
La crisis energética que golpea a Cuba está provocando nuevas interrupciones en los servicios de telecomunicaciones de La Habana. Los prolongados apagones y las dificultades para mantener el respaldo eléctrico de las instalaciones tecnológicas han comenzado a afectar con mayor intensidad a varias comunidades de la capital.
La División Territorial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) en La Habana informó este lunes sobre un incremento de las afectaciones en distintas localidades de los municipios Habana del Este y La Lisa.
«Informamos que, a partir de la situación energética existente y dificultades con el respaldo de sitios tecnológicos, luego de largos periodos de funcionamiento, se percibe un incremento de afectaciones de varios servicios de telecomunicaciones», señaló la entidad en su comunicado.
Según la empresa, en el municipio Habana del Este las dificultades se concentran en Alamar, Camilo Cienfuegos y Villa Panamericana.
En La Lisa, las localidades mencionadas son La Lisa, Alturas de La Lisa, Balcón de Arimao, San Agustín y Arroyo Arenas.
En total, ETECSA identificó ocho localidades de dos municipios habaneros donde se registra un incremento de los problemas con las telecomunicaciones.
La empresa reconoció que la recuperación de los servicios depende directamente de que sus instalaciones vuelvan a recibir electricidad.
«Los servicios se irán restableciendo en la medida que reciban energía», afirmó.
La explicación deja a los residentes de las zonas mencionadas sin un horario concreto para la normalización de las comunicaciones, pues el restablecimiento queda condicionado a la disponibilidad del suministro eléctrico.
Cuando se producen apagones prolongados, las instalaciones de telecomunicaciones dependen de baterías, grupos electrógenos y otros sistemas de respaldo para mantener sus equipos operativos.
Si esos recursos se agotan o dejan de funcionar, pueden verse afectados servicios como la telefonía móvil, las llamadas y el acceso a Internet, dependiendo del tipo de instalación y de la infraestructura que permanezca activa.
En este caso, ETECSA no especificó qué servicios concretos se encuentran interrumpidos en cada localidad, por lo que no queda claro que los residentes hayan perdido simultáneamente la telefonía y la conexión a Internet.
La situación resulta especialmente complicada para quienes necesitan comunicarse con familiares, utilizar servicios digitales, trabajar o realizar gestiones que dependen de una conexión estable.
Las nuevas afectaciones en La Habana ocurren después de que la propia empresa reconociera el deterioro de su capacidad para sostener las telecomunicaciones durante los apagones.
En septiembre, ETECSA admitió que la falta de electricidad impedía mantener operativos numerosos sitios tecnológicos y limitaba sus posibilidades de ampliar la red.
En aquel comunicado, la empresa reveló que durante el apagón nacional del 18 de septiembre quedaron fuera de servicio más del 80% de los sitios de radiobases y cerca del 70% de los gabinetes de telecomunicaciones.
También informó que el tráfico de Internet registró una reducción de hasta el 58% en comparación con períodos similares.
La entidad reconoció entonces que no resultaba viable continuar ampliando la infraestructura de acceso sin contar previamente con la capacidad de respaldo energético necesaria para mantenerla funcionando.
Las consecuencias de esa dependencia ya habían quedado expuestas durante otras interrupciones recientes.
A inicios de octubre, ETECSA informó de afectaciones en la navegación Nauta y la plataforma de pagos electrónicos Transfermóvil, después de que problemas energéticos dejaran fuera de servicio varios sistemas y equipos tecnológicos.
Dos días después, la empresa anunció el restablecimiento de ambas plataformas, aunque no ofreció detalles técnicos sobre las acciones que permitieron recuperar su funcionamiento.
Sin embargo, la crisis también ha provocado dificultades en otras provincias. El 11 de octubre se conoció que más de 100 de las 179 radiobases existentes en Camagüey podían quedar apagadas simultáneamente debido al déficit de electricidad.
El director territorial de ETECSA en esa provincia, Luel García Lorenzo, reconoció que la principal causa de las interrupciones era la falta de suministro energético.
Cuando una parte considerable de las radiobases deja de funcionar, las instalaciones que permanecen operativas pueden saturarse ante el incremento de usuarios que intentan conectarse a través de ellas.
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