
Miguel Díaz-Canel felicitó este lunes a Luiz Inácio Lula da Silva por su victoria en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, celebradas el domingo, en un mensaje que refleja tanto el alivio del régimen cubano como la fragilidad de sus alianzas regionales.
Lula ganó el balotaje con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, según el Tribunal Superior Electoral con el 100% de las urnas escrutadas, una remontada inédita tras haber quedado segundo en la primera vuelta del 4 de octubre.
Díaz-Canel publicó dos mensajes en la red social X dirigiéndose al mandatario electo como «estimado hermano» y asegurando que la victoria «garantiza la continuidad del camino de paz, soberanía y justicia social emprendido por el pueblo brasileño bajo tu liderazgo».
En un segundo mensaje añadió: «Puede #Brasil contar con #Cuba en la construcción de la unidad e integración de nuestra Patria Grande, latinoamericana y caribeña».
La efusividad del saludo contrasta con la realidad de una relación bilateral cargada de tensiones y deudas sin saldar.
Cuba debe 676 millones de dólares a Brasil vinculados a los créditos del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para la construcción del puerto de Mariel, ejecutada por la constructora Odebrecht —investigada en el escándalo Lava Jato—, con pagos suspendidos desde mayo de 2018 y que el propio gobierno brasileño reconoció en mayo de 2026 que no prevé recuperar.
El Lula que asumirá su cuarto mandato el 5 de enero de 2027 no es el aliado incondicional de los tiempos de Fidel y Raúl Castro.
En 2024, ante las elecciones venezolanas, Lula se negó a reconocer la victoria de Maduro por falta de pruebas verificables y calificó al régimen venezolano de «muy desagradable» y de «sesgo autoritario», declaraciones que cuestionan implícitamente la legitimidad de regímenes como el cubano.
El aislamiento regional de La Habana se ha agudizado de forma acelerada. Argentina votó contra Cuba en la ONU en la resolución sobre el embargo estadounidense, Ecuador se abstuvo y Bolivia abandonó el ALBA tras la derrota electoral del socialismo, todo ello en el último año.
A esa erosión diplomática se suma una crisis energética sin precedentes.
Venezuela interrumpió sus envíos de petróleo a Cuba desde noviembre de 2025, Rusia desde octubre de ese mismo año y México desde enero de 2026. Cuba produce apenas unos 40,000 barriles diarios de los 90,000 a 110,000 que necesita, y en abril de 2026 llegó solo un buque de combustible de los ocho mensuales requeridos, con apagones que superaron las 30 horas consecutivas.
En ese contexto, Brasil se ha convertido en uno de los pocos gobiernos con peso regional que aún mantiene vínculos con La Habana: en 2026 envió unas 20,800 toneladas de alimentos, donó medicamentos para aproximadamente 1,000 pacientes y trasladó 48 toneladas de leche en polvo a Santiago de Cuba.
Sin embargo, la nueva ley del BNDES promulgada en marzo de 2026 restringe créditos a países morosos, lo que cierra la puerta a nuevos préstamos para Cuba y convierte la asistencia humanitaria en el único canal real de la relación bilateral.
Flávio Bolsonaro rechazó el resultado del balotaje y anunció que buscará impugnar los comicios, lo que añade incertidumbre al panorama político brasileño de cara a la toma de posesión de Lula en enero de 2027.
Vídeos relacionados:
Archivado en: