
El techo de una oficina de la OFICODA en la ciudad de Pinar del Río colapsó parcialmente durante la madrugada de este jueves, dejando atrapada a una familia en la vivienda contigua al inmueble estatal.
La información fue difundida por la página de Facebook «De Pinar Soy», un perfil vinculado al MININT en esa provincia que publica noticias policiales y de seguridad con un enfoque afín al régimen.
Según el reporte, la causa del derrumbe fue el mal estado en que se encontraba esa sección del techo del edificio.
Los bomberos pinareños acudieron al llamado en horas de la madrugada y lograron extraer a los integrantes de la familia atrapada sin que ninguno sufriera daño.
La publicación subrayó que no hubo lesionados, encuadrando el incidente como un éxito de la respuesta de los servicios de emergencia, el patrón habitual de este tipo de medios oficialistas, que destacan la actuación estatal antes que el deterioro estructural que origina estos accidentes.
CubaNet informó que un vehículo impactó contra las columnas del portal de la oficina y provocó el desprendimiento de parte del techo.
La OFICODA —Oficina de Control para la Distribución de los Abastecimientos— es la red de dependencias estatales que gestiona el Registro de Consumidores y administra la Libreta de Abastecimiento, el sistema de racionamiento vigente en Cuba desde 1962.
Estas oficinas, presentes en todas las provincias del país y dependientes del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN), son el punto de contacto entre el Estado y los ciudadanos para la asignación de alimentos y productos subsidiados.
Que una de estas dependencias tenga el techo en tal estado de deterioro que colapse y ponga en riesgo a los vecinos de al lado ilustra la magnitud de la crisis de infraestructura que atraviesa Cuba, una crisis que no distingue entre inmuebles privados y estatales.
Pinar del Río acumula además otras carencias graves: el suministro de agua en la provincia depende en gran medida de pipas que los vecinos deben pagar hasta 15,000 pesos, según reportes recientes.
A escala nacional, aproximadamente el 35% del parque habitacional cubano —de unas 4.1 millones de viviendas— se encuentra en estado regular o malo, y el déficit supera las 929,000 unidades.
En La Habana, según cifras oficiales citadas en abril de este año, se producen cerca de 1,000 derrumbes de edificaciones al año, una cifra que refleja décadas de abandono y falta de inversión en mantenimiento.
El caso de Pinar del Río se suma a una cadena de incidentes similares registrados en los últimos meses: en Camagüey, dos adultos mayores fueron rescatados con vida tras el colapso de una vivienda a finales de septiembre, y en Centro Habana, un derrumbe parcial en un edificio puso en riesgo a sus residentes días después.
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