
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se refirió al impacto de la política migratoria de la administración de Donald Trump y mencionó expresamente a los cubanos entre las comunidades que están enfrentando sus consecuencias.
Durante una entrevista con el periodista Sergio Novelli, centrada principalmente en la situación de Venezuela y el futuro de los migrantes venezolanos en Estados Unidos, Rubio sostuvo que las medidas adoptadas por Washington no están enfocadas contra una nacionalidad en particular.
«Esto no está enfocado en el venezolano. Esto es en general», afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense antes de mencionar específicamente a otras comunidades.
«Estamos viendo casos de cubanos por primera vez. Estamos viendo el caso de haitianos, de salvadoreños, de todos los países, incluso del mundo, porque este país al final del día tiene leyes que hay que cumplir», señaló.
Las palabras de Rubio llegan en un momento especialmente delicado para miles de cubanos en Estados Unidos, en particular quienes permanecen bajo el formulario I-220A y otras situaciones migratorias sin estatus permanente.
Solo en junio, los tribunales de inmigración emitieron 1.642 órdenes de deportación contra ciudadanos cubanos, mientras CiberCuba ha documentado en los últimos meses detenciones de inmigrantes durante citas con ICE, órdenes de expulsión dictadas en corte y casos de cubanos que han optado por abandonar voluntariamente el país ante el temor de ser detenidos.
Por su parte, este martes un tribunal federal de Miami informó que tiene prevista para el próximo 10 de septiembre una audiencia del caso Bello-Rubio v. Noem, una demanda presentada por 992 cubanos que buscan que sus liberaciones sean reconocidas jurídicamente como parole, lo que podría abrirles una vía para acogerse a la Ley de Ajuste Cubano.
La incertidumbre también ha alcanzado a cubanos que mantienen trámites pendientes ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS).
Dos memorandos de la administración Trump habían paralizado la adjudicación de solicitudes de asilo, residencia permanente, permisos de trabajo, ciudadanía y otros beneficios para nacionales de decenas de países considerados de «alto riesgo», incluida Cuba.
Una reciente orden de un tribunal federal de California obligó a USCIS a reanudar la tramitación ordinaria de esos expedientes. La agencia anunció que cumplirá el fallo, aunque manifestó su desacuerdo y dejó abierta la posibilidad de buscar una revisión judicial.
Las declaraciones de Rubio, emitidas también este martes, resultan especialmente relevantes para la comunidad cubana en Estados Unidos, en momentos en que numerosos migrantes enfrentan incertidumbre sobre su situación legal y las consecuencias del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por Trump.
Durante la entrevista, el secretario de Estado volvió a responsabilizar a la administración de Joe Biden por haber permitido, según afirmó, una inmigración masiva que el actual gobierno intenta revertir.
«Este país fue víctima de una inmigración masiva que recibimos y que ningún país puede asumir. Y esta administración y este presidente salieron electos con una propuesta de arreglar eso», expresó.
Rubio defiende el fin de los estatus temporales
El secretario de Estado también defendió que las protecciones migratorias concebidas como temporales no pueden prolongarse indefinidamente.
«En términos de los estatus temporarios, un estatus temporario tiene que vencerse de alguna manera», afirmó. Según Rubio, durante años esas protecciones se extendieron hasta convertirse, en la práctica, en una situación permanente.
«Todos los estatus temporarios tienen que vencer en algún momento. Y nunca estaban venciendo, se habían convertido en un estatus permanente», argumentó.
Rubio reconoció, no obstante, que las decisiones adoptadas por Washington tienen consecuencias difíciles para personas y familias que llevan tiempo establecidas en Estados Unidos.
«Entiendo que es un tema difícil, porque cuando uno tiene que lidiar o enfrentarse a una cosa como lo que le pasó a este país, tiene consecuencias de vida real que a veces son difíciles de aceptar o de ver», dijo.
Insistió en que el objetivo de Trump es corregir lo que considera una grave crisis del sistema migratorio estadounidense.
«Cada caso es individual»
Al ser cuestionado sobre qué respuesta podía ofrecerse a los inmigrantes preocupados por perder sus protecciones, Rubio aclaró que las decisiones migratorias no corresponden directamente al Departamento de Estado y subrayó que la situación depende del historial particular de cada persona.
«Todos los casos son distintos», señaló.
El secretario diferenció, entre otros escenarios, a quienes solicitan asilo político, las personas acogidas a algún estatus temporal y quienes ingresaron mediante una visa. «Todo depende de la manera en la cual ese individuo entró al país, en qué estatus está aquí en este momento y qué tipo de visa utilizó para entrar», explicó.
También mencionó el caso de quienes permanecieron en Estados Unidos después del vencimiento de sus visas y reiteró que las autoridades deben analizar individualmente cada situación. «Cada caso es individual», enfatizó.
Aunque estas declaraciones fueron realizadas en respuesta a preguntas sobre la situación de los venezolanos, Rubio había dejado claro previamente que el endurecimiento migratorio alcanza también a cubanos y otras comunidades.
¿Podría haber una nueva medida especial?
Otro momento significativo de la entrevista ocurrió cuando Rubio fue preguntado sobre la posibilidad de que la administración Trump aprobara algún mecanismo migratorio especial similar a medidas adoptadas anteriormente.
«Todo es posible», respondió. Sin embargo, el secretario de Estado dejó claro inmediatamente que una iniciativa de ese tipo no se encuentra actualmente sobre la mesa. «Eso no se está hablando en este momento», precisó.
Rubio explicó que la administración evita anticipar públicamente posibles programas o beneficios migratorios porque considera que esos anuncios pueden ser interpretados fuera de Estados Unidos como una oportunidad para ingresar al país.
«Cada vez que se habla de antemano de cualquier proyecto como eso, lo que hace es crear la percepción en la mente de alguno que existe un permiso especial para entrar en Estados Unidos», afirmó.
Según el secretario, incluso cuando las personas no cumplirían realmente los requisitos de una eventual medida, el simple anuncio puede generar expectativas y convertirse en un incentivo para nuevos flujos migratorios.
«En este momento, lo que ha tratado esta administración es de evitar otra inmigración masiva hacia Estados Unidos», resumió.
Las palabras de Rubio dejan, por tanto, abierta la posibilidad teórica de futuras medidas migratorias, pero no constituyen el anuncio de un nuevo programa ni confirman que la administración Trump esté preparando actualmente una protección especial.
Para los cubanos afectados por los cambios migratorios, el mensaje del secretario combina así dos elementos: el reconocimiento explícito de que la comunidad cubana está sintiendo por primera vez el impacto de determinadas medidas de la actual política migratoria y la insistencia de Washington en aplicar las leyes y revisar cada situación según las circunstancias individuales de cada inmigrante.
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