
Un punto de venta de gas licuado del reparto El Llano, en la ciudad de Holguín, reabrió tras ser renovado, pero su comercialización en dólares desató críticas por los precios y las dificultades de acceso para muchas familias.
La instalación permaneció durante un tiempo fuera de servicio y en condiciones de deterioro, destacó este sábado una publicación de la página de Facebook Holguín Memories. El texto original indicó que una balita costaba 100 dólares (USD).
Sin embargo, en los comentarios, varios usuarios rectificaron esa información y aseguraron que la primera compra cuesta 94 USD e incluye un cilindro nuevo, sin necesidad de entregar uno vacío.
Las recargas posteriores, según esas mismas respuestas, tienen un precio de 50 USD. La adquisición se realiza a través de la plataforma gasmercafull.com, con compras desde el exterior.
Las reacciones reflejaron opiniones divididas, aunque numerosas personas cuestionaron que un servicio destinado a la población se ofrezca a precios inaccesibles para buena parte de las familias.
Algunos comentarios señalaron que con ese dinero apenas podrían cubrir otros gastos básicos o que tendrían que seguir cocinando con carbón.
Otros usuarios consideraron que la reapertura representa una alternativa para quienes pueden pagar, sobre todo frente a los precios del mercado informal, donde los cilindros se ofertan incluso por unos 150 USD, de acuerdo con uno de los comentaristas. También hubo opiniones favorables al aspecto renovado del establecimiento y preguntas sobre el procedimiento de compra.
Una de las críticas más reiteradas estuvo relacionada con las tarjetas Clásica y Tropical, que el Estado comercializó anteriormente en dólares con la expectativa de permitir la compra de gas mediante una plataforma digital.
Según una usuaria, las ventas se realizaron apenas dos o tres veces, a un precio de 24 USD por cilindro, y después se interrumpieron sin que, según denunció, las autoridades ofrecieran explicaciones. La misma persona cuestionó qué ocurrió con el dinero recaudado mediante aquellas tarjetas.
Otros comentarios expresaron desconfianza ante la aparición de una nueva modalidad de venta, esta vez con un precio inicial de 94 USD, muy superior al de aquellas operaciones.
"Es Capitalismo de Nuevo Tipo, ya ese sistema no puede llamarse socialista. ¡Que se quiten la careta ya!", concluyó un usuario, como síntesis del sentir de quienes ven en este modelo dolarizado el abandono definitivo del gobierno hacia la mayoría de la población.
La reapertura del punto de El Llano se produce en un contexto de dificultades para acceder al gas licuado en Cuba. En enero, la estatal Cupet suspendió la distribución estatal en provincias orientales, incluida Holguín, por falta de suministro.
En julio, la Resolución 155/2026 estableció un precio de 350 pesos cubanos para el cilindro de 10 kilogramos, pero la distribución estatal ha sido prácticamente inexistente. En días recientes trascendió que, en la Isla de la Juventud, el precio de las balitas pasó de 50 a 89 USD.
En agosto, una cubana denunció haber pagado 99 USD por una de apenas ocho kilogramos, mientras que en Santiago de Cuba se reportaron ofertas privadas de hasta 75,000 pesos con el recipiente incluido.
La brecha entre los precios en divisas y los ingresos de la población también evidencia las dificultades de acceso. Con un salario mínimo mensual de 3,210 pesos y un cambio informal de casi 900 pesos por dólar, los 94 USD de la primera compra equivalen a unos 26 salarios mínimos mensuales.
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