
Más de 375 mil vistas tiene el video que publiqué a medianoche sobre las madres amenazadas con ser multadas por no enviar a sus hijos con hambre a la escuela en Guamuta, El Cobre. En esta localidad y en el Reparto Zamorana, en la ciudad de Santiago de Cuba, continúan adelante sendos proyectos humanitarios que forman parte de la Campaña Salvar a Cuba.
Este viernes 6 de noviembre, la policía política desplegó en La Habana un aparatoso operativo: citaciones, vigilancia y cercos domiciliarios contra periodistas independientes y activistas. Yoani Sánchez, Camila Acosta, Adelth Bonne Gamboa, Yunia Figueredo y Boris González Arenas denunciaron la presencia de agentes o patrullas frente a sus viviendas. También se reportó vigilancia policial frente a la casa de los activistas Marthadela Tamayo y Osvaldo Navarro. Según las denuncias, el operativo buscaba impedirles asistir a una actividad en la Embajada de Estados Unidos.
Ayer, jueves 5, la policía política detuvo a Yoani Sánchez cuando salió de compra en su barrio. Pasó nueve horas detenida y, según su testimonio, la amenazaron con procesarla por un supuesto atentado contra el orden constitucional. Ese mismo día fueron detenidas en La Habana Berta Soler y María Cristina Labrada, de las Damas de Blanco. En Camagüey, agentes de la Seguridad del Estado arrestaron al expreso político Indomar Gómez Izaguirre cuando intentaba llegar al tribunal comunista donde juzgaban al prisionero político Virgilio Mantilla. La semana ya había comenzado con los arrestos de Adelth Bonne Gamboa, el lunes 2, y Camila Acosta, el martes 3.
Cuanto más cercano siente su fin, más se esfuerza el régimen por sobrevivir. De ahí el incremento del acoso, la vigilancia y la violencia. Una patrulla frente a una casa puede impedir que un periodista llegue a una entrevista o que un activista acompañe a la familia de un preso, pero no puede detener el deseo creciente de un pueblo cansado de la opresión y la miseria. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos informó hoy que en octubre registró al menos 387 acciones represivas, entre ellas 30 detenciones arbitrarias y 145 cercos de viviendas. La primera semana de noviembre muestra cómo se traduce esa política en la vida diaria.
En las cárceles, donde las víctimas tienen menos posibilidades de denunciar, la violencia alcanza extremos de crueldad. Nuestro hermano de lucha Roilán Álvarez Rensoler, activista de la Unión Patriótica de Cuba y promotor de Cuba Decide, sigue convaleciente tras la brutal golpiza que lo dejó tres días sin conocimiento. La agresión ocurrió el 20 de octubre en la prisión provincial de Holguín, al día siguiente de que se difundiera un video suyo sobre las condiciones del penal. Los golpes le causaron hematomas en el rostro y una herida en la cabeza que requirió sutura. También preocupa Félix Navarro, de 73 años, quien llevaba más de dos meses aislado en la prisión de Agüica cuando su familia denunció que, pese a padecer diabetes, carecía de la atención necesaria. Cubalex también ha alertado sobre el deterioro de la salud de Saylí Navarro y la falta de un diagnóstico adecuado.
Mientras se multiplican estas denuncias, el régimen realizó en todo el país, los días 4 y 5 de noviembre, el “Ejercicio Estratégico Moncada 2026”. Hoy, día 6, la movilización dio paso al Día Nacional de la Defensa. La cúpula del Partido Comunista dice que prepara a las tropas, a las estructuras territoriales y a la población para una eventual agresión de Estados Unidos. Esa supuesta guerra ocupa los discursos oficiales mientras el hambre y la miseria avanzan por toda Cuba. Los apagones trastornan el suministro de agua y echan a perder la poca comida que una familia logra conseguir. La escasez de medicamentos y los problemas en los hospitales agravan la crisis sanitaria.
En medio de esta emergencia, Estados Unidos ha seguido enviando ayuda humanitaria para las familias más vulnerables. Por nuestra parte, la Unión Patriótica de Cuba y la Asamblea de la Resistencia Cubana seguimos adelante con la campaña Salvar a Cuba, que incluye proyectos humanitarios como la preparación y entrega de alimentos a personas necesitadas en Santiago de Cuba y otras regiones del país.
Cada día recibo más llamadas y mensajes de auxilio desde Cuba. Me escriben madres que ya no saben qué darles de comer a sus hijos, ancianos que necesitan un medicamento y familias enteras que han agotado sus recursos. El desespero se oye en la voz de quien pide un poco de comida para llegar a mañana o pregunta si alguien puede conseguirle la medicina que lleva días buscando.
En medio de esta tragedia, todos los cubanos, los de la isla y los del exilio, y la diáspora toda, estamos obligados a hacer nuestro mayor esfuerzo, con amor y desinterés, para sacar a Cuba de la situación en que la ha sumido el Partido Comunista. Defender la libertad de nuestra patria y socorrer a quienes más sufren son deberes que podemos y debemos asumir desde hoy. Las promesas y documentos no son suficientes. Se necesitan soluciones ahora. Mañana es tarde. Nuestros ancianos, nuestros niños y las personas más vulnerables necesitan que pongamos en común lo que tengamos a nuestro alcance. Para muchos de ellos, un plato de comida, un medicamento o la mano tendida de un compatriota pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte.
Se acerca el fin de año y muchos se preguntan: ¿hasta cuándo? Y la respuesta es sencilla: hasta que todos digamos basta y enfrentemos al opresor. La libertad se conquista.
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