisis energética a la alimentación en Cuba?
Los apagones frecuentes en Cuba han tenido un impacto devastador en la conservación de alimentos, ya que la falta de electricidad provoca que muchos alimentos se echen a perder por no poder ser refrigerados adecuadamente. Esto se suma a la ya difícil situación alimentaria del país.
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