
Donald Trump ya acumula cerca de 12,000 cubanos deportados durante sus dos mandatos presidenciales, según una revisión de datos gubernamentales y registros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
El cálculo aparece en una verificación publicada por PolitiFact, después de que la representante estatal demócrata de Florida Angie Nixon afirmara que Trump había deportado a «más de 13,000 cubanos» sumando su primera y segunda presidencia.
La cifra exacta de 13,000 no pudo ser confirmada, pero los mejores datos disponibles muestran que el total está cerca.
Durante el primer mandato de Trump, entre 2017 y 2021, fueron deportados aproximadamente 3,400 ciudadanos cubanos, según datos de la Oficina de Estadísticas de Seguridad Nacional de Estados Unidos citados por PolitiFact.
Para el segundo mandato no existe todavía un balance consolidado publicado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) o ICE.
Según una estimación de Human Rights Watch citada por PolitiFact, unos 8,500 cubanos habían sido deportados durante el segundo mandato de Trump hasta el 5 de agosto de 2026. La organización basó el cálculo en datos de ICE obtenidos mediante una solicitud FOIA del Deportation Data Project de UCLA.
Sumados ambos períodos, el resultado es de aproximadamente 11,900 cubanos deportados, una cifra que PolitiFact redondea a cerca de 12,000 y que podría haber aumentado desde agosto.
Los datos llevaron al medio de verificación a calificar como «Mostly True» («Mayormente cierto») el señalamiento de Nixon sobre más de 13,000 deportaciones, debido a que la cifra disponible se aproxima, pero todavía no alcanza ese umbral con la información verificable publicada hasta ahora.
La intensidad de las deportaciones en el segundo mandato también destaca frente a los números de la primera presidencia: los aproximadamente 8,500 casos contabilizados hasta agosto representan ya más del doble de los alrededor de 3,400 registrados durante los cuatro años completos del primer gobierno de Trump.
Una parte considerable de los cubanos no ha sido enviada directamente a Cuba. Human Rights Watch documentó que entre el 20 de enero de 2025 y el 9 de marzo de 2026 Estados Unidos deportó a casi 13,000 ciudadanos de terceros países hacia México. Unos 4,353 eran cubanos, la nacionalidad más numerosa dentro de ese grupo.
La utilización de terceros países ha permitido ampliar las expulsiones de ciudadanos cubanos que durante años permanecieron en Estados Unidos con órdenes finales de deportación debido, entre otros factores, a las dificultades para que La Habana aceptara determinados retornos.
Además de México, cubanos han sido enviados bajo este tipo de acuerdos a países como Liberia, Guinea Ecuatorial, Guyana y Esuatini.
El incremento supone un cambio respecto al panorama que se observaba apenas unos meses atrás. En abril, el abogado de inmigración Willy Allen explicaba que los registros disponibles entonces situaban en 5,286 el total acumulado de cubanos deportados durante los dos gobiernos de Trump, incluidos 1,901 desde enero de 2025.
Allen advertía que no todos los cubanos enfrentaban el mismo nivel de riesgo. Identificaba entre los grupos más expuestos a quienes tenían órdenes finales de deportación, antecedentes penales o habían perdido sus casos de asilo, y diferenciaba esa situación de la de muchos inmigrantes con procesos todavía abiertos.
El abogado también señalaba entonces que más de 42,000 cubanos tenían órdenes finales de deportación en Estados Unidos, aunque disponer de una orden no significa necesariamente que la expulsión pueda ejecutarse de inmediato.
Desde entonces también ha aumentado el uso de México como destino de ciudadanos cubanos. Un informe de Human Rights Watch documentó que algunos de los expulsados habían vivido durante décadas en Estados Unidos y quedaron posteriormente en territorio mexicano sin vínculos familiares ni una situación migratoria clara.
Uno de esos casos volvió a generar atención recientemente. Wayne DeMario, empresario de Miami-Dade que votó por Trump en 2024, lamentó públicamente la deportación a México de su pareja cubana, Yamile Alcantu, quien llevaba cerca de 25 años viviendo en Estados Unidos.
Alcantu tenía una orden de deportación relacionada con un caso de 2008 y durante años acudió a sus controles migratorios. En junio de 2025 fue detenida durante una cita con ICE y, después de varios meses bajo custodia, terminó siendo deportada a México.
«Si hubiera votado demócrata, no habría perdido a mi esposa», declaró DeMario a Reuters al cuestionar una política migratoria que, según dijo, había terminado afectando directamente a su propia familia.
Los tribunales migratorios también han elevado el número de órdenes contra ciudadanos cubanos. Entre octubre de 2025 y junio de 2026, más de 4,000 cubanos recibieron órdenes de deportación solamente en Florida, donde Cuba quedó entre las cuatro nacionalidades con mayor cantidad de decisiones de expulsión.
En junio, más de 1,600 cubanos recibieron órdenes de deportación en todo Estados Unidos. Estas decisiones judiciales, sin embargo, no equivalen necesariamente a deportaciones ejecutadas, pues corresponde a ICE llevar a cabo las expulsiones.
La administración Trump también ha incrementado los arrestos de cubanos con órdenes pendientes. En Florida, ICE ha divulgado en los últimos días nuevas detenciones de ciudadanos cubanos con órdenes finales de expulsión, algunos de ellos con antecedentes penales.
Las deportaciones de cubanos bajo la administración Trump son parte de un panorama migratorio en constante cambio. Sigue todas las novedades en nuestra sección de Inmigración en EE.UU.
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