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Un joven fotógrafo cubano compartió en sus redes sociales una conmovedora imagen de Nélida, una mujer de La Habana Vieja conocida por su labor de alimentar a los gatos callejeros, un gesto motivado por su profundo amor hacia los animales, pese a la aguda crisis económica y la escasez que golpean a la sociedad cubana.
En solamente tres imágenes, el artista del lente Merle Ramírez fue capaz de captar una llama de esperanza, simbolizada en Nélida y su férrea voluntad de ayudar a los animales olvidados, en medio de un entorno donde la tristeza y decadencia se enseñorea.
“Nela: la señora que alimenta gatos en La Habana Vieja” fue el breve mensaje con el que el joven acompañó una galería de fotos que muestra a la protectora de los gatos, sentada en la calle, tranquila y disfrutando de su pequeño mundo junto a los felinos, en un contraste conmovedor con la dura realidad de un país que se desmorona a su alrededor.
En la sección de los comentarios, el joven fotógrafo reveló otros detalles de la vida de la señora protectora de los gatos: “Siempre está por la zona de Obispo y Mercaderes, puedes llegar por allá y ayudarla”.
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Con su publicación, el joven no pidió ayuda para Nélida, sino que compartió la historia de quien, quizás, ya se ha convertido en un personaje popular de La Habana, así lo dejó bien claro en otro comentario.
“Hablé hoy mismo con un amigo que es su vecino y me contaron sobre la vida de la señora. Ella no necesita ayuda urgente, ni hice este post con esa intención. El que quiera pasar por allí y ayudarla ya es otra cosa, pero este post no lo hice porque tenga una situación especial o porque ella esté pidiendo ayuda”, aclaró.
Una persona que responde al nombre de Robertiko Ramos apuntó: “Nela es mi vecina. Necesitan ayuda los animales que ella ha decidido alimentar: dos colonias de gatos. Si quieres aportar y ayudar te puedes pasar por La Marca y dejar en la cajita de recaudación algo de dinero que nosotros le damos el dinero a ella”.
Cuentan que los gatos de La Habana Vieja reconocen a Nélida desde lejos: Ella empuja su carrito por la calle O’Reilly hasta alcanzar la esquina con Mercaderes, y ahí, bajo la mirada de todos, saca platos desechables y latas de sardina vacías, donde comida a todos los felinos que acuden a su presencia, relató el portal de noticias 14 y Medio.
Ella es una reina sin corona, y sus vasallos son los gatos de La Habana Vieja que reconocen en esta señora un amor puro y hermoso.
“Primero, como si lo hicieran en agradecimiento, los gatos ronronean para la mujer y le rozan las piernas. Luego, ya pueden comer. Para los felinos de O’Reilly, que compiten con los “autorizados” perros de la Oficina del Historiador –a los que Eusebio Leal dio carnés y puestos de “callejeros oficiales” de La Habana Vieja–, conseguir comida no es fácil. Las sobras de los restaurantes y lo que lance a la calle algún turista se reparte entre la colonia, y en orden de llegada”, indicó el sitio web.
En un contexto donde "preocuparse y ocuparse" de los animales es visto por algunos más como un acto de locura que de amor, esta "hada" se convierte en la única esperanza para los gatos, que enfrentan el peligro de ser sacrificados en un país donde la población, cual indios recolectores, pescadores y cazadores, lucha por llevar proteína a la mesa.
“Cuando la mujer aparece, sin embargo, y aunque no tenga fecha fija su visita, los gatos la reconocen como su ‘madrina’ y se sientan a recibir de ella, además de comida, unas cuantas caricias. Algunos relamen las latas, buscando el sabor original de las sardinas debajo del arroz, mientras otros se conforman con tomar el sol”, relató 14 y Medio.
Además de Nélida, en La Habana también vive una anciana rusa con más de 55 años en Cuba, quien diariamente alimenta a varios gatos callejeros en el reparto El Vedado, en el municipio Plaza de la Revolución.
La historia fue publicada en la red social Facebook por la creadora digital Yordy Battle, quien apuntó: “La rusa de mi barrio alimenta diariamente a más de 15 gatos. Ellos ya la esperan en la esquina de 9 y F”.
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