Una joven cubana identificada como Betsy Ortega alertó en Instagram que desconocidos llevan meses suplantando su identidad en redes sociales, y que la situación escaló hasta el punto de usar fotos suyas junto a su madre para fabricar historias sobre la muerte de un familiar y engañar así a otras personas.
En el video más reciente, Betsy relató que un hombre la contactó para contarle que había estado conversando con alguien que se hacía pasar por ella, y le envió capturas de pantalla como prueba. Lo que más la impactó fue descubrir que el impostor había enviado a esa persona una fotografía suya con su madre, acompañada de una historia inventada: que su abuela había fallecido.
«Esta persona llegó a mandarle una captura de pantalla con una foto mía con mi mamá, como si yo estuviera hablando con ella contándole que mi abuela había fallecido», denunció Betsy.
«Ustedes se pueden llegar a imaginar lo que se siente ver que alguien utiliza fotos tuyas con tu familia para engañar a otras personas», añadió.
La joven señaló además que el estafador sigue situándola en Cuba en sus conversaciones, pese a que ella ya no reside allí, construyendo así una narrativa falsa sostenida en el tiempo.
«Esto ya no es solo utilizar fotos mías, esto ya es involucrar a mi madre, a mi familia, e incluso a situaciones tan delicadas como es la muerte de un familiar», subrayó.
Betsy aclaró que no es la primera vez que denuncia este tipo de situaciones, pero que lo ocurrido ahora la sobrepasa: «Ya he denunciado anteriormente situaciones similares, pero ya esto me parece fuera de control».
En un video publicado en septiembre, la joven ya había explicado el alcance del problema tras recibir mensajes de numerosas personas con experiencias similares, no solo en Cuba sino en toda Latinoamérica. Fue entonces cuando conoció el término «perfiliar», usado de forma coloquial para describir esta modalidad de estafa.
«Se utiliza para describir este tipo de estafa, donde utilizan tu nombre, tu imagen, tu información, cualquier tipo de cosa haciéndose pasar por ti para estafar a mayormente personas mayores y obviamente con imágenes de mujeres», explicó Betsy.
La práctica combina elementos del engaño romántico y la estafa emocional: el estafador construye un perfil falso con fotos de una mujer real, gana la confianza de la víctima —generalmente una persona mayor— y luego solicita dinero u otro tipo de ayuda.
Su llamado final apunta a la conciencia colectiva: «Lo más importante no es contar lo que me pasó, sino conseguir que la próxima persona no caiga en esta estafa. Para ti puede ser solo un video, pero para otra persona puede ser la advertencia que necesitaba».
Este tipo de fraude forma parte de un patrón más amplio de estafas digitales documentadas en Cuba y la diáspora, que incluye la clonación de perfiles en Facebook y WhatsApp para pedir transferencias a familiares, la suplantación de figuras públicas y el uso de inteligencia artificial para fabricar pruebas falsas.
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