
Las redadas migratorias en Miami no solo están dejando personas detenidas, sino también puestos de trabajo vacíos y empleados que temen regresar a sus labores. Así lo contó una cubanoamericana de 27 años que acudió a votar este martes en Miami-Dade, en una jornada electoral marcada por el debate sobre las políticas migratorias del presidente Donald Trump.
Stephanie Hernández, quien trabaja como gerente de una tienda, relató que ha experimentado directamente las consecuencias de los operativos migratorios en su centro laboral, donde algunos empleados fueron detenidos y otros dejaron de presentarse por miedo.
«Hemos perdido a muchas personas buenas y trabajadoras por todo esto», declaró la joven a The Wall Street Journal, que recogió su testimonio este martes 3 de noviembre.
«¿Quién más va a hacer ese trabajo?», cuestionó.
Hernández, identificada como votante demócrata, hizo las declaraciones después de acudir a un centro electoral de North Bay Village, en el condado de Miami-Dade, donde aseguró haber votado por candidatos demócratas en toda la boleta.
Según explicó, entre los trabajadores afectados se encuentran empleados de limpieza, cuya ausencia ha generado dificultades para mantener las operaciones habituales del establecimiento.
Redadas migratorias también golpean a los negocios de Miami
En octubre, la Cámara de Comercio Hispana del Sur de Florida advirtió que las ventas de algunos negocios habían caído entre un 40% y un 45% en zonas como Doral, Miami y Homestead.
La organización atribuyó parte de esas pérdidas al temor de los inmigrantes a salir de sus casas, acudir a establecimientos comerciales o presentarse a trabajar. Las cifras corresponden a estimaciones del sector empresarial, no a estadísticas oficiales sobre toda la economía del condado.
La situación también había sido descrita por propietarios de pequeños negocios de Miami-Dade, quienes reportaron una disminución considerable de clientes y dificultades para conservar sus plantillas.
Algunos comerciantes aseguraron que habían perdido trabajadores que tenían solicitudes de asilo pendientes, pero que preferían abandonar temporalmente sus empleos ante el temor de ser detenidos.
La administración Trump, por su parte, defiende los operativos como parte de su estrategia para hacer cumplir las leyes migratorias y deportar a personas sin autorización legal para permanecer en Estados Unidos.
La inmigración marca la batalla electoral entre María Elvira Salazar y Eliott Rodríguez
El testimonio de Hernández se produce durante una jornada decisiva para el Distrito Congresional 27 de Florida, donde la representante republicana María Elvira Salazar busca la reelección frente al periodista demócrata Eliott Rodríguez.
Ambos candidatos son de origen cubano y compiten en un distrito con una elevada población hispana, donde las políticas migratorias se han convertido en uno de los principales asuntos de campaña.
En septiembre, Salazar criticó públicamente las deportaciones impulsadas por Trump, al considerar que algunas medidas habían ido demasiado lejos.
La congresista advirtió entonces que numerosos hispanos que contribuyeron al regreso del republicano a la Casa Blanca se sentían traicionados por el endurecimiento de la política migratoria.
Sin embargo, Rodríguez ha cuestionado esa postura y ha señalado que Salazar respaldó en el Congreso legislación que destinó mayores recursos a las agencias encargadas del control migratorio.
La controversia llegó incluso a la campaña telefónica dirigida a los electores del distrito. A finales de octubre, una verificación de PolitiFact examinó las acusaciones contra Salazar relacionadas con su respaldo a fondos adicionales para ICE y otras medidas migratorias.
El voto cubanoamericano ante las deportaciones
Miami-Dade tiene una de las mayores concentraciones de población inmigrante de Estados Unidos. Según los datos citados por The Wall Street Journal, alrededor del 55% de sus residentes nació fuera del país.
Aunque el condado respaldó mayoritariamente a Trump en las elecciones presidenciales de 2024, los operativos migratorios se han convertido en un asunto de debate entre sectores de la comunidad hispana, incluida la cubanoamericana.
El rechazo a determinadas deportaciones, sin embargo, no implica necesariamente un cambio de afiliación política.
La encuesta FIU Cuba Poll 2026 encontró que el 76% de los cubanoamericanos encuestados en Miami-Dade desaprobaba el aumento de las deportaciones de cubanos sin estatus legal y sin antecedentes penales, mientras que el 68% manifestaba su intención de votar por candidatos republicanos.
Vídeos relacionados:
Archivado en: