
La administración del Hotel Internacional de Varadero, perteneciente a la cadena estatal Gran Caribe, notificó oficialmente a su plantilla que pospone el pago del anticipo de utilidades correspondiente al tercer trimestre de 2026, alegando que el cierre de septiembre arrojó una pérdida de 50 millones de pesos respecto a los ingresos planificados para ese período.
Según consta en el documento, publicado por el cronista Christian Arbolaez, el comunicado está firmado por la Directora de Capital Humano, la Directora Económica, el Secretario General del Sindicato y el Secretario del PCC en el hotel.
El texto explica que la decisión busca «cuidar la situación económica del hotel y evitar dejar negativa la cuenta de las utilidades acumuladas».
En su lugar, la administración distribuirá de forma conjunta lo que se acumule en los trimestres tercero y cuarto al cierre del año.
Como argumento adicional, el documento señala que durante el mismo ejercicio contable se aplicó un cambio salarial que fija un mínimo de 15,012 pesos cubanos y una escala máxima de 60,180 pesos, montos que —según la administración— superan lo que los trabajadores habrían recibido por concepto de utilidades.
El comunicado fue filtrado a redes sociales y generó un debate inmediato entre cubanos dentro y fuera de la Isla.
Varias personas cuestionaron la justificación del hotel. «Ese es el Internacional, que es el hotel que más está recaudando por la discoteca y las fiestas en piscinas que hacen. ¿Cómo deben estar los otros hoteles?», escribió un usuario.
Otro apuntó a una práctica que consideró sistemática: «Siempre es así: los meses finales del año, cuando hay utilidades, meten lo que gastaron meses antes para no tener pérdidas, más los gastos de sus carros y otras compras. Descarados y explotando a los trabajadores».
Un ex trabajador del sector hotelero respaldó esa versión: «Así mismo. Yo fui parte de esas víctimas de trabajadores por muchos años en diferentes hoteles, hasta que me fui». Otro comentario fue más escueto: «Qué falta de respeto al trabajador».
En sentido contrario, una voz que se identificó como parte del colectivo del hotel defendió a la administración y pidió no politizar el asunto: «Este colectivo tiene plena confianza de que se llevarán a cabo las acciones más adecuadas para no afectar a sus trabajadores. Cualquier decisión que se tome estamos convencidos de que fue correcta y formalmente discutida con la mira puesta en el beneficio de todo el colectivo».
Otra persona, sin embargo, señaló el miedo como factor determinante: «Me parece que casi ninguno tendrá el valor de quejarse de dicha decisión públicamente, por eso es que estamos como estamos».
El episodio ocurre en el peor momento del turismo cubano en décadas. Entre enero y septiembre de 2026, Cuba recibió apenas 477,707 visitantes internacionales, una caída de aproximadamente 65% respecto al mismo período del año anterior.
Varadero, el principal destino de sol y playa del país, ha sido uno de los más golpeados, con momentos de ocupación hotelera inferior al 10% durante este año.
El primer ministro Manuel Marrero Cruz reconoció en julio que el 73% de las instalaciones hoteleras del país permanecía cerrado y que unos 25,000 trabajadores del sector estaban en situación de «disponibilidad», eufemismo oficial para referirse a quienes no tienen empleo activo pero mantienen vínculo laboral.
La normativa que regula estos pagos, la Resolución 2/2026 del Instituto Nacional de Administración de Empresas Estatales, publicada en la Gaceta Oficial en julio de 2026, permite anticipos trimestrales de hasta el 50% de la utilidad disponible, condicionados a que la empresa no tenga deudas tributarias y cuente con liquidez suficiente.
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