La inflación interanual en Cuba alcanzó el 28,44% en septiembre de 2026, según datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), rozando ya el umbral del 30% y consolidando una tendencia alcista que no da señales de frenarse. El economista Elías Amor advirtió, en una entrevista con Tania Costa, que la cifra podría dispararse aún más antes de que termine el año.
«El dato de acaba de salir publicado por la ONEI: la inflación en el mes de septiembre se ha colocado casi ya en el 30% interanual. Está en un 28,5. Ha vuelto a subir de una manera espectacular», señaló Amor, quien lleva meses siguiendo la trayectoria ascendente de los precios en Cuba.
El pronóstico del economista es sombrío: «Se confirma mi predicción: si Dios quiere, si no pasa nada, la tasa de inflación en Cuba se va a colocar por arriba del 35%, en entre un 40 y un 45% en interanual a final de año, que es una tasa absolutamente insostenible para la economía cubana».
La aceleración ha sido constante a lo largo de 2026: la inflación interanual arrancó en 12,52% en enero, escaló hasta 20,70% en julio, llegó a 25,19% en agosto y cerró septiembre en 28,44%.
El principal motor del alza en septiembre fueron los alimentos y bebidas no alcohólicas, que explicaron el 73,39% del aumento mensual del índice de precios. Le siguieron restaurantes y hoteles, con una inflación interanual del 39,11%, y bebidas alcohólicas y tabaco, que registraron el mayor incremento sectorial: 46,71% interanual.
«La alimentación está descontrolada. Han vuelto a subir este mes la restauración y los hoteles, que es donde los cubanos compran las comidas preparadas. Han vuelto a dispararse el vino, la cerveza, el alcohol, el tabaco», detalló Amor, quien subrayó que estos productos tienen un peso estructural muy elevado en el consumo de la isla.
La comparación con otras economías resulta demoledora. «En Estados Unidos, en España, en Europa, nos alarmamos con tasas de inflación de un 4% y en Cuba los cubanos están pagando siete veces más el incremento de los precios. Yo no sé cómo pueden vivir», afirmó el economista.
La respuesta, según él mismo, es que la comida en Cuba se ha convertido en un lujo inalcanzable. «La verdad es que no pueden vivir así. La demostración más clara es esa».
El impacto sobre los ingresos es igualmente devastador. El salario mínimo del sector presupuestado cubano quedó fijado en 3.210 pesos desde julio de 2026, equivalente a menos de cinco dólares al cambio informal. Hay trabajadores que perciben apenas 4.000 pesos mensuales de media en algunos sectores, mientras que estimaciones independientes calculan que una persona necesita más de 96.000 pesos al mes solo para cubrir sus necesidades básicas.
La paradoja salarial es llamativa: el sector de la construcción, que paga casi 14.500 pesos mensuales —el más alto del país—, no logra atraer trabajadores. Los sueldos en el sector eléctrico superan los 14.000 pesos de media y, aun así, el sistema energético cubano acumula un fracaso tras otro. «Los sectores que menos pagan en la economía cubana son los que dependen del presupuesto estatal», apuntó Amor.
Cabe señalar que las cifras de la ONEI se basan en el mercado formal y pueden subestimar el encarecimiento real. Estimaciones independientes sitúan la inflación de la canasta básica cerca del 70% interanual al incorporar el mercado informal, del que dependen la mayoría de los cubanos para abastecerse.
«Para finales de año los cubanos habrán tenido un incremento de precios en 2026 de entre un 35 y un 45%. Eso es brutal. Ese es el empobrecimiento. Todos los ahorros que tienen se los lleva la inflación. Los ahorros, las pensiones, el salario mínimo», concluyó Amor, según informó Infobae.
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